"Dulcecito, ya hemos vuelto a casa, mamá está muy bien y tú también, engordaste 200 gramos en pocos días, Maya se siente muy orgullosa de ti", Eri pego con una pequeña sonrisa la foto de su bebé.
En uno de los cambios de ropa que le hizo Eri, lo acerco a ella con felicidad, el pequeño había sacado la misma peca que ella, "Noah, papá dice que te pareces mucho a ella, ya que le copiaste la peca, es lo primero que vio cuando llegamos a casa", la alfa salía con una gran sonrisa "Dulcecito, pareces un pequeño mochi cuando te abrazo, mi pequeño mochi dulce"
Maya cantaba y bailaba junto a Noah, cuando terminaba de tomar el pecho, para ayudarlo, "Dulcecito, esta es la cara de felicidad que le regalas a mamá cuando sientes tu tripita llena", Eri se burló un poco de su hijo, siempre se le escapaba la leche por su boca al terminar de tomar el pecho, era demasiado tierno para ella y ya tenía varias fotos de ese momento.
La visita a casa de sus padres, era casi obligatoria, Elías exigía ver a su nieto todos los días, Noah podía pasar horas durmiendo en su pecho, aunque Maya estaba atenta de cualquier sonidito que hiciera su pequeño. Como era verano y hacía calor, optaban con dejarlo solo con el pañal, su pequeño más de una vez les hizo una travesura, sobretodo a su abuelito, papá oso siempre debía sufrir los popos explosivos de Noah.
Maya hablaba con su madre, mientras esta preparaba la comida, Deva decía que debía alimentarla bien para que su nieto estuviera sano, incluso le dio algunas recetas a Eri.
-Avise a mi hermano, de que estaba embarazada...- dijo con tristeza, ella quería mucho a Connor – Y también cuando nació Noah, pero él no me dijo nada ¿Qué debo hacer mamá?
-Mi vida, él sigue enfadado por lo que ocurrió, quiso apartarnos de su vida, aunque creo que volverá tarde o temprano, cuando se dé cuenta de sus errores.
-Sue le dejo porque le engaño con otra mujer...- Deva asistió, aún recuerda aquellos gritos en la entrada de su casa – Ella lo paso muy mal por su culpa, pero a mi hermano le importo más bien poco.
-Nunca entenderé porque lo hizo, ambos estaban bien juntos...- Maya sabía cosas que su madre no – Fue una sorpresa.
-Ya sé que mi discusión con él fue fuerte, pero tanto como para irse de casa y dejar de hablarnos – se arrepentía de las cosas que le dijo – Estaba defendiendo a mi amiga, mamá.
-Él lo vio como una ofensa, ya sabes que también discutió con tu padre y conmigo, por dejarte casarte con Eri.
-Nunca entendí porque decía que no podíamos estar juntas...- Eri la abrazo por la espalda - ¿Qué le ocurrió?
Maya llevaba tiempo solucionar los problemas con su hermano, Connor siempre ha sido importante para su vida, creció con él y aprendió muchas cosas, pero se fue alejando poco a poco de ella, todo mejoro cuando llevo a Sue a su casa, por primera vez su hermano se interesó en algo. Connor no tardo en empezar a salir con Sue, una sorpresa para todos, pero que les alegraba. Todo cambio cuando ella conoció a Eri, no dejaba que se acercará a ella y tuvieron la peor pelea de su vida. Lloro por horas cuando se fue de casa, echándose la culpa.
-Amor, Noah te reclama...- beso su mejilla y sonrió – Papá oso se encuentra en graves problemas, está muy enfadado, pide comida.
Desde lejos se podía escuchar los llantos de su bebé, Elías estaba un poco nervioso intentado calmarlo, pero Noah no quería hacerlo, era un pequeño que sufría mucho de su tripita y no sabían porque, Sue le había hecho varias pruebas, eran cólicos molestos.
-No llores mi amor, estoy aquí...- toco su tripita con cuidado, la tenia de nuevo hinchada – Vamos a jugar, para que se vaya el dolor, enseñémosle al abuelito como se hace.
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Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
