Connor pidió ir al baño, al terminar de hablar, Eri se molestó cuando pregunto si podía quedarse a dormir, él sabía que Maya no se negaría, la conocía muy bien, así que estuvo atenta a sus movimientos en todo momento.
-Mi amor, deja de poner esa cara por favor...- la omega la beso para animarla – Ya sabes cómo es Connor, lo conoces desde hace años.
-Y sé lo que le hizo a nuestra amiga Sue, él no tiene derecho a preguntar por ella, después de como la dejo...- Maya la miro con tristeza, a ella también le dolió – Amor, deberíamos decirle que se vaya de casa, no me gusta que este cerca de Noah.
-Connor quería conocer a su sobrino, no podemos hacerle eso, lo que ocurrió fue cosa del pasado – Eri respiro profundamente, le dolía la cabeza al tenerlo cerca – Le pediré que se vaya después de cenar.
-Que no se acerque a mi hijo...- la omega apoyo su mano sobre su hombro – No me gusta su olor, lo tendríamos que volver a bañar, y después me haría cargo de ti, tengo que la sensación de que estaba haciendo algo con sus feromonas en tu cuerpo, así que...
-Eri ¿estás celosa? De mi hermano...- la alfa se sonrojo, haciendo que Maya se riera – No debes estar celosa de él, mi amor.
-Ya sabes que no podemos estar juntos demasiado tiempo, después de todo, él fue quien comenzó la guerra contra mí, yo no me pienso quedar de brazos cruzados, si hace algo.
-¿Qué va hacernos? – puso su mano dentro de su camisa y empezó a acariciarla – No puede separarnos, ya lo intento y casi acabas con él, mi amor.
Eri la beso en la frente y comenzó a preparar la cena, lo haría rápido, para que Connor se fuera lo antes posible, su casa apestaba a él, se encargaría de darle una buena ducha a su esposa e hijo, y cuando estuvieran dormidos se ducharía ella.
-Ahora ¿Qué estás haciendo? – Connor estaba sentado en uno de los sillones, mirando la televisión – Ya no vivirás en aquella casa ¿verdad?
-Voy a mudarme en unos días, quería dejarlo todo listo para hacerlo...- su hermana sonrió, quería darle ánimos – Noah me recuerda a mi hija, cuando nació, son muy parecidos.
-Dicen que lo bebés, son muy parecidos los primeros meses, más o menos a los seis meses cambian – estuvo a punto de decirle, que Sue se lo había contado – Aunque Noah, se parece mucho a Eri, vi algunas fotos de ella cuando era bebé.
-¿Es su hijo? – la alfa se molestó al escuchar esa pregunta y salió a replicarle – Siempre he pensado que mi hermana se merecía algo mejor que tú.
-Sabes que no tengo problemas en meterte la espátula por el culo ¿verdad, Connor? – lo amenazó y el alfa se rio – Luego lo tiraría a la basura, no quiero nada que hayas tocado tú.
-Tan agresiva como siempre, por eso no me gustas para mi hermana, seguro que...
-Eri no me pondría nunca una mano encima, para hacerme daño, Connor, no sigas por ese camino, sabes que es algo que no tolero, aunque seas mi hermano...- hablo con seriedad – Estoy intentando arreglar las cosas contigo, pero es muy complicado.
-Es tu esposa quien se pone en nuestra conversación...- se quejó, Eri hizo crujir sus manos – Ya pasaron muchos años, pero sigue enfadada conmigo.
-Te hubiese pegado una verdadera paliza, si Maya no me hubiese detenido, quiero que lo sepas y nunca me hubiera arrepentido de eso, Connor.
Eri volvió a la cocina, para tranquilizarse, los olores que había allí la distraían del intruso, para que su cabreo se fuera, comenzó a pensar en Maya, con su bikini nuevo y sonrió, hacía un año que no la veía con uno, y tenía muchas ganas, además los colores eran parecidos a los del bañador de Noah, sería una imagen demasiado hermosa, que debía estar en su diario.
ESTÁS LEYENDO
Lo que ocultan las palabras
RomansaNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
