Capítulo 33 ¿Como se conocieron?

6.9K 367 7
                                        

<<¿Que manera?>>

No emití esta pregunta. Todos tenían su propia forma de pensar y no sabía a lo que de refería Gael. Lo único que sabía es que ese bebe me pertenecía solo a mí. Álvaro nunca ha tenido sentimiento hacia mí. Si el abuelo estuviera vivo, me hubiera quedado con Álvaro por muchos años, pero ahora se ha ido y no estaba segura de continuar con el. Además, arriesgar a mi niño no era una opción. Hubo un silencio largo entre nosotros antes de volver a hablar.

-Me temo que te estaré dando problemas por el embarazo. En cuanto a lo demás, tengo mis propios planes. Gracias, Dr.Ceja. -Quizás pensó que no le entendí porque se le formaron arrugas entre su ceño. Pero no dijo nada más y solo dio un suspiró.

-Tengo algo que hacer más tarde.
Recuerda tomar tu medicina. Me retiro.
-Luego de despedirme de él, no me comí la sopa de Jengibre y Zanahoria que Álvaro me cocino porque mi estómago se sentía algo incómodo, tal ves como aún estaba en la primera etapa de mi embarazo, no tenía náuseas matutinas y no me daba apetito. Acababa de regresar a la habitación Para acostarme en la cama cuando sonó mi teléfono. Era un número desconocido, pero conteste y pasó medio segundo antes de que la persona en la otra línea hablara.

-¡Soy yo, Rebecca!

Parpadeé, sorprendida y fruncí.
-¿Necesitas algo de mi?

-¡Hay que hablar! ¡Te envíe la dirección! -Antes de poder rechazar su oferta, la línea se cortó. No pude entender porque Rebecca me buscaba, pero apuesto a que era algo sobre Álvaro. Pero ¿Que le hacía pensar que me apresuraría a verla solo por que me dijo? Al ver la dirección que me envío, le tome captura y se la envíe a Álvaro con una sola frase debajo que decía:

<<La señorita Villa me pidió que la viera, pero me da miedo que vaya a hacerme perder la paciencia y termine golpeándola así que la rechace >>

Álvaro me llamo poco después de enviarle el mensaje. Respondí la llamada, me incliné en la barandilla del balcón para disfrutar de la vista y al final dije con voz tranquila:
-¿Si, Señor Ayala? -Al decir eso, casi pude imaginar el ceño fruncido en su rostro.

-¿En donde estas? -Pregunto con tono insatisfecho.

-En casa.

-Mmm -Hubo una breve pausa- ¡Descansa!

-Si. -Asentí. Al parecía había leído mi mensaje. Al terminar la llamada, no pude dormir y no tenía nada que hacer, entonces me fui a su estudio por el aburrimiento. Como me la pase ocupada por el trabajo, rara vez me daba tiempo de leer los libros de aquí y ahora que estaba libre, merecía relajarme un poco. El estudio de Álvaro era muy grande y había todo tipo de libros. Hojeé algunos con ilustraciones para pasar el tiempo y no tomó mucho para sentir mi espalda adolorida. Baje el libro en mi mano y camine por todo el estudio, pero mi mirada se fijó en una caja pequeña metida en una esquina que parecía un poco anticuada.

Por pura curiosidad, la abrí y encontré fotografías. Eran algo viejas y desgastadas, pero pude ver que era Álvaro de niño. Nunca conocí a sus padres y por eso, una foto borrosa de una pareja sosteniendo un bebe juntos llamó mi atención. Los ojos del hombre eran similares a los de Álvaro y su abuelo entonces deduje que debía ser su padre. Por ende, la mujer gentil y elegante quizás era su madre . Observe el álbum de fotografías y note que algo no encajaba. Las siguientes imágenes mostraban a sus padres cargando a una bebé. Volví a pasar las páginas, confundida y encontré que había muchas en donde salía esta pequeña como de dos o tres años al lado de los padres de Álvaro. En el pasado, el abuelo de Álvaro me había contado que era hijo único y no recuerdo haber visto a una niña. En cuanto al tío Carlos y su esposa, escuche que no quisieron hijos entonces no podría ser de ellos.


<<¿Quien sera esta niña?>>


Sin ninguna otra explicación, supuse que era la hija de sus vecinos de aquel tiempo y sin pensarlo demasiado, continúe viendo el álbum. Las ultimas fotografías eran de los días de escuela de Álvaro. Esto destraba lo sentimental que era el abuelo al registrar cada momento especial de su nieto desde que era bebe y guardarlas como recuerdos. Al final del álbum, había una fotografía grupal que parecía reciente porque salían Rebecca, Gael y Joel. Había otro chico que parecía carismático y entusiasta. Todos los demás eran de buena apariencia en su propia manera, pero este chico tenia una complexión mas pálida y parecía tener alguna condición de salud. Como no lo reconocí, no intente averiguar quien era. La chica parada entre los cuatro niños era nada mas y nada menos que Rebecca. En ese entonces, aun daba un aura inocente y tímida. A primera vista se podía ver que era la princesa adorada que todos consentían. Que afortunada. 


Al terminar de ver todas las  fotografías, sentí que mi corazón estaba siendo apretado por una fuerza invisible. Álvaro y Rebecca tenían una historia larga juntos mientras que yo solo tenia dos años de conocerlo. Si no fuera por la enfermedad de mi abuela y su desesperación que la guio a presentarme con el abuelo Jorge, nunca habría tenido la oportunidad de casarme con Álvaro. En cualquier caso, tuve que depender de mi abuela y su abuelo para casarme con el. Por eso, era justificable que no desarrollara ningún sentimiento hacia mi. Ahora que lo pienso, nunca me detuve a pensar como es que mi abuela y el abuelo Jorge se conocieron. Por lógica, los Ayala eran ricos e influyentes mientras que mi abuela era una señora rural que vivía en el campo. ¿Como es que se conocieron?


Reticencias de amor Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora