Capitulo 236

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Narra Gaby

La semana acaba en un abrir y cerrar de ojos y estamos en nuestra habitación armando la maleta para celebrar nuestro primer aniversario en la sierra. Salimos dentro de un rato, prefiero evitar conducir cuando caiga la noche.

+ Creo que llevas demasiadas cosas...

- Pero si he puesto unos vaqueros y una sudadera.

Solo iremos el fin de semana, ninguno llevará mucho.

+ Demasiado.

Le digo sugerente.

- Ah, ya veo por donde vas.

Arquea una ceja. Me acerco a ella, sin rozarla.

+ No necesitarás los vaqueros, ni la sudadera.

- Vale, lo cambio por unas mallas.

Me guiña un ojo.

+ Tampoco vas a necesitarlas.

Susurro a quemarropa de sus labios.

+ Quiero tenerte desnuda, bien pegadita a mi todo el fin de semana.

Nuestra cercanía me permite sentir como un escalofrío la recorre de pies a cabeza, sonrío triunfal y me alejo de ella.

+ Esto es lo único que necesitamos.

Indico guardando una caja con condones. Una sonrisilla pícara se escapa de su boca, confirmándome que le gusta mi plan, pero no dice nada y sigue ocupándose de guardar algo de ropa.

= Hame.

Lucia entra en nuestra habitación.

+ ¿Vamos abajo a merendar, bichito?

= Bibi.

+ Venga, vamos que te lo preparo.

Cojo su manita y salgo con la nena de la habitación.

+ ¿Te subo algo?

- No, ahora bajo yo también.

Pocos minutos después estamos sentados alrededor de la isla de la cocina merendando los cinco, no lo hacemos muy a menudo.

Mis padres estarán por llegar, van a quedarse aquí con las chicas.

~ ¿Puedo ir a jugar?

Cami pregunta al acabar su Cola Cao.

- Si.

= Ami.

- Ve con Cami.

A: Yo también me voy a estudiar.

+ ¿Sales con Ivan esta noche?

A: Sí. ¿puedo regresar más tarde?

Su chico viaja el martes. Miro a Malú dudoso.

- Cielo, los abuelos querrán dormir y no lo harán hasta que regreses, vente a casa con él.

Propone.

A: ¿Puede quedarse hasta tarde?

+ Sí.

Creo que mi chica ha encontrado la mejor solución.

- Voy arriba a acabar la maleta.

Me quedo en la cocina charlando con Alba mientras bebo de mi café y luego voy a ayudar a Malú.

- ¡Chicas! ¿pero que habéis hecho?

Las regaña saliendo del baño. No han encontrado mayor diversión que desordenar todo lo que teníamos guardado.

~ Yo no fui, Lu lo hizo.

Se excusa recogiendo algunas cosas. No me sorprende, la más pequeña es un trasto.

- Eso no se hace, Lucia.

Me río mientras la enana busca algo que le parezca interesante dentro de la maleta, pasando de todo.

+ Mami ha dicho que no, bicho.

La cojo para dejarla en el suelo.

~ ¿Qué es esto?

Pregunta inocente con la caja de condones entre sus manitas.

- No lo sé. ¿Qué es eso, papi?

La cabrona se hace la desentendida, descojonandose.

+ Un marrón.

Digo bajito, solo ella me escucha y se parte de risa.

~ ¿Qué?

Pregunta confundida.

- Explícanos papi, que no sabemos lo que es.

Miro como la capulla que tengo enfrente disfruta de la escena.

+ Globos.

~ ¿Puedo hincharlos?

La carcajada de Malú resuena por toda la casa. Agradezco a Dios por ser tan oportuno y la llegada de mis padres me sacan del apuro, el timbre ha llamado la atención de las nenas y corren escaleras abajo en busca de sus abuelos.

+ Me lo vas a pagar, te lo juro.

La miro amenazante antes de bajar a saludar.

Solo el amor nos salvará (Segunda parte)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora