No tuve más opción que pedirle a Mirna que me ayudara a resolver el proceso para darme de alta.
-Señora Ayala, ¡aunque el doctor accedió a dejarla ir, me pidió que le recordara ser cuidadosa! ¡Necesita descansar más! -Mirna charlaba mientras empacaba mis cosas- ¡Mire cuánto ha crecido su vientre! El bebé está por llegar. Si no fuera porque usted no se quiso quedar más tiempo en el hospital, le hubiera recomendado quedarse. Después de todo, ¡es más seguro!
Me quedé callada, escuchando sus reclamos a medias porque mi mente estaba ocupada pensando en Álvaro. Me preguntaba por qué no respondía su teléfono y me preocupaba que algo le haya pasado en el Corporativo Ayala. Parecía que las cosas no iban como lo planeado en las empresas. Al final de cuentas, no era fácil establecerse en la Ciudad K.
<<Se ha estado yendo temprano y regresando muy tarde estos días. Qué mal no poder ayudarlo estando en mi condición actual>>
Mirna mandó al guardaespaldas a que se llevara mis cosas y ella se quedó conmigo para ayudarme.
-¡Recuerde tomar su medicina cuando regrese a casa! -Asentí para hacerle saber que la había escuchado. Al estar esperando el ascensor, el teléfono de Mirna sonó y respondió, dándome un respiro de sus conversaciones. Las puertas del ascensor se abrieron y estaba repleto de personas. Estaba por entrar cuando Mirna me detuvo en medio de su charla por teléfono-. Señorita Ayala, esperemos al siguiente ascensor. No es seguro ir apretada entre tanta gente. -Le eché un segundo vistazo al ascensor y tenía que estar de acuerdo con ella. Por ello, esperemos la segunda ronda. Mirna terminó su llamada en cuanto regresó el ascensor y sostuvo mi brazo para estabilizarme, informando-. El señor Ayala dice que no debería estar apresurada por salir del hospital. Piensa que es más seguro si se queda en observación. -Sacudí mi cabeza para revocar sus palabras.
-¿Era él en el teléfono? -Mirna asintió.
-Trato de llamarle a su teléfono, pero nadie le respondió. Supongo que lo olvidó en casa. -Murmuré reconociendo lo anterior, pero no dije nada mientras entrabamos al ascensor. La recepción estaba llena de gente y Mirna dio un paso adelante, preocupada de que chocara con alguien quejándose-. Los hospitales de aquí no son como los de la Ciudad J. ¡Hay demasiadas personas! ¡Si no somo cuidadosas, alguien puede golpearnos" -Volteé a ver a las enfermeras cansadas manejando los distintos departamentos antes de asentir. Muchas personas iban a los hospitales privados de la Ciudad K y cuanto más a los de gobierno.
-Oiga, ¿esa no es la señorita Montenegro? ¿Qué hace aquí? -Mirna estaba mirando hacia el Departamento de Laboratorios. Seguí su mirada para ver que le estaban sacando sangre a Rebecca y me quedé paralizada por el impacto.
<<¿Qué le sucede? ¿Por qué necesita que le saquen sangre?>>
-Señorita Ayala, iré a saludarla. -Dicho eso, Mirna me llevo a sentarme hacia un asiento cercano antes de acercarse a Rebecca. Al principio, no entendía que la señorita Montenegro de la cual hablaba Mirna era Rebecca y luego recordé que había cambiado su nombre después de haber sido aceptada en la familia Montenegro.
<<Pero ¿Cómo es que Mirna la conoce? Sin mencionar que parecen ser muy cercanas>>
Las dos estaban muy sonrientes mientras conversaban la una con la otra. Una vez que terminaron de sacarle sangre a Rebecca, presionó un algodón en donde había sudo inyectada. La mirada de Rebecca se fijó en mí y le dijo algo a Mirna antes de acercarse conmigo.
-¡Samara, ha pasado mucho tiempo! -Una sonrisa arrogante apareció en sus labios y no tenía idea de por qué de pronto se sentía superior. Me enfoqué en Mirna y apenas incliné la cabeza para asentir.
-Se hace tarde y debemos irnos. -Mirna parecía inconsciente de mi tono impaciente y mostró una sonrisa amplia, exclamando:
-Señorita Montenegro, ¿conoces a la señorita Ayala? ¡Qué coincidencia!
-¡Rebecca Villa, por favor diríjase a la ventanilla 4 para los resultados de su ultrasonido! -Se escuchó un anuncio desde las bocinas del Departamentos de Ultrasonidos y Rebecca miró a Mirna con una sonrisa.
-Mirna, ¿podrías ayudarme a ir por mis resultados? No he visto a Samara en mucho tiempo y espero poder hablar con ella. -Mirna nos miró y respondió:
-¡Claro, no hay problema! -Dicho eso, se fue a recoger los resultados del ultrasonido. Como yo no tenía mucho qué decirle a Rebecca, apenas si la volteé a ver antes de ignorarla por completo. No parecía importarle mi actitud distante y su mirada se fijó en mi abdomen dilatado, sentándose a mi lado con una gran sonrisa.
-A juzgar por el tamaño de tu vientre, estás por dar a luz ¿verdad? Supongo que eso significa que Alvi no te va a llevar a mi fiesta de cumpleaños.
<<¿Fiesta de cumpleaños?>>
-¡solo dime qué quieres! -respondí con tono frío. Nunca hubo afecto entre nosotras y de lo único que hablaba era de Álvaro. Mi respuesta la hizo fruncir, pero no se enojó y solo sonrió, enunciando:
-¿Cual es la prisa?
Técnicamente, nos consideramos viejas amigas y no es muy lindo de tu parte que me rechaces. Quien sabe, ¡tal vez nuestros hijos terminen siendo hermanos en el futuro!
-¿A qué te refieres, Rebecca? ¿Qué hermanos! -Rebecca solo se río sin decir nada más. En ese momento, Mirna llegó corriendo con una expresión de entusiasmo y le entregó los resultados a Rebecca.
-¡Hace poco me enteré de que estaba comprometida y ahora tiene un bebé, señorita Montenegro! ¡Felicidades!
<<¿Tiene un bebé?>>
Rebecca tomó sus resultados con una expresión dichosa y alegre. Volteó a verme, agradeciendo a Mirna.
-Charlemos otro día, ¿si? ¡Aun debo ir a contarle las buenas noticias a mi prometido!
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Reticencias de amor
FanfictionConmocionada, me quedé de pie sin poder moverme luego de leer las dos palabras que aparecían en mis resultados de la ecografía. ≤¡Solo Sucedió una vez! ¿Cómo quedé embarazada? ¿que debo hacer ahora?≥
