Narra Malú
Salimos de la consulta de Eva satisfechos y felices. Dice que mientras me encuentre bien no hay ningún problema con que siga girando y hemos vuelto a ver a nuestro bebé. La ecografía no era necesaria, pero nos apetecía y ella ha accedido sin poner pegas. La única que hicimos, no pudimos emocionarnos juntos y teníamos esa deuda. Si me lleno de lágrimas mirando una imagen sin nitidez, no consigo a imaginarme lo que será sentir a nuestro hijo ya en mis brazos.
+ Anda, que no llores más.
Sonríe tierno besando una lagrima que recorre mi mejilla.
- Es que no me creo esto.
Señalo la foto gris que nos ha dado la ginecóloga.
+ Esta mañana echándolo todo bien que lo creías.
- Tonto.
+ ¿Vas a contárselo a tu madre?
El debe regresar a su trabajo y yo quede en comer con ella.
- No lo sé.
+ Le hará mucha ilusión.
- Ya... pero es que...
+ Va a salir todo estupendamente.
Me interrumpe.
+ Además no te digo que lo publiques en redes, pero Pepi va a dar brincos de alegría.
Lleva razón, mamá merece saberlo.
- Vale. ¿Tu vas a contarle a los tuyos?
+ Luego lo vemos.
Mira la pantalla de su móvil que lleva un rato sonando.
+ Tengo que volver a quirófano.
- Te quiero.
Deja un pico en mis labios y le veo desaparecer con pasos apresurados hacia el interior del hospital una vez más. No ha dudado en acompañarme hasta el coche.
...
...
P: Por fin niña, vienes tarde y se enfría la comida.
- Lo siento.
Le doy dos besos.
- He ido a comprar algunas cosas y me he encontrado con unas amigas. Se me ha ido el tiempo charlando.
P: Ya.
- No te enfades, anda.
P: No, si yo no me enfado, lo que pasa es que te tengo los caracoles y ya me estaba preocupando. Con lo puntual que eres tú y habíamos quedado hace 40 minutos.
- Cecilia te ha mandado recuerdos.
P: Gracias. Lávate las manos y tira para la cocina, comeremos allí.
- ¿Arroz no tienes, no?
Río al ver su cara, es un cuadro.
P: Me fui al mercado a comprarte caracoles ¿y tú me pides arroz?
- Me apetece.
P: Preocupada me tienes, chiquilla.
- No tienes de que preocuparte, mami.
P: Estas comiendo mal y eso no es normal en ti, menudo susto nos diste a todos en Barcelona.
- Que estoy bien, no seas exagerada.
P: Ya.
- Tengo algo que enseñarte.
P: ¿El que?
Me levanto y rebusco en mi bolso hasta encontrar la imagen que la hará saberse nuevamente abuela.
- Esto.
P: ¡Ay, hija! Pero, ¿qué me estás contando?
Me achucha entre sus brazos llena de felicidad, con los ojos empapados, haciendo que yo también vuelva a emocionarme.
- Estoy embarazada, mamá.
Festejo entre sus lloros y los míos. Ella sabe lo importante que esto es para mí.
P: Enhorabuena cariño mío.
- Voy a tener un bebé.
A momentos dejo de creérmelo.
P: Y lo harás tan bien como lo has hecho hasta ahora.
Sonrío agradecida. Ella lo hace orgullosa.
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Solo el amor nos salvará (Segunda parte)
Fiksi PenggemarNovela inventada. La historia de amor de Malú y Gaby, una pareja que enamora. Por la cantidad de capítulos he tenido que continuar la novela como una nueva historia. Espero que os siga gustando.