Joe se limpió las lágrimas, los fantasmas del pasado siempre lo atormentaban, imaginarse a Archie en peligro le causaba terror, no le gustaba que el omega sufriera, miro su rostro en el espejo ¿él lo seguiría amando ahora?, seguía siendo joven, pero no sabía si sería del agrado de su omega.
Miro la marca que dejo Archie en su oreja, se estaba quitando así que decido hacerse un piercing para no olvidarla, quería demostrarle al omega que lo seguía amando, aunque hubiese tenido un hijo con otra persona, Archie seguía ocupando gran parte de su recuerdos, tanto los buenos como los malos.
Unos golpes en la puerta del baño lo volvieron a la realidad, Noah estaba al otro lado de la puerta, apurado, llevaba un tiempo llamándolo, pero Joe no lo escuchaba, el omega no dudo en sacarlo del baño, no podía aguantar más.
-Le acaban de traer la cena a Tyrion, podrías ayudarlo, por favor...- grito, casi no le da tiempo, respiro tranquilo cuando llego- Ahora salgo, cuida de Tyrion.
El pequeño lo miraba desde la camilla, le pedía ayuda con la mirada, no podía abrir la botella de agua y se estaba empezando a enfadar, Joe fue a socorrerlo y Tyrion le sonrió, ese niño era idéntico a Archie, incluso tenía las mismas pecas o eso piensa, no las ha contado. Tyrion comía despacio, esperando a que Joe le ayudara a cortar los trozos de carne, observaba al beta mientras lo hacía, estaba pendiente de que no le quitara la comida, una parte era para Skyler.
-Tranquilo, yo no tengo hambre...- Tyrion inflamaba los mofletes mientras comía a Joe le venía la imagen de un conejo.
-Joe...- trago la comida que tenía en la boca y continuó hablando, acercándose al oído del beta- Mamá, no se comió a Skyler ¿verdad?
Al pequeño le asustaba la idea, él podría ser el siguiente, Joe se rio ante su curiosidad, iba a inventarse una historia, hasta que vio que el pequeño estaba demasiado pendiente de su comida, no le iba a hacer caso.
-Tyrion...- pensaba que él sabría algo- ¿Cómo se llama tu mamá?
-Noah – Tyrion pensaba que el doctor era tonto, él ya había llamado a su mamá por su nombre, así que se burló de él – Mamá es Noah.
Siguió comiendo tranquilo, Joe estaba pendiente del baño, el omega estaba tardando mucho en salir y no era normal, Tyrion ya había acabado casi toda su cena, se olvidó de Skyler en el último minuto, el beta intento tocar uno de los mofletes del pequeño, lo que hizo que él se enfadara, arrugo su frente para asustarlo, pero a él le pareció demasiado tierno, así que lo volvió a hacer.
-Joe, malo...- Tyrion entrecerró los ojos y guardo el postre por si acaso- Los cachetes son míos...- Joe y Noah empezaron a reír, el pequeño seguía comiendo mientras los ignoraba, no le gustaba que le pellizcaran los mofletes sin su permiso.
Noah se sentó en el sillón y emitió un pequeño quejido, Joe se acercó a él cuando lo escucho, el omega estaba pálido después de salir del baño, pero no dijo nada, seguía mirando a Tyrion mientras comía.
-¿Estás bien? – Noah asintió, pero Joe pensaba otra cosa- No mientas, Noah.
-Sky se mueve demasiado estos días, sus patadas son fuertes a veces...- acarició su vientre, era la única manera de calmar al bebé- A veces me duele, pero estoy bien...- Joe toco la frente de Noah y no parecía tener fiebre- A sido solo una patada, no te preocupes, doctor Ross.
-¿Tienes hambre?- no habían comido nada desde el mediodía, y eso preocupaba al beta- ¿Quieres cenar? – Noah aparto la mirada, hacía tiempo que empezó a tener hambre- Compraré helado, para el postre, Tyrion ¿Quieres helado?
Joe salió de la habitación, Tyrion había guardado el yogur para más tarde, prefería comer helado, tenía a ambos omegas esperando con ansias, así que debía darse prisa, Joe se burló de él mismo, está escena ya la había vivido antes – Es tan fan de los helados, como tú, Archie-, aunque también creía que Noah tenía algo que ver.
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Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
