Faltan cuarenta minutos para salir. El recinto esta que desborda y yo súper nerviosa.
+ Vamos chicas, dejemos a mami un poquito sola.
Propone Gaby al notar mi inquietud. Las más pequeñas, mamá y él están en mi camerino.
~ Yo quiero estar con mami.
+ Ya, pero mami ahora necesita estar un poco solita, vamos a ver a donde se metió Alba.
~ ¡No, mami!
- Anda Cami, no montes una rabieta ahora y ve con papá.
Le ruego. Verdaderamente necesito estar sola.
Se abraza a mis piernas y empieza a llorar.
~ Mami.
- ¡Que ahora no puedo, Camila!
Gaby la coge en brazos y sale con ella y Lucia. Mamá me dedica una mirada de desaprobación.
P: Debieses de ser más comprensiva con la niña, tiene solo cinco años y lleva casi dos semanas que apenas te ve y sintiendo tus nervios.
- Ya.
Ruedo los ojos, cansada.
- Yo siempre tengo que entender a todo el mundo.
Grito enfadada.
- ¿Alguna puñetera vez alguien va a entenderme a mi?
P: Todos te entendemos, Malú.
Me sermonea.
P: Los nervios de antes de un concierto, las amenazas, el cansancio de la promo.
Enumera.
P: Pero a ella tienes que acogerla, eso es ser madre.
Sus palabras me dejan muda.
P: Y tienes derecho a equivocarte, pero yo siendo la tuya, tengo la obligación de decírtelo.
Narra Gaby
Veo a Pepi aparecer solo un par de minutos después que nosotros. He ofrecido a Cami un gofre que había en el catering y le he explicado que Malú ahora va a prepararse para el concierto y que al acabar estaría con ella. Por suerte con eso ha sido suficiente para dejarla tranquila.
P: Esta mu' nerviosa la chiquilla.
Adoro su acento sevillano.
+ Normal, Pepi. Ha tenido días de mucha presión.
Quito importancia, siempre es de lo más cariñosa con todos nosotros, y ya me ha comentado que antes de subirse al escenario necesita un rato para concentrarse.
P: No, no se ha portado bien con Camila, ella no tiene la culpa.
El comentario de mi suegra enciende mis alarmas. Pepi no se calla lo que piensa y mucho menos con su hija, lo que sea que haya dicho a Malú, ahora estará derramando lágrimas culposamente.
+ ¿Las miras?
Le pido señalando a las nenas que juegan con algunos del equipo de mi chica a cualquier cosa.
P: Claro.
Deshago los pasos que di hace pocos minutos y sin siquiera llamar a la puerta me cuelo dentro de su camerino. Sonrío al ver que el instinto no me ha fallado. Me acerco a ella y atrapo su cara entre mis manos limpiando sus lágrimas con mis pulgares.
+ Cami está bien.
Confirmo.
+ Está jugando ahí fuera y ya se ha olvidado de lo que pasó.
- Soy una madre horrible.
Solloza.
+ Eres una madre estupenda.
Prometo.
- No sé compaginar mi trabajo con una familia.
Hace un puchero y su mandíbula tiembla.
+ Cariño, lo has hecho genial, necesitas un ratito sin las niñas y es entendible, eso no te hace ser peor mamá ni quererles menos.
- Pero hace dos semanas que casi ni las veo, llego a casa cuando están dormidas... me necesitan...
Sorbe la nariz.
- Y yo a ellas.
La miro enternecido, por estas cosas creo que es tan poco importante lo que pasó hace un rato.
- Lo único que quiero es subirme allí arriba, pero es que os echo de menos.
Se desahoga. Nosotros si hemos podido tener nuestros ratitos a diario, pero es verdad que su ausencia se siente fuerte en casa.
+ Ahora nada de eso importa, vas a subirte y lo vas a disfrutar como una enana, ¿me oyes?
Acaricio el puente de su nariz.
+ Mañana y el domingo tenemos todo el día para pasarlos en familia, y cuando volvamos a casa vamos a charlar y buscaremos alguna solución.
- Eres increíble.
Me promete besando mis labios con dulzura.
- Podrías estar enfadado porque me comporté como una gilipollas y estas aquí dándome la calma que necesito.
Dice sobrecogida.
+ Que dejes de culparte. Eres la mejor mamá del mundo y necesitabas tu espacio, olvídalo, Cami ya lo hizo.
- Te quiero.
+ Yo te quiero.
Unos golpecitos interrumpen nuestro momento.
V: Cinco minutos, Jefa.
Vivi le da el aviso. Beso con ganas sus labios una vez más deseándole suerte, aunque no la necesita.
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Solo el amor nos salvará (Segunda parte)
Hayran KurguNovela inventada. La historia de amor de Malú y Gaby, una pareja que enamora. Por la cantidad de capítulos he tenido que continuar la novela como una nueva historia. Espero que os siga gustando.