Para eso has venido ¿no? Para recordarme lo miserable que he sido toda mi vida, muchas veces por tu culpa, podemos estar emparentados por familia, pero no lloraré el día que te vayas, pensaré lo mismo que tú hace unas semanas, será un gran alivio para mí o eso haré creer, porque al menos una vez en mi vida te respete, el Noah niño se volvería un mar de lágrimas, algo que el Noah adulto no dejaría que pasará jamás.
-No debiste salir de la habitación...- la voz del mayordomo suena detrás de mí- Vuelve, no hagas enfadar al señor Cross...
-Me da igual el señor Cross...- le contesto con rabia- No puede hacerme más daño del que me hizo anoche...
-Sí que puede- sus palabras parecen tristes- Vivo con él desde hace años y sé lo que puede hacer...- por primera vez ese hombre me mira a los ojos, los cuales parecen estar a punto de llorar- Lo he visto muchas veces, los omegas que entran a esta casa...- no termina la frase, algo lo detiene.
-No soy igual que ellos, cuando pueda me marcharé de aquí...- mi respuesta le sorprende- Y me llevaré a Tyrion conmigo.
-Noah, lo que te voy a decir es importante...-sujeta mis manos con miedo- No le hagas enfadar más, por favor- su manos tiemblan- Aunque no te guste, haz lo que te pide, así tu vida será mejor.
-Tengo que aguantar más palizas para que él este feliz...- niega con la cabeza ante mi respuesta- Pues estas diciendo eso.
-Ahora eres su juguete nuevo, pero en unos meses te olvidará y podrás vivir bien...- perfecto, ahora mismo soy un objeto para este hombre ¿verdad?- Te lo digo por experiencia, ella pudo vivir gracias a eso, Noah...- las lágrimas salen de sus ojos al fin- No dejes que te traguen estás paredes.
-Ahora eres amable conmigo...- me burlo, me parece irónico que ahora este hombre se preocupe por mí- Ayer parecía que me odiabas, hoy me quieres salvar, es un chiste ¿verdad?
-No quiero que estés aquí más tiempo, debes olvidar a Tyrion...- no me suelta las manos, cada vez hace más fuerza- Ya lo salvarán a él, debes buscar ayuda...- señala mi bolsillo- Tu amigo, pídele ayuda a él, dile que venga a por ti, Nathaniel no sabrá nada...- ¿Por qué mete a Jay en esto?- Es beta ¿no?- asiento, no sé dónde quiere llegar- El señor Cross no sentirá que han invadido su territorio, dile a tú amigo que venga a por ti, Noah.
-No quiero meter a nadie más en problemas...- hago que suelte mis manos- Me voy o ¿tienes algo más que decirme?- no me contesta, se ha quedado en el mismo lugar.
-Los muertos no hablan...- le oigo decir, antes de dar la vuelta al pasillo- No quiero que vuelva a pasar.
Desde lejos se pueden escuchar las risas de Tyrion y Celia, está mañana no han salido al jardín ya que anoche llovió, al pequeño no le hizo mucha gracia no poder ir a jugar a su casita e intento convencer a Celia de escaparse al jardín, ella se tuvo que inventar una historia para quedarse dentro de casa pero Tyrion no le creyó.
-Mamá...- el pequeño alfa viene corriendo hacia mí, se ha vuelto a cambiar el disfraz- Protégeme, viene un dragón- Celia viene hacia nosotros y Tyrion se esconde detrás de mí.
Los he visto jugar desde lejos, aún me duele el cuerpo de anoche, me había dado cuenta hace tiempo, pero Tyrion solo sonríe con nosotros, cuando se acerca Nathaniel el pequeño intenta no molesta y se sienta en un rincón hasta que su padre se va, tampoco lo he visto jugar con niños de su edad.
-Mamá...- las manitas de Tyrion tienen algo escondido- Es un regalo para curar las heridas más rápido.
Me da una crema que tenía escondida en su escritorio, su sonrisa hace que no pueda abrir sus ojos.
ESTÁS LEYENDO
Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
