Noah se subió encima de Joe, el omega frotaba su trasero sobre el abdomen del beta, aún llevaba puesto su bañador, con su cuerpo cubría lo que estaba haciendo, Joe se quedó inmóvil, tenía miedo de tirar a Noah, pero este parecía divertirse, seguía jugando con su agujero, le hacía cosquillas.
-Cierra los ojos, y espera un minuto...- le hizo caso, noto como Noah bajaba, apoyo sus manos sobre las piernas de Joe, ya que estuvo a punto de caerse- No abras los ojos hasta que yo te diga.
El omega se quitó el bañador despacio, le daba vergüenza desnudarse delante de Joe, aunque este no lo veía, comprobó que el beta le hacía caso, enseñándole la mano, pero no dijo nada.
Miro el juguete con algo de miedo y le puso lubricante, Jay le dijo que eso le ayudaría a introducirlo sin dolor, era la primera vez que lo hacía, él solo. Cubrió su boca para ahogar un gemido, le estaba costando un poco, intento sentarse, pero eso hacía que le doliera más, respiro profundo y se dejó caer, gimió cuando el juguete todo la parte sensible de su interior, Joe intento abrir los ojos, pero no le dejo.
-Joe...- movía su cadera despacio, haciéndole sentir placer, el beta abrió los ojos cuando lo escucho- Justo ahí.
Noah agarro el pene de Joe, movía su mano a la misma velocidad que se movía él, intento comprender lo que pensaba su compañero, pero él solo repetía su nombre, estaba controlándose lo mejor que podía, hasta que Noah empezó a chupar su pene, se vino a los pocos segundos.
-Lo siento, Noah...- él le sonrió y trago el semen de Joe, el beta se alarmó al verlo- Escúpelo, vamos, no es bueno...
-Este rico- Joe pudo deshacer el nudo e intento hacer que Noah escupiera lo que le quedaba en la boca, pero él no quería- Quiero más.
-No lo vuelva a hacer, es peligroso – le hizo un puchero triste e ignoro a Joe, él quería seguir, así que fue a buscar el pezón del beta – Duele, no muerdas – Noah se rio.
No quiso apartar a Noah de su lado, él empezó a besar su cuerpo de nuevo, hasta llegar al pene, beso la punta haciendo que Joe temblara, el beta intento no venirse de nuevo.
Noah jugaba con él, cuando estaba a punto de venirse, él se detenía y lo miraba con cara pilla, esa tortura lo estaba matando, pero no se quejaba, le gustaba bastante.
-Quítamelo...- el omega se puso en cuatro, enseñando su trasero a Joe, el beta pudo ver como salía un líquido por él y recorría sus piernas- Y ponme el tuyo, doctor Ross.
Noah provocaba a Joe moviendo su trasero, para que se estuviera quieto, el beta puso una de sus manos sobre su vientre, pudo escuchar una risita cuando lo toco, su pequeño omega tenía muchas cosquillas.
La piel de Noah era tan suave como el algodón, Joe estuvo unos segundos acariciándolo, hasta que este se impaciento, tiro su trasero hacía atrás hasta chocar con la parte baja de Joe y le llamó la atención, estaba perdiendo el tiempo acariciándolo.
-Ya voy, cariño – Noah apretó su ano cuando Joe intento sacar el juguete, haciendo que este se quedará allí- Relájate, iré con cuidado, no te haré daño – puso un poco de lubricante en sus dedos y lo saco lentamente, haciendo que Noah temblara- ¿Te dolió?- negó con la cabeza.
-En el segundo cajón, al fondo, Jay escondió condones, úsalos.
Noah espero a que Joe los encontrara, notaba como salía líquido de su interior y su ano picaba, aquel juguete no había servido de mucho, era molesto, solo había hecho que gimiera una vez.
-¿Estás seguro? – Joe ya se había el condón, Noah pudo notar un olor dulzón salir del beta- Me detendré si te duele, avísame, por favor.
Al principio, a Joe le costó introducirlo, Noah apretaba su agujero cuando el beta acercaba su pene, tuvo que usar uno de sus dedos para aflojar al omega, pensaba que el juguete que tuvo por unos minutos lo había conseguido, pero parecía que tenía algo de miedo.
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Lo que ocultan las palabras
Storie d'amoreNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
