-¿Me informó de antemano? -interrumpí. Mis ojos salieron disparados hacia los de Estela antes de explicarle-. No soy la única empleada de Álvaro. Si tiene que explicar cada detalle palabra por palabra, entonces ¿Cual es el punto de tener tantos empleados? En ese caso , que lo haga todo el solo.
-¡Pero usted es su esposa! -me causó gracia y la mire, diciendo:
-Si, lo soy. Dejando de lado el hecho de que no está satisfecho conmigo como su esposa y aunque lo estuviera, sigue siendo el presidente del Corporativo Ayala mientras que yo solo soy la directora. En la empresa, estamos los superiores y los subordinados. Si soy tan estupida que hasta necesito que me señale todo, ¡mejor que me mande a casa para ser su esposa a tiempo completo! -En el mundo, la pura inteligencia no te lleva a nada. Solo la experiencia de tanto trabajo te va a llevar lejos.
En mi oficina. Estela agendó una cita para cenar con el presidente de Créditos Herrera. No le mencioné el incidente de anoche a nadie y solo lo deje enterrado en mi Corazón. Por fortuna, la empresa era grande y no tuve que encontrarme con Álvaro si no había nada de máxima importancia por hacer. Me concentre en el trabajo para distraerme de pensar en cómo Álvaro iba a manejar nuestro asunto. Luego de un día de trabajo, era tiempo de irnos y Estela entró a mi oficina con un bolso.
-Señorita Arias, ¿Necesita que la acompañe a la cena con el señor Herrera? -Me tomó un tiempo recordar la cita. Al ver que ya se quería ir, sacudí mi cabeza.
-No, esta bien. Solo dame la dirección y estaré ahí en unos minutos -Estela sonrío y respondió:
-Gracias, señorita Arias . Ya le envíe la dirección a su teléfono. -Asentí y luego puse mis manos en la barbilla con los ojos entrecerrados.
-¿Estas saliendo con alguien? Estela no era joven. Durante los últimos dos años, ha trabajado para mi y su vida amorosa era inexistente. Por ello, me di cuenta de que en estos días le brillaban los ojos.
-¡No, es solo un simple encuentro con un viejo compañero de escuela y....! -Aunque lo puso de esa manera, su rostro se tornó rojo. Le señale que se fuera, asistiendo y sin decir nada. Dicen que los ojos son las ventanas del alma y estoy de acuerdo porque no importa lo mucho que niegues algo, tus ojos siempre traicionan tus sentimientos. Al terminar de limpiar mi escritorio, me dirigí hacia la dirección que Estela me envió. Al principio pensé que el presidente de Créditos Herrera sería un hombre de edad madura, pero me sorprendí al ver que Nicolás Herrera era un joven en sus veintes.
-¿Samara Arias? -Al verme, Nicolás se puso de pie y me levantó la Ceja mientras que yo le ofrecí una sonrisa cordial.
-¿Señor Herrera?
-Por favor, no me llame señor Herrera. Me hace soñar viejo. Solo llámeme Nicolás. -El joven tenía unas cejas y rostro definido. Se le aparecían dos hoyuelos en sus mejillas al hablar y lo hacían ver muy adorable. Sin embargo, la mirada de sus ojos demostraba que era muy maduro para su edad. Al parecer, era un chico muy inteligente. Me dirigí a la messy tome asiento. Nicolás me mostró una sonrisa linda y pregunto:
-¿Que quieres comer, Samara? ¡Yo lo ordenó por ti! -Para alguien de su edad, no me sorprendió que haya dejado de hablarme con respeto de Inmediato.
-No soy muy quisquillosa -respondí poniendo mi bolso a un lado y levante mi cabeza, leyendo el menú. Fue un experto en pedir nuestra orden y puso sus manos en la barbilla , entrecerrando los ojos.
-¡Eres más hermosa en persona!
Levante las cejas.
-¿Créditos Herrera es tu empresa? -Por como se veía, este chico tenía unos 23 años. Aunque Créditos Herrera no se consideraba una gran empresa, por alguna razón Álvaro los eligió. Sin embargo, me sorprendió que este chico fuera capaz de manejarla. Nicolás se desplomó por la mesa y respondió con un tono desinteresado.
-Sip. Estaba aburrido en la Universidad y fundé
Créditos Herrera por diversión. -inclinó su cabeza , mirándome -. Hay que hablar de otra cosa, Samara.
<<En verdad, es un chico>>
-Claro, ¿De que quieres hablar? -Asentí. De pronto , se enderezó de forma exalta y me lanzo una mirada suplicante.
-¿Estas planeando divorciarte del chico viejo?
Parpadeé, confundida.
-¿Chico viejo?
Murmuro como respuesta y explicó:
-Álvaro ya está en sus 30 y algo. Si no es un chico viejo , entonces ¿que es? Solo tienes 26 años, Samara. ¿En serio planeas estar con el por el resto de tu vida? -Me quede estuperfacta por lo que dijo sin poder formular una respuesta. Al final, sonreí de manera sarcástica y pregunté:
-¿Tanto te interesa mi vida privada?
-¡Por supuesto! -Asintió y me miro con seriedad- ¿Nadie te ha dicho lo hermosa que eres, Samara? En especial, la manera en que irradias elegancia. -Le sonreí a este chico tan peculiar y de manera breve, respondí:
-¡Gracias!
-¿Que piensas de mi, Samara? ¿Soy tu tipo? -La peculiaridad de este chico no tenía fin. Al terminar de tomar agua, lo observé y evité su pregunta.
-¿Crees ser capaz de manejar la auditoría anual del Corporativo Ayala con éxito si te doy el cargo? -Al ver que cambie de tema, frunció sus labios y se volvió a expandir por la mesa, hablando con voz débil.
-Solo lo sabré después de hacerlo. ¿Como se supone que te voy a responder, Samara? -Fruncí el ceño siendo un poco renuente a continuar la conversación.
-Hace poco, El Corporativo Ayala se hizo público y hay muchos fondos involucrados. Estoy segura de que sabes mejor que yo en cómo hasta el más mínimo error le puede costar una perdida colosal a la empresa y al ser la persona encargada este año, debo ser consiente.
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Reticencias de amor
FanfictionConmocionada, me quedé de pie sin poder moverme luego de leer las dos palabras que aparecían en mis resultados de la ecografía. ≤¡Solo Sucedió una vez! ¿Cómo quedé embarazada? ¿que debo hacer ahora?≥
