CAPITULO 45

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Taku se despertó con un extraño dolor en la espalda, mientras tanto Jay, preparaba el desayuno para todos, la noche había sido larga para ellos, el beta quería castigar a su alfa como es debido, la noche anterior habían sido interrumpidos por un omega hambriento.

-Me duele todo, Jay...- se quejó, el alfa intentaba hacer que Jay se arrepintiera, pero el beta estaba orgulloso, se lo paso realmente bien por la noche- Tengo que ir a trabajar más tarde.

-Mi chico es fuerte...- Jay golpeo el trasero de Taku, y el alfa soltó un pequeño quejido- Te quiero...- beso sus labios despacio, el alfa le había perdonado, Jay sabía cómo engañar a Taku- Voy a llevar a Noah al hospital, ayer tuvimos un pequeño accidente y estoy preocupado, él dice que ya no le duele, pero necesito estar seguro.

Noah estaba escuchando la conversación de los chicos, él quería quedarse en casa esa mañana, estaba cansado y no quería caminar, pero Jay había insistido en ir, así que no le recrimino nada, Tyrion estaba emocionado por ir a ver de nuevo a Skyler.

-Iremos a mirar ropa para Tyrion y Sky...- Noah miraba a Jay malhumorado, quería echarse una siesta- Compraremos dulces, pero quita esa cara.

Taku se despidió de todos antes de salir de casa, Tyrion siempre le daba un gran beso de despedida, el alfa jugaba mucho con él y al pequeño le encantaba, le pide continuamente que le enseñe a bailar, y Taku no pude negarse, Tyrion ama hacer sonreír a todos, aunque a veces también hace alguna que otra travesura.

-Mamá ¿Cómo son tus abuelitos? – Tyrion no pudo hablar con Noah anoche, él quería saber cómo eran Deva y Elías, pero Jay no lo quiso llevar, estaba enfadado con el beta, por eso le pidió un nuevo juguete a Taku- ¿Su cabello es blanco?, como el del abuelo Charly.

Tyrion escucho a Noah con emoción, sus abuelos lo querían conocer, debía hacerles un dibujo, el omega vio como preparaba todos sus materiales, Jay iba detrás del pequeño, acababa de recoger el salón.

-Ven aquí...- Tyrion corría rodeando el sofá, Jay no podía pillarlo, sus piernas eran más cortas que las del beta, pero era muy ágil escapando de él.

-Soy como Flash, Jay no puede conmigo...- el beta cayó en su provocación, el pequeño omega reía en sus brazos, le había empezado a hacer cosquillas, al fin lo había alcanzado- Mamá, ayuda...- estiraba sus brazos hacia Noah- Mami...

-Yo, no puedo hacer nada en estos momentos, Tyrion...- el pequeño dramatizo su decepción, al escuchar las palabras de su madre, no podía creer que lo hubiese abandonado ante el temible Jay.

Tyrion iba de la mano de Noah, escondiéndose de Jay, el beta lo miraba de reojo, el pequeño omega se lo tomo como un juego, así que lo iba provocando todo el camino, cuando Jay lo miraba "enfadado", se escondía en el abrigo de Noah y luego le sacaba la lengua a Jay.

Noah ya se sabía el camino que debía tomar, así que no se detuvo en ningún lugar, mientras tanto Tyrion iba saludando a todo el mundo, se ganó el corazón de algunos enfermeros y también regalos, los llevaba orgulloso entre sus brazos.

-Guardaré algunos para Sky...- los puso en su mochila, y se sentó al lado de Noah, hoy no había niños para jugar, así que se aburría- Mamá, ¿puedo comerlo?- le enseño una barrita de chocolate, el pequeño la observaba hambriento y acababa de desayunar- Por favor...- le sonrió pícaramente, al ver que el omega asintió.

Llamaron al omega muy rápido, Tyrion no se había podido terminar la barrita, él la quería saborear, pero tuvo que tomársela de un mordisco, no iba a perderse la oportunidad de ver de nuevo a Skyler.

-Joe...- lo saludo con la boca llena de chocolate, el beta quiso huir de él, pero no tuvo tiempo- Quiero ver a Skyler...- abrazo al doctor Ross con fuerza, hacía una semana que no lo veía y lo echaba de menos- Mamá, tiene una gran panza, podrás encontrar a Sky muy fácil.

Lo que ocultan las palabrasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora