Noah se sentó nervioso a cenar, junto a su tío, él les había dicho a sus amigos que sí que iría a esa excursión, sin habérselo dicho a su tío, ahora se arrepentía. Jay lo llamó hacía más o menos una hora para preguntarle si debían pasar por él, Noah le dijo que debía preguntarlo antes.
-¿Vas a seguir mirándome? – el omega agacho la cabeza – Sé que te sigues juntando con esos, puedo oler las feromonas de ese alfa que te acompaña.
-Se llama Jasper, tío...- Connor lo miro enfadado – Me gustaría que llamaras a mis amigos por su nombre.
-¿Cuál de tus amigos te pego ser un contestón? – Noah pensó en Jay – Seguramente fue aquel chico que vino aquella vez, no puedes juntarte con ellos.
-¿Por qué? – no se atrevía a mirarlo a la cara, sabía que estaba enfadado – Ellos son mis amigos, me lo paso muy bien con ellos, por eso yo quiero... - trago saliva, sus manos temblaban por el miedo – Tío ¿puede ir a una excursión con ellos? – negó con la cabeza – Por favor, me gustaría ir a la playa, te prometo que...
-No vas a ir a la playa...- sentencio, Noah estaba triste, pero no se iba a rendir – Es un lugar peligroso para los omegas, cualquier cosa te puede pasar allí.
-Jay me protegerá, él siempre me está ayudando, no creo que me ponga en peligro, tío yo quiero ir de verdad, por favor...- la mirada de Connor le dio miedo- Volveré pronto.
-Noah, no vas a ir allí...- elevo un poco su voz, el omega bajo su cabeza por instinto – Seguramente tus amigos, quieren hacerte cosas peligrosas, los alfas son peligrosos lo sabes ¿no? – Noah asintió - ¿Qué pasaría si entraras en celo allí? Tu amigo Jasper – dijo con asco – Te violaría, por el instinto, aunque seguramente habrá más alfas en ese lugar.
-Tomare supresores, aún faltan unas semanas para que venga mi celo, tío por favor, déjame ir...- el alfa golpeo la mesa – Nunca te he pedido nada, siempre estoy haciendo lo que me pides, yo ahora quiero ir a la playa, iré aunque tú no me dejes, tío...- se quedó en silencio cuando Connor se levantó – Lo siento, no quería gritarte.
-Sube a tú habitación ahora, Noah... - el color de sus ojos cambio, sabía lo que iba a pasar ahora y estaba aterrado – No me hagas volver a repartirlo.
Como no le hizo caso a la primera, Connor comenzó a empujar a su sobrino hasta llegar a su habitación, el omega temblaba al sentirlo detrás de él, las feromonas de su tío le estaban haciendo daño, casi no podía respirar. Él solo quería ir a la playa, con sus amigos, como cualquier otro adolescente de su edad.
Cayó sobre su cama, Connor cerró la puerta para que no pudiera escapar y fue acercándose a él poco a poco, a Noah le costaba respirar, cuando vio lo que llevaba en la mano, se le escapo un grito, el omega intento esconderse en algún rincón de su habitación, pero no podía.
-Sabes que está mal gritar a los mayores ¿no? – el primer golpe cayó sobre su espalda, Noah sintió que se iba a romper – Cuando un adulto te dice que no puedes ir a un lugar es por algo, Noah – lo volvió a golpear más fuerte.
Para que no viera cuando lo iba a golpear, Connor apago la luz de la habitación y sonrió, Noah le rogaba que se detuviera, pero el alfa estaba demasiado enfadado, le pareció una falta de respeto que le gritará.
-Yo te he educado, te he dado un lugar donde vivir, te he alimentado – le decía eso sin dejar de golpearlo – Y tú me lo pagas gritándome, tu madre te abandono porque eras un estorbo y me dejo a tu cuidado, debí tirarte a un contendor cuando llegaste aquí – podía escuchar a su sobrino llorar, pero le daba igual – Deberías estar muerto, por desagradecido, eres un omega malcriado.
-No iré, no voy a ir allí, tío...- se ahogaba con su propia saliva – Tienes razón, es peligroso, lo siento – Connor lo golpeo más fuerte, haciendo que gritará – Duele, no iré.
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Lo que ocultan las palabras
RomanceNoah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él. Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
