MEMORIES 7

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Jolie llego a los pocos minutos, después de la llamada de Marco, los chicos intentaron mantener despierto a Noah el máximo tiempo posible, pero el omega estaba demasiado cansado, le hablaban para hacerlo reír, no querían que se quedara dormido, tenían demasiado miedo.

-Nosotros iremos caminando, deja que el pequeño Noah ocupe los asientos de atrás...- Marco puso su mochila en el maletero y se despidió – Líder, cuida de él, por favor.

Jay mojo un trozo de tela con un poco de agua y la puso en la frente de Noah, las manos del beta temblaban mientras su madre conducía, ella no había hecho muchas preguntas, su hijo le conto lo que le hacía ese alfa. Jolie tuvo que contenerse para no golpear a Connor, le daba igual si tardaba en encontrarlo, se lo haría pagar, por todo lo que le hizo a Noah.

-Jay ¿Cómo está? – el beta negó con la cabeza - ¿Qué ocurre?

-Sus manos están muy frías y creo que está empezando a delirar...- el omega decía palabras sueltas mientras Jay acariciaba su cabello- Nunca lo había visto así, mamá.

Cuando llegaron al hospital, Jolie le pidió a su hijo que se quedara en la sala de espera mientras ella hablaba con los doctores, el beta llamo a sus amigos para decirles que ya habían llegado y luego hablo con su padre, le ponía demasiado nervioso estar solo, además le preocupaba Noah.

-Papá, está vez había mucha sangre...- su voz temblaba mientras hablaba – Noah no se despertaba, sus manos estaban muy frías, yo sé quién fue, pero él no quiere que diga nada.

-Tranquilízate, hijo mío...- Jake no podía ir al hospital – Dijiste que lo están atendiendo y que mamá está con él ¿verdad? – asintió aunque su padre no lo veía – Jay, él va a estar bien, los doctores lo curaran no te preocupes, después hablaremos con Noah para que nos confirme si fue su tío.

-Fue él papá, lo sé muy bien, Noah me contó que cuando se enfadaba mucho lo golpeaba, hace unos días vino al instituto con la mejilla morada y cuando lo conocí, al día siguiente vino con los brazos morados...- Jay cogió aire para poder seguir hablando – Además, le ha hecho más cosas, no le deja comer si llega tarde a la mesa.

-¿Te contó lo que paso está vez?

-Solo me pidió agua, al poco tiempo se desmayó...-estaba demasiado nervioso – Prepare su mochila, papá, si llegamos más tarde, puedes preparar una cama para Noah, por favor.

Cuando Jay colgó, sus amigos llegaron, tuvieron que caminar bastante, la casa de Noah estaba muy lejos del hospital, el beta los abrazó cuando los vio, aún estaba nervioso por su amigo, los tres lo estaban.

-¿Sabes algo del pequeño Noah? – negó con la cabeza.

-Mi madre está con él ahora, no me han dejado pasar por ser menor...- sonrió con amargura – Se tuvo que inventar que era la tía de Noah, para que lo ayudaran.

Se sentaron junto a Jay, para esperar respuesta de alguien, ninguno habló después de eso, sus piernas botaban sobre el suelo y Jasper comenzó a comerse las uñas. Marco levantaba la cabeza cada vez que veía pies cerca de ellos, esperando que fuera Jolie y les dijera que Noah estaba bien.

Tuvieron que esperar más de una hora, hasta que la beta fue a por ellos, los llevo a la habitación donde estaba Noah, el omega se mantenía boca abajo, durmiendo.

-Solo han sido unos moratones...- Jay no se lo creía – Cuando despierte, podemos llevarlo a casa, iré a comprar sus medicinas, podéis cuidarlo, mientras tanto.

-Hay algo más ¿verdad, mamá? – la beta se quedó quieta y después negó con la cabeza.

Jay sostenía la mano de Noah con cuidado, hablando con él, no quería que se sintiera solo, su mente se imaginó que estaba sonriendo al ver que su labio subió un poco, Jasper se mantuvo alejado de él, diciendo que el olor aún era muy fuerte en él, Marco aún estaba algo desconcertado.

Lo que ocultan las palabrasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora