CAPITULO 126

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Fueron a visitar a los abuelos de Noah, el omega estaba preocupados por ellos, su abuela no lo llamaba tanto como antes y creía que estaba enfadada con él, eso lo preocupo. Deva se emocionó mucho cuando les dijo que irían a su casa, preparó mucha comida, ya sabía los platos favoritos de los pequeños y Elías había ido a comprar las galletitas de Skyler.

La omega quiso esconder su enfermedad a su nieto, así que se puso una peluca de su mismo color de cabello, esperaba que no se diera cuenta. No estaba preparada para contarle lo que le pasaba, pensaba que se estaban vengando de ellos, ahora que por fin estaban juntos.

-Abuelito dinosaurio...- Tyrion fue el primero en entrar a casa, junto a Sky, iban de la mano, mientras Joe los vigilaba- Casi soy tan alto como tú, abuelito – el pequeño omega lo abrazo con fuerza- ¿Vamos a jugar?

-Pequeño travieso, primero voy a ayudar a tu mamá, ves con la abuelita Deva, os dará galletitas...- Skyler se fue solito, mientras Tyrion se quedaba con Elías.

Jay quería ayudar también, el beta quiso cargar con lo más pesado, pero Taku no le dejo, al final solo pudo llevar la ropita para cambiar a los diablillos si se ensuciaban, estaba realmente enfadado, él era fuerte.

-Mi amor, entra en casa y descansa...- Jay le gruño y cruzo sus brazos- Deva no se puede hacer cargo del pequeño tesoro sola, ayúdala.

-Yoko, a papá no le des besitos...- hablaba con su barriga, mientras Taku sacaba los juguetes y el carrito de Sky- Papá es malvado.

Entro en la casa acompañado de Noah, Joe se quedó ayudando a Taku, no querían que hicieran esfuerzos innecesarios y además querían hablar a solas, el beta tenía miedo de que Jay lo volviera a castigar, lo hizo antes de llegar, no debía enfadarlo de nuevo.

-Joe, podemos a tu consulta la semana que viene...- él asintió, Taku notaba algo extraño en el comportamiento del beta – Jay come mucho más que de costumbre, está más gordito.

-Es normal, no es nada malo, solo ha engordado seis kilos, no debes preocuparte – Taku negó con la cabeza, no le preocupaba su peso- ¿Hay algo más?

-Se está comportando como un omega, muchas veces...- se sonrojo, no sabía si podía contárselo a Joe- Ayer lo pille haciendo una cosa extraña, mientras doblaba mi ropa interior – agacho la cabeza, estaba hablando de más – Él la olio, durante mucho tiempo.

-Suelen tener el olfato más sensible, durante el embarazo, no es nada malo – al alfa le daba vergüenza que Jay hiciera eso – Sigue siendo un beta, no tienes que preocuparte.

-La prueba del segundo género, es muy cara...- Joe negó con la cabeza- ¿Puedes hacérsela? Por favor.

-Durante el embarazo, esas pruebas suelen fallar, nos daría un resultado cero – el alfa se quedó pensado un poco- Puedo hacerle la prueba, un mes después del parto, pero el resultado sería beta.

-No cambia nada de Jay ¿verdad? – le asustaba que el beta entrara en celo después del embarazado, sería extraño para ambos- Luke es omega, después de lo que le hizo Nathaniel, él.

-No es omega, pero tampoco es beta, Luke sufre de una condición extraña, lo están investigando, la droga que le dio Nathaniel, no sale en ningún lugar – ahora mismo Luke, no pertenecía a ningún sub- género- Él sigue poniendo en sus informes, que es beta.

-Los betas no tienen celo...- Taku lo había estudiado hace tiempo- Él no es beta, y si le pasa lo mismo a Jay.

-Jay está siendo controlado por dos médicos a la vez, y todo está yendo bien...- puso una de sus manos sobre el hombre y sonrió- Sue es mejor que yo en este ámbito, si ella viera algo raro, ya os habría llamado, yo solo me encargo de controlar al bebé.

Lo que ocultan las palabrasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora