Las cosas fueron mejorando a lo largo del mes, Noah se sentía recuperado, aunque Jay insistía en que debía guardar reposo, el omega solo le hacía caso cuando el beta se encontraba en casa, amaba jugar con el pequeño Tyrion y con Skyler, así que aprovecho que el beta se fue a comprar para levantarse de la cama y salir al salón, todo estaba muy tranquilo en casa, demasiado tranquilo.
Noah se asustó, hacía unos minutos escucho la risa de Tyrion, pero se detuvo bruscamente, busco al pequeño por toda la casa, hasta que lo encontró, concentrado en la habitación de Jay, el pequeño estaba sentado en el suelo mientras pintaba unas hojas, el omega se acercó para ver lo que estaba haciendo.
-Es un regalo para papá y Jay – Noah vio horrorizado la escena, Tyrion había encontrado las partituras de Jay otra vez, el beta los iba a matar – Mi libreta se quedó sin hojas y las busque en la habitación de papá.
-Sabes que son esas hojas ¿verdad? – el pequeño omega sonrió pícaro, Jay tenía hojas divertidas guardadas en su carpeta, a Tyrion le gustaban mucho, pero el beta no dejaba que pintará en ella- Tyrion...
La puerta se abrió y las piernas de Noah temblaron, Jay había vuelto de la compra, estaba dejando las bolsas en la cocina, mientras canturreaba una canción, estaba feliz, no sabía lo que había hecho el pequeño omega en su habitación.
-No hagas ruido, vamos a jugar al escondite con Jay...- Noah el dedo sobre su boca, para indicar silencio y Tyrion le siguió- Escóndete debajo de las sabanas.
Noah hizo lo mismo, los tres se encontraban escondidos debajo de las sabanas, a Tyrion le gustaba jugar al escondite, sobretodo si su hermanito le acompañaba, se mantuvo callado, hasta que Jay empezó a llamarlo. El pequeño omega no podía aguantar la risa, al imaginarse a Jay mirando sus dibujos, esas hojas divertidas necesitaban color.
-Noah...- el beta entro en la habitación y vio dos bultos grandes junto a uno pequeñito – Están haciendo la siesta, iré a preparar la comida.
Tyrion se asomó cuando Jay cerró la puerta y vio a Noah riéndose, había conseguido engañar a Jay, el único que se había dormido de verdad era Sky, los dos omegas permanecieron escondidos hasta que se escuchó un gran grito de Jay, Tyrion se escondió aún más.
-¿Cómo lo has encontrado? Pequeño travieso – Jay se dirigía a la habitación de Noah con la prueba del delito, Tyrion cerró los ojos fuerte, si él no veía a Jay, el beta tampoco lo vería – Tyrion, tienes suficientes hojas para dibujar, porque siempre escoges mis partituras.
Jay levanto la sabana "enfadado", vio a Tyrion acurrucado y con los ojos cerrados, sabía que el pequeño no estaba durmiendo, podía escuchar su risa, el beta se acercó más a él y Tyrion se empezó a reír más fuerte, habían descubierto su escondite, el juego estaba terminado.
-Ven aquí, no te vas a escapar otra vez...- el beta empezó a perseguir al pequeño omega por toda la casa, mientras Noah se sentaba en el sofá- Luego iré a por ti, Noah.
Taku llegó a casa, después de estar toda la mañana trabajando, Tyrion se tiro a sus brazos para que lo protegiera del temible Jay, el beta esperaba a que soltara al pequeño, Taku no entendía nada ¿Por qué Jay estaba enfadado?
-Papá, protégeme...- Tyrion miraba pícaro a Jay, y el alfa intentaba aguantarse la risa – Jay se ha enfadado conmigo y no sé porque, yo solo estaba dibujando.
-Pequeño travieso...- abrazo con más fuerza Taku, sabía que el alfa no lo soltaría- Taku, dámelo, debo castigarlo, sin dulces una buena temporada – Tyrion miro con tristeza al alfa, ese pequeño sabía cómo engañarlo.
-Vamos, no seas tan cruel con él, es muy pequeño, no sabe lo que hace – el pequeño travieso besó la mejilla del alfa – Es un buen niño, puedes hacer más fotocopias después.
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Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
