Tyrion había ido a la habitación para sacar algunos de sus juguetes, en el comedor no habían suficientes, necesitaba más dinosaurios para su ejército, iban a ir en contra de Jay, por esconderle los dulces.
-Te los has comido, Jay...- lo acuso, realmente enfadado, el beta acaba de despertar de la siesta, junto a Sky, y no entendía nada, aún estaba dormido- Beta gordito, te has comido los dulces.
-Tyrion...- pronuncio su nombre despacio, haciendo que el pequeño se asustará, lo había hecho enfadar, iba a perder la pelea- No sé de qué estás hablando, yo no me he comido nada.
-¿Dónde están los dulces que ha comprado papá? – Taku los había dejado en la estantería de dulces, pero no estaban- Te los has comido, Jay, gordito.
-No me he comido nada, Tyrion...- no se fiaba de las palabras del beta- Están donde siempre, no seas cabezota, lo has mirado bien.
-No había nada, gordito...- Jay se estaba empezando a enfadar, Tyrion había escuchado a Taku llamarlo así, y él también lo hacía, cuando se enfadaba- Quiero mis dulces...
Se sentó con los brazos cruzados en el sofá, estaba enfadado, Noah no estaba para ayudarlo, y tampoco Joe o Taku, se habían ido a comprar, mientras Jay los cuidaba, los tres se quedaron dormidos, pero Tyrion había sido el primero en despertar.
-Yo no he comido nada, te estoy diciendo la verdad, no me llames gordito, de nuevo...- hicieron una batalla de miradas, Skyler también quería- Los dulces, están donde siempre, a lo mejor te los has comido tú, gordito.
-Yo no soy gordito, tu sí que lo eres, Jay...- el beta apretó las mejillas de Tyrion hasta que se volvieron rojas- Gordito y glotón.
Jay no quería seguir discutiendo, así que se fue a la cocina, a buscar los dulces, Skyler se quedó al lado de Tyrion, mientras lo imitaba, su hermano le decía que debía llamar a Jay gordito, pero el pequeño no le hacía caso. El beta volvió donde estaban los dos gruñones.
-Estaban en el estante de al lado, tienes que perderme perdón, Tyrion...- se pequeño se negó, así que Jay no le dio la bolsa- Si no lo haces, guardaré de nuevo los dulces – Skyler abrazo al beta y le dio muchos besos, para conseguir sus galletitas- Tyrion.
-Eres un gordito, lo has escondido para que no los encontrara...- Jay no quería discutir más, así que le dio las bolsas, Tyrion sonrió con picardía- La princesa no come tanto.
-Cuando tu mamá, te quitaba el helado, no le decías nada...
-Es mi mamá, tu eres un gordito glotón...- Jay volvió a apretar las mejillas de Tyrion, el pequeño se quejó- Gordito.
Skyler se sentó al lado de Jay, para comer sus galletitas, Tyrion siempre se las quitaba, debía protegerlas, el beta acariciaba su cabello, mientras comía, el pequeño se había vuelto una bolita en sus brazos.
-Jay...- lo miro de reojo, pensaba que lo iba a llamar de nuevo gordito- ¿Qué son esas cajas con ruedas? Mamá tiene muchas.
-¿Cajas con ruedas? – el pequeño lo guío hasta su habitación, donde Noah escondía sus maletas, Jay se quedó quieto- ¿Sabes para que las quiere? – negó con la cabeza, estaba ocupado comiendo- Tyrion ¿Sabes lo que quiere hacer Noah?
-Mamá, lleva guardando ropa en esas cajas, desde hace días...- Jay abrió una, era bastante pesada, había ropa de su hermanito, pero no era de invierno- Dice que Joe se lo llevará, cuando vayáis al hospital, para ir a su casa, mamá habla mucho cuando estamos dormidos.
Tyrion le contó todo lo que sabía, Jay tenía ganas de llorar, pero no quería hacerlo delante de los pequeños, Noah se iba a ir de casa, eso lo ponía triste, él no quería, habían vivido juntos casi tres años, no podía irse, era su hermanito, el beta quería enfadarse con él, pero no podía, nunca se había enfadado con Noah.
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Lo que ocultan las palabras
RomansaNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
