1a NOVELA de la Saga: Las Hermanas
El único deber que tenemos con la historia es reescribirla.
Oscar Wilde.
Nunca mejor dicho
#1 ella (27/02/2021 - 30/03/2021)
#1 otomano (21/07/21 -
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
''El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.'' François de La Rochefoucauld
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
2 de febrero de 1604 14:30
Siento los gritos de Defne a través de la puerta, y no puedo evitar querer evitarle el dolor que está sintiendo.
Desde el pasillo, entonces aparece la figura de madre, seguida de mis hermanas pequeñas que hacen una reverencia al llegar. Esra se acerca a mi y con ojitos tristes pregunta:
- Hermano, ¿porqué está Defne gritando? ¿Le están hacen daño? - dice.
- Defne está trayendo al mundo a tu sobrino o sobrina Esra - responde mi madre, mientras yo le acaricio el pelo a mi hermana.
- ¿Cómo Osman? - pregunta Ayşe.
- Así es Ayşe, pronto tendrás un nuevo sobrino - respondo yo.
- Şah, tendremos otro sobrino con el que jugar - aplaude Ayşe con sus pequeñas manitas.
- Señorita Dudu - llama mi madre y la mujer asiente a la espera - Llévate a mis hijas hasta que llegue la hora de la ceremonia de nombramiento.
- ¿Y tú, madre? - pregunto mirándola mientras mis hermanas se van de las manos de sus Dayes.
- Yo me quedaré aquí contingo, hijo mío- contesta, abrazándome.
- Gracias madre - respondo.
- Sé cuanto aprecio le tienes a Defne - me susurra - así que reza para que el parto sea seguro.
Yo asiento, y ambos nos quedamos en el exterior de la habitación, y aunque mi madre se mantiene en un lugar, yo camino cual leon enjaulado. Cuando de repente, entre los gritos de Defne, un llanto se escucha.
Mi bebé
La ilusión me llena el rostro y me giro a ver a mi madre, que me sonríe con alegría. Sin embargo, en cuanto intento entrar en los aposentos de Defne, una doctora sale por las puertas, impidiéndome el paso.