Llevamos cuatro días en el hospital, el doctor Ross al final me tuvo que quitar el monitor, según él era malo para el bebé tenerlo tanto tiempo, le suplique para que lo dejará puesto, pero él no tuvo piedad y me lo quito mientras estaba durmiendo, Jay me lo contó, quiero demostrarle al doctor que estoy enfadado con él, así que cada vez que se acerca a mi le gruño, ha empezado a llamarme caniche, Taku se ríe cada vez que me llama así, pero a Jay no le hace gracia.
-Deja tranquilo a Noah, ya lo ha revisado está mañana...- parece ser que a mi amigo no le cae muy bien el doctor- Ya lo cuido yo.
Joe sale de la habitación burlándose de Jay, el alfa tiene que sujetar a su pequeño beta para que no ataque al doctor – Me las pagarás- , Taku conoce muy bien a Jay, sabe cómo tranquilizarlo, aunque sea por unos minutos, hasta que el beta olvida lo que pasado hace poco.
-Pequeño tesoro, tu tío Jay te protegerá de ese doctor...- le puso ese mote cuando nos confirmaron que todo iba bien, aún no sabemos su sexo, pero Jay se ha encargado de darle un nombre mientras tanto- No le hagas caso...
Jay acaricia mi barriga para saber si el bebé está bien, habla con él como si le pudiera comprender, incluso le riñe si hace que me encuentre mal – Debes cuidar a Noah-, da unos golpecitos suaves en mi estómago para decirle que está mal, pero luego se ríe.
-Por más que le digas que te salude no lo hará...- le aviso a Jay, eso molesta al beta- Es muy pequeño y ahora está durmiendo.
Ayer empecé a notar como se movía, aunque parece más un cosquilleo, es una sensación rara, normalmente se mueve más cuando me ve tranquilo, creo que no le gusta que este mucho tiempo sentado.
Tuve la gran idea de decírselo a Jay y desde anoche está intentado sentir al bebé, pero creo que "el pequeño tesoro", está siendo travieso con él.
-Vamos a comer, Jay deja tranquilo a Noah...- el beta va enfadado hacia su omega- No puedes estar todo el día pegado a él, al final el pobre Noah no podrá descansar...- Jay pellizca el brazo de Taku- Él no te dirá nada, pero estás siendo muy pesado.
Los dos salen de la habitación, Jay le demuestra a Taku su enfado cuando pasa delante de él y no le dice nada, el alfa me mira y sonríe – Igual te quiero, aunque te enfades enseguida-, le sigue y cierra la puerta para que pueda descansar, cierro los ojos hasta que llegue Jay, pero hay alguien que no quiere que duerma en estos momentos.
-Jay...- siento nauseas, necesito ir al baño- Ayúdame a levantarme, por favor- unas manos me ayudan a levantarme, yo mantengo los ojos cerrados, si miro al suelo se vomitare- No me encuentro bien...- me quejo.
Cuando mis pies tocan el suelo ya es demasiado tarde, intento pedirle perdón a Jay, pero no es su voz – Te sientes mejor ahora-, Joe se queda mirando sus zapatos mientras me sostiene.
-Lo siento, yo...- otra arcada viene a mi cuando intento disculparme de nuevo, el doctor Ross me lleva corriendo al baño, no quiere que manche su otro zapato- Gracias...- frota mi espalda para aliviar mis nauseas, mientras yo estoy agachado en el suelo del baño.
-No me esperaba esto...- se burla el doctor, mientras limpia sus zapatos- Es la primera vez que un paciente vomita encima de mí- intento disculparme de nuevo, pero él me detiene- No tiene nada de malo, se puede limpiar, no te preocupes, Noah.
-Te pagaré los zapatos...- acaricia mi cabeza y se niega a mi propuesta- Ha sido mi culpa, debo pagarte de alguna forma...
-Mientras te encuentres bien, todo estará perfecto...- deja los zapatos a un lado y me ayuda a levantarme de nuevo- Quería comprarme unos nuevos, ahora tengo una excusa para hacerlo.
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Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
