Joe paseaba de un lado a otro de su despacho, la doctora Blue le había llamado para hablar con él de un tema importante, relacionado con Noah, no eran buenas noticias para el omega, no tenía tiempo para hablar con él en ese momento, la beta podía aparecer en cualquier momento. Las manos del doctor temblaban, temía que le pasará algo malo a su pequeño omega.
-Sabes que soy la doctora de Deva, la abuela de Noah ¿verdad? – el beta asintió, sabía que el estado de salud de la mujer había empeorado en los últimos días- Su enfermedad es terminal, no sabemos cuánto tiempo le queda, ella no quiere decirle nada a su nieto.
El doctor Ross escucho a Sue con atención, la beta conocía a Deva desde que era pequeña, ella era amiga de Maya, iba muchas veces a su casa, por eso quiso ayudarla en está ocasión, pero no podía hacer nada.
-No sabemos si Maya, tenía la enfermedad o era portadora de ella, solo le afecta a los omegas – Joe intentaba no morderse las uñas, estaba nervioso- Puede que Noah este infectado y no lo sepamos, me gustaría hacerle unas pruebas, es joven, si le detectamos ahora el tumor, podría tener una vida normal, pero ya no tendría la posibilidad de tener hijos.
-Y si él es portador, Skyler es un bebé y no sabemos su segundo género – la única preocupación de la Sue, en estos momentos, era Noah- ¿Cómo le haremos las pruebas? Deva no quiere que se lo contemos, no puedo decirle que venga simplemente.
-Podemos decirle que es una revisión, después del embarazado – Joe no quería mentirle a Noah, habían otras maneras- Tendremos que hacerle el examen lo más pronto posible.
-Déjame hablar con él, por favor...- Sue asintió, y se fue, el beta se quedó preocupado, su pequeño omega era joven, ese tumor no era peligroso ahora, pero dentro de unos años...- ¡Joder!- golpeo la mesa con rabia, sus manos temblaban - ¿Cuándo va a ser feliz?
Joe tenía que tranquilizarse, dentro de unas horas vendrían Jay y Taku, si lo veían de esa manera, le preguntarían lo que le pasaba, y no quería asustarlos, el beta estaba en las primeras semanas de embarazo; y además, se preocupaba demasiado por su hermano, si le decía que tenía una enfermedad peligrosa, no sabía cómo reaccionaría.
-Por favor, que no tenga nada – no quería llorar, pensar en perder a otra persona importante para él era demasiado duro- ¿Quién cuidaría de los pequeños diablillos? – no superaría otra muerte- Archie, ayuda a mi pequeño dulce, por favor...
Llamo a Lander, siempre hablaba con su hermano cuando estaba asustado, no le contó que pasaba, solo quería escuchar la voz del alfa, no quería imaginarse a Noah enfermo, le preguntaría si podía ir a casa, esa tarde, tenía que abrazarlo.
-Sé qué te pasa algo, hermano, tu voz suena nerviosa – Joe se burló, su Lander lo conocía bien- Si es por el joven beta, no te preocupes, papá le ha dado trabajo como secretario y puede cuidar a la pequeña Leah.
-Ya sabía que papá había contratado a Luke, él me llamo emocionado para contármelo, me dio las gracias demasiadas veces, pero papá lo contrato porque Charly le pidió que lo cuidará si le pasaba algo – Lander sonrió, aunque Joe no lo podía ver- Estoy preocupado por Noah.
-Le pasa algo a mi cuñadito, no me digas que has discutido con él – el alfa le advirtió-Noah es demasiado tierno, no lo hagas enfadar, a papá le gusta que vaya a visitarlo, dale suficientes galletitas al pequeño glotón, y al hijo de Archie, debes enseñarle todo lo quiera sobre los dinosaurios.
-Noah y yo estamos bien, nos vemos casi todos los días, lo que me preocupa es la salud de mi pequeño dulce – Lander lo escuchaba con atención – Le he pedido ayuda a Archie, para que salga todo bien.
-¿Qué le pasa a Noah? No lo habrás dejado embarazado ¿verdad? – Joe negó con la cabeza, tomaba precauciones cada vez que lo hacían- Si mi cuñadito necesita algo, no dudes en pedírmelo.
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Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
