A Jay le temblaban las manos, había decidido llamar a la hermana de Taku esa mañana, pero tenía miedo por si se enfadaba, le puso a su padre la excusa de siempre, iba a ordenar el almacén, Jake no le pregunto lo que pasaba, pero sabía que su hijo estaba tramando algo, que no quería decir, eso lo alarmaba, el beta se metía en problemas con mucha facilidad.
Se sentó entre las cajas, para que su padre no lo viera y llamó a Hiroko al fin, Jay no creía en nada milagroso, pero estaba rezando para que le contestará.
-Eres Hiroko Yoshio, hermana de Taku – la mujer no le contesto, eso asusto a Jay, comprobó que no se había equivocado- Yo soy Jay, un amigo de tu hermano.
-¿Qué quieres? No serás como esos chicos ¿verdad? – el beta le confirmo que no tenía relación con el pasado de Taku- ¿Le ha pasado algo a mi hermano?
-Taku está bien, trabaja muy duro y es buen cocinero – Hiroko se rio- Pero últimamente está muy triste, me da pena verlo así, me gustaría pedirte un favor – no contesto, Jay pensaba que estaba haciendo algo mal- Sé que Taku, no ve a sus padres desde hace tres años, hace varios días me confeso que los echaba de menos – no le quiso decir que también lloro – También quiere ver a la pequeña Kiki, me hablo mucho de su hermanita.
-Ellos siempre han tenido una conexión muy cercana, mi hermana lloro por varios días cuando Taku se fue, él no lo sabe.
-Sé que lo que hice está mal. Pero mire el móvil de Taku mientras estaba distraído, para buscar tu número – agacho la cabeza avergonzado- Lo siento, no quería molestarte.
-Debes ser muy buen amigo de mi hermano, para que deje su móvil cerca de ti – le confesó- Siempre lo lleva con él o lo mantiene apagado.
-Lo siento, no quería ser cotilla, no lo volveré a hacer, no le digas nada, por favor.
-¿Qué querías decirme? – Jay respiro profundamente, para poder hablar bien- ¿Está enfermo?
-No, él está bien.- el beta sonrió, aunque ella no lo veía- Me preguntaba si podéis venir a la ciudad, yo me encargaría de buscaros un sitio para dormir, quiero que Taku vea a su familia de nuevo.
-Tendría que preguntarle a mis padres, mi hermanita aún va a clases – Jay sintió que estaba dando grandes pasos – Y yo tengo que ir al hospital, la próxima semana – el beta se asustó- A lo mejor, podríamos ir a final de Octubre, en nuestro cumpleaños.
-¿Su cumpleaños es en octubre? – Hiroko asintió, ya había descubierto el secreto de Taku, lo guardo casi un año, Jay se sentía poderoso - ¿En Halloween? El teatro donde trabaja, van a hacer una presentación ese día, disfrazados, Taku está ensayando con los peques.
-Llamaré a mis padres y te enviare un mensaje – Jay sonrió, lo había conseguido – Que mi hermano esté a tu lado, es un gran avance, a él le da miedo conocer a personas nuevas.
Aquella misma tarde Jay recibió la confirmación de Hiroko, sus padres habían aceptado ir a la ciudad y Kiki le pregunto si podía bailar con su hermano, el beta le dijo que se lo preguntaría a Hanya.
Fue al teatro, Pavel pensaba que era para ver a Taku, pero se estaba escondiendo del alfa, no quería que lo viera, tenía miedo de estropear la sorpresa, le pregunto al beta si podía llamar a Hanya y podían los dos al despacho.
-¿Pasa algo? Pequeño beta – Jay sonrió y Pavel lo miro con algo de miedo- ¿Qué estás pensado?
-Llama a Hanya, por favor – le guiño el ojo – Pero que Taku no se entere, debe ser un secreto.
Pavel salió del despacho, minutos después vino con Hanya, ambos estaban asustados, Jay le había hablado de manera extraña, pensaban que algo iba mal con él.
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Lo que ocultan las palabras
RomansaNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
