Llego el día en el que Noah debía llevar a sus hijos a ver a Nathaniel, el omega odiaba la idea de que ese alfa los viera, cuando el pequeño omega se enteró que iba a ver a su padre se negó a ir, Taku tuvo que sobornarlo con unos dulces para poder subir al coche. A Noah le permitieron ir con acompañantes al lugar, así que decidió llevar a Jay y Taku, se sentía protegido a su lado, Joe no pudo ir, ya que tenía que trabajar, pero les dijo que les contara cualquier imprevisto que ocurriera, él iría enseguida al lugar.
-Mamá ¿tengo que abrazarlo? Yo no quiero hacerlo...- el pequeño omega comía con tristeza su paleta de chocolate, estaba deliciosa, pero le daba dolor de estómago ver a Nathaniel, así que la guardo para después- Si abrazo a mi papá ¿me pegará de nuevo?
-No vas a hacer nada que no quieras, pequeño travieso...- Jay hablaba enserio, aunque llevarlo era algo que no quería- Taku y yo te protegeremos, no te preocupes.
-A mi papá no le gustan los alfas, no quiero que le haga daño a mi nuevo papá, Taku me quiere y no hace que me duele nada...- el alfa quería detener el coche y abrazar a Tyrion, pero estaban en medio de la carretera- ¿Le gustará mi hermanito? Es muy pequeño, las manos de papá son muy grandes...
Noah abrazó a Tyrion durante todo el camino, el pequeño estaba nervioso y asustado, le daba pena verlo así, su cuerpo temblaba igual que cuando estaba en casa de Nathaniel, lo único que lo calmaba en ese momento era Noah, el omega tampoco quería ir, pero si se negaban le podían quitar a los pequeños, Nathaniel lo había puesto por escrito y estaba firmado, solo los llevaría una vez y estarían grabando en todo momento, pero ese alfa siempre aparecía en sus peores pesadillas.
El pequeño Skyler estaba tranquilo, dormidito en su asiento, al pequeño no le gustaba tener el chupete, se sentía engañado y lo tiraba enseguida, él se dormía si sentía a su mamá cerca, aunque solo fuera su mano, el bebé debía sentir al omega cerca para poder dormir.
Jay los miraba desde el retrovisor, veía el miedo en los omegas, estaba dispuesto a golpear a Nathaniel si este les hacía algo, le daba igual acabar en la cárcel por eso, ese alfa había hecho cosas peores, aunque sabía que Taku no le dejaría hacer nada peligroso.
Al llegar a aquella casa, Tyrion se negaba a salir, el pequeño empezó a llorar en los brazos de Taku, la casa de Nathaniel le daba miedo, y si le engañaban y lo dejaban con él ¿tendría que estar lejos de su mamá? Él no quería separarse de nuevo de Noah, Taku lo abrazaba con fuerza, mientras el pequeño omega le pedía no salir, tuvieron que pedir unos minutos para entrar, hasta poder tranquilizarlo, Skyler también lloraba al escuchar a su hermano, Jay lo intentaba calmar, mientras Noah estaba aguantando las ganas de escapar de nuevo de ahí.
El estómago del omega estaba a punto de explotar, sentía un dolor continuo y punzante, eran solo dos horas, después volverían a casa, eso es lo que le había dicho Kora, pero el miedo se apoderaba de él.
-¿Estás bien? – Jay vio como Noah palidecía por segundos, tenía miedo de que se desmayará allí mismo- Necesitas algo ¿tienes sed?
Todo empeoro cuando el alfa salió al jardín, la visita era al aire libre, estaba revisando toda la casa de Nathaniel y no quedaba ningún sitio donde sentarse. El alfa iba acompañado por dos policías y tenía las manos esposadas, se sentó en el banco del jardín y observo como se acercaban, la sonrisa se desvaneció cuando vio a los acompañantes de Noah.
-Yo pedí ver a mis hijos, no a los amantes del omega...- se quejó, estaba decepcionado- Esto no estaba en el trato.
-Usted no puso en ningún momento que no podía venir con nadie, él ha hecho lo le ha pedido, sus hijos están aquí...- hablo uno de los policías.
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Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
