CAPITULO 143

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Noah ayudo a Jay a preparar la comida, mientras Taku jugaba con los pequeños, el alfa tenía muchas ganas de ver a Yoko, así que salió antes del trabajo

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Noah ayudo a Jay a preparar la comida, mientras Taku jugaba con los pequeños, el alfa tenía muchas ganas de ver a Yoko, así que salió antes del trabajo. Tyrion le volvió a preguntar que era comerse a alguien, pudieron escuchar el grito del omega, diciéndole que no lo volviera a decir, el pequeño dinosaurio se empezó a reír, no sabía porque se avergonzaba, pero le parecía muy divertido.

Skyler fue a la cocina dos veces, para ver si conseguía alguna galletita, pero Noah no se la quiso dar, ya que iban a comer pronto, el pequeño tesoro lo miro con rabia y se fue enfadado hacía Taku, para quejarse.

-¿De quién crees que sea ese carácter?- le pregunto a su hermano- Yo no actúo así cuando me enfado y Joe tampoco.

-Sí que lo haces, hermanito...- se burló Jay, mientras preparaba la mesa- Sobretodo cuando te dicen que no puedes comer helado, tus miradas dan más miedo que las del pequeño tesoro.

-Yo no me enfado por eso...- inflo sus mejillas, para mostrarse peligroso- Solo lo hago para que Joe, me mime.

-A mí también me lo has hecho, cuando estabas embarazado de Sky e ibas a la nevera, para llevarte un helado...- Noah le gruño, él no hacía eso – Luego te sentabas en el sofá y te quedabas mirándonos, hacía que Taku tuviera miedo, incluso lo intentaste engañar con tus feromonas.

-Es difícil controlarse, estando embarazado, lo comprobaste hace poco, tu estado de ánimo puede cambiar de un momento a otro, sin que lo puedas controlar.

Noah puso su mano sobre su vientre cuando sintió un pinchazo, no entendía porque estaba sintiéndose así, ese día, no había hecho nada. Se sentía hambriento y cansado, quería comer deprisa para irse a dormir.

Pero pensar en comida le daba nauseas, intentaba actuar normal, para que Jay no se lo volviera a preguntar. El beta estaba muy pendiente de él, y le escuchaba decir "sospechoso", cada vez que se quejaba de algo.

-Jay...- sentía ardor en el estómago, no entendía porque no había comido nada- Ya está todo listo, llámalos, iré al baño.

Noah se alejó de él, poco a poco, intentaba andar erguido, Jay lo estaba mirando, no podía asustarlo, pero su estómago estaba a punto de reventar. Taku también lo miro extrañado, mientras iba al comedor, el pequeño tesoro quiso seguirlo, pero Noah no se dio cuenta, así que cerró la puerta, dejando a Sky fuera.

Casi no tuvo tiempo para llegar a la taza del váter, empezó a vomitar nada más arrodillarse, apretaba su estómago, pidiendo que se detuviera el dolor. Se levantó unos minutos después y se miró en el espejo, subió su sudadera y se puso de lado.

-Parece que si está un poco hinchada...- sentía un sabor agrió en su boca, toco su vientre con cuidado- Creo que dejaré de comer helados, por una temporada – las arcadas volvieron, y se fue de nuevo a la taza del baño - ¡Mierda!

El dolor se incrementó, Noah se estaba asustando, así que llamó a Jay, el beta no tardó en aparecer, fue demasiado rápido, como si estuviera esperando a que lo llamara. Jay empezó a masajear la espalda de Noah, hasta que se relajó, podía notar como temblaba.

Lo que ocultan las palabrasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora