La hora del patio se había vuelto más divertida para Noah, desde que conoció a Jay, ya no volvió a estar solo en esos momentos, el beta se las ingeniaba para hacerle reír, en el instituto se esparcieron los rumores de que eran pareja.
-Muy bien, Noah...- a Jay le brillaron los ojos, cuando el omega se aprendió la letra de la canción – Ahora vamos a intentarlo con algo de música fondo – miro a sus amigos – Marco, como aquí no hay guitarra usa las grapas de la libreta, Jasper golpea el banco con dos lápices – volvió a mirar al omega – Cantaremos juntos, está vez, de acuerdo.
-Líder, el pequeño Noah va a estallar...- se burló Marco, mientras el omega se volvía cada vez más rojo – Creo que tiene algo de vergüenza.
-Nuestro líder lo alaga demasiado, el pobre Noah se siente muy presionado – le guiño el ojo a Marco – A nosotros no nos enseñó de forma tan tierna, se enfada mucho cuando nos equivocamos, pero con Noah es dulce y cariñoso, no me parece justo ¿verdad, Marco? – el beta asintió.
-Noah no es un dormilón, como un beta que conozco y no se empieza a quejar como un alfa que conozco – se defendió, abrazando al omega – Él se esfuerza y además, siempre me muestra una sonrisa cuando le digo que lo ha hecho bien.
-Pequeño Noah, dinos ¿Quién te cae mejor de los tres? – el omega agacho la cabeza, con timidez – Jasper, creo que nuestro líder lo está comprando con helados, nosotros también deberemos hacerlo.
-No les escuches, actúan así a veces, están celosos de que cantes tan bien...- Noah sonreía ocultando su boca – Son unos envidiosos.
-Jasper, vamos a hacer una huelga, hasta que nuestro líder no nos alabe, no le ayudaremos con la banda – el alfa asintió, ambos recibieron un regaño por parte del beta – Pequeño Noah, ves cómo nos trata, Jay no nos quiere, protégenos.
Noah negó con la cabeza, Jay le había prometido un helado antes de que se fuera a casa, así que iba a apoyar al beta, en esta pequeña discusión, duro unos segundos, al poco tiempo estaban hablando de otra cosa. Jay volvió a hablar de la banda Angels, Jasper y Marco suspiraban cada vez que lo escuchaban hablar de ellos, estabas abrumados de tanta información, incluso tuvieron que escuchar alguna canciones para saber de lo que hablaban.
-Noah se parece a la guitarrista...- sonrió Jay, iba a continuar hablando durante un tiempo hasta que fuera la hora de volver a clase – Aunque, él es más tierno, creo que podría enseñarle a tocar la guitarra ¿quieres? – lo miro confundido, se emocionaba cada vez más, haciendo que el omega perdiera el hilo de la conversación.
Marco lo llevo a clase está vez, era el que más cerca se encontraba, ya que él debía ir a la clase que estaba en frente, el beta era más tranquilo que Jay, hablaba de cosas sin importancia, para que Noah le contestará, aunque él no le hacía reír con tanta facilidad.
-Pequeño Noah, te acompañaremos a la estación – sonrió y se despidió – Llámanos si necesitas algo, yo voy a quedarme en la clase de enfrente durante dos horas, luego se cambia me cambio con Jasper y Jay.
Las clases pasaron con rapidez, a Noah le sorprendió que hubieses pasado tres horas tan rápido, ahora se cruzaría con Jay, para ir con él a buscar a los demás. El beta lo esperaba con una gran sonrisa en la salida de su clase, llevaba su chaqueta en los brazos, hacia demasiado calor, para tenerla puesta.
Marco y Jasper los esperaban en la salida, desde hacía un mes ese era su rutina al salir del instituto, aquellos alfas no se volvieron a acercar a él, porque le tenían miedo a Jay, escucho por parte de Jasper que el beta los siguió para vengarse de lo que le habían hecho, no les golpeo ni nada por el estilo, él tuvo unas palabras serías con ellos. Noah se preguntaba qué es lo que le había dicho, para que estuvieran tan asustados.
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Lo que ocultan las palabras
Roman d'amourNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
