Noah siempre se había sentido solo, apartado de la sociedad por ser un omega masculino, su tío siempre lo odio y no dudo en demostrárselo, su madre supuestamente se fue con su amante alfa y lo dejó con él.
Noah siempre creyó esa historia y llegó a...
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Jay se llevó a los pequeños de la habitación del omega, Noah le había pedido que los alejara de él para que no sufrieran, se quedó allí solo por unas horas, esperando a que la fiebre bajara, se había tomado varios supresores, pero no servía para nada, había escuchado que el celo después de un embarazo era más duro, pero no pensaba que llegaría así.
Estuvo encontrándose mal toda la semana, pero pensaba que era un leve dolor de cabeza, así que no le dijo nada a Joe, no quería preocuparlo, estaba muy ocupado últimamente y apenas podía verlo. Noah lo echaba de menos y estaba celoso, los pacientes del beta lo podían ver, pero él no, ya no le servía las vídeollamada, necesitaba un abrazo de él.
-¿Estás bien? – Jay se quedó en la puerta, Noah no dejaba que nadie se acercará a él en ese estado- Necesitas algo ¿tienes hambre? ¿te duele mucho?
-Quiero ver a Joe...- le suplico, intentaba controlarse en ese momento, sabía que Taku sufría al sentir sus feromonas- Llama a Joe, quiero estar con él.
Jay intento llamarlo varias veces, pero el doctor mantenía su móvil apagado, no le llegaban las llamadas, el beta pensó que debía presentarse en la consulta, pero eso sería demasiado extraño. Ir a buscar a Joe porque Noah estaba en celo, nunca pensó que tendría que hacerlo.
-Lo echo de menos – Noah empezó a llorar, había conseguido una bata de Joe, no le explico a Jay como lo había hecho, él solo la tomo prestada- ¿Dónde está Joe?
Noah gruño a Jay cuando se acercó a la cama, no quería que nadie lo tocará, se sentía amenazado por su amigo, lo miraba enfadado, no le iba a quitar la ropa que había conseguido de Joe, era suya.
-Él no contesta, Noah...- lo miro apenado, a Jay le rompía el corazón ver eso- Taku también lo ha llamado, pero no contesta.
No podía ver a Noah así, no quería utilizar el juguete que le había dejado, lo tiro lejos de la cama cuando se lo dio, no le servía eso. Jay utilizo un método desesperado, Joe contestaría si le llamaban directamente al número de su despacho, tenía que hacerlo.
-Joe, Noah está muy mal...- exagero, el omega se había tranquilizado un poco después de tomarse una pastilla- No quiere ir al hospital, tampoco deja que nos acerquemos a él, está herido...- mintió, el beta escucho como caía algo del otro lado- Te necesita, no me deja curarlo.
-¿Dónde está herido? ¿Qué se ha hecho?- Joe iba de un lado a otro, buscando vendas y gasas para su pequeño omega- ¿Cómo está? ¿Ha sangrado mucho? Jay ¿Qué se ha hecho?
-No lo sé, no me deja verlo – Jay exageraba el estado de Noah, para que Joe viniera- Ahora está llorando por el dolor, pero no me deja entrar en la habitación.
-¿Has visto donde ha sido? ¿Le ha caído algo? ¿Cuál es su estado?
-Tiene mucha fiebre, el termómetro casi explota – Joe se quedó en silencio, Jay pensaba que había colgado- ¿Sigues ahí? – escucho el motor de un coche y sonrió, Joe había salido del hospital- Date prisa, cada vez está peor.