La familia de Taku, estaba a punto de llegar a casa, el alfa estaba nervioso, reviso que todo estuviera bien. Le cambio varias veces de ropa a Yoko, hasta que la pequeña se enfadado, ahora no quería con él, era un papá muy pesado. Jay se empezó a reír cuando la princesa lloro en brazos de Taku.
-Todo va a estar bien, cariño...- recorrió el pasillo varias veces, Jay se estaba empezando a mosquear- Al final harás un agujero, tranquilízate.
-Hace dos años que no los veo, mi amor...- le brillaban los ojos de alegría, el beta lo beso, sorprendiéndolo- Vamos a conocer también a Kou, estoy tan feliz.
El timbre sonó poco tiempo después, el alfa fue corriendo a la puerta, mientras llevaba a Yoko, la princesa le hacía morritos porque estaba enfadada, Jay iba detrás de ellos, de cierto modo, él también estaba algo nervioso.
Ante apareció una preciosa mujercita, Taku tuvo que mirarla dos veces para darse cuenta de que era su hermana pequeña, Kiki había crecido mucho esos últimos años, era casi igual de alta que él.
-Hermanito...- Kiki cargaba con una pequeña cajita, mientras sonreía, a Taku se le humedecieron los ojos- Te echado de menos, hermanito.
-Kiki...- la princesa se enfadó, cuando casi la aplastaron entre los dos- Lo siento, papá ha sido malvado, no llores, ella es tu tía, es mi hermanita.
Kiki había subido por las escaleras, no le gustaba esperar al ascensor, sus padres aparecieron unos minutos después, Taku se puso a llorar, los echaba de menos y más cuando nació su hija.
-Jake, dice que será mejor abuelo que yo, no me lo puedo permitir...- Tadashi cargo con cuidado de Yoko, la pequeña miro hasta su papá, la estaban confundiendo ¿Quién era ese hombre? – Princesa, tendrás que elegir quien es mejor abuelo, dentro de unos años, tengo que ganarle a Jake.
-La estás asustado, cielo...- Yoko se puso a llorar en sus brazos, su cara pinchaba- Ven conmigo, el abuelo Tadashi es demasiado brusco, princesita.
-No te la llevas, la tenía yo...- Jay se rio cuando vio el gesto de su suegro, Taku hacia lo mismo cuando se enfadaba – Pequeño beta ¿Cómo te encuentras? Mi hijo, nos contó que fue algo pesada la recuperación.
-Estoy mejor, apenas tengo síntomas, Taku me cuida muy bien...- el alfa sonrió orgulloso.
Hiroko llegaría dentro de unas horas, tuvieron que detener el coche en varias ocasiones para dar de comer al bebé, avisó a Taku, así que la esperarían en casa.
-No sé si le vendrá bien, pero cuando lo vi me causo mucha gracia, pensé en la pequeña...- dentro de la cajita había un tutu diminuto, lleno de colorines- Sabemos que no le gustan los chupetes.
Taku la cambió de nuevo, para ponerle el tutu, Yoko tenía el mismo carácter que Jay, se enfadó con nuevo con él, llorando, ya no quería estar más con él. Se quedó confundida cuando Tadashi la volvió a cargar, tenía un olor similar a su papá, pero no era él.
-¿Por qué me miras así? – apretó una de sus mejillas, haciendo que en su boquita se formara un pez- Eres hermosa, dile a tu papá que te haga más fotos, cada vez estás más mayor y no puedo verte.
La galería de fotos del beta, estaba repleta de fotos de sus nietos, Taku le enviaba fotos de la princesa casi todos los días, y Hiroko hacia lo mismo, tuvo que comprar un USB aposta para poder tenerlas todas y no tener que borrarlas. Kiki le hice un collage con todos sus nietos juntos.
-Papá es malo conmigo, no me enseña cómo está mi pequeña...- Taku puso los ojos en blanco, su padre se estaba haciendo la víctima- Seguro que Jake, tiene más fotos que yo, incluso tendrá fotos contigo...
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Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
