Asentí con honestidad.
-El quiere el divorcio. Si le digo lo del bebé, va a pensar que lo estoy usando para mantenernos casados.
Gael levanto la ceja, cuestionando:
-pero ya lo sabe. ¿Que harás?
Me quedé sorprendida por su pregunta. Trate de sondearlo y pregunté:
-¿Álvaro quiere un hijo?
-No soy Álvaro -Respondió Gael metiendo su teléfono en su bolsillo y mirándome -. Pero ya tiene 30 años y no hay razón para negarse a tener uno.
-Dicho esto, coloco sus manos en los bolsillos y se fue.
<Eso significa que Álvaro quiere que tenga al bebé?>
Al parecer mi momento de optimismo fue prematuro. Cuando Rebecca entro mi Cuarto, seguía atada al suero intravenoso y me agarró del cuello de forma impulsiva. Sus ojos estaban rojos.
-¿Porque? ¿Porque te embarazaste? Samara, ¡Mataste a mi bebé y no dejaré que el tuyo viva! -Mientras me acordaba, no podía respirar y lo único que podía intentar era quitar sus manos de encima, pero Rebecca habían perdido el control -. ¡No dejaré que tengas A tu bebe! ¡No lo usarás para quedarte con Álvaro! -declaro de forma viciosa. Era pequeña y frágil, pero en ese momento, mi resistencia fue en vano al tratar de enfrentar su fuerza. Logré decir algunas palabras ahogadas:
-Matame....y pagarás.....
Rebecca resopló y me agarró con más fuerza.
¡Puedo matar a la mamá y al bebé! ¡Vale la pena!
-Rebecca, ¿que haces? -La voz familiar de un hombre sonó por la puerta y al escucharla, Rebecca se quitó a la primera. Su mirada amenazante se desvaneció mientras comenzaba a llorar y colapsó al piso en la presencia de Álvaro. Álvaro la atrapó a tiempo y yo agarre aire, intentando recuperar mi libertad de nuevo. Nos tomo un tiempo calmarnos y Rebecca estaba llorando desconsolada en los brazos de Álvaro.
-Alvi, me prometiste que no permitirias a otras mujeres tener tu bebé, ¡Me diste tu palabra!
Observe a la pareja amorosa con calma y se me revolvió el estómago. Álvaro me volteo a ver con ojos fríos y acaricio la espalda de Rebecca para consolarla.
-Deja de llorar. Te acabas de recuperar, ¿Si? Dijo con un tono grave y resonante. Rebecca lo miro y se limpio las lágrimas, preguntando:
-Alvi, no la vas a dejar tener tu hijo, ¿verdad?
Mire a Álvaro esperando su respuesta con ansias, pero ni siquiera me pudo voltear a ver. En lugar de eso, observó a Rebecca con cariño y le limpio las lágrimas.
-Y déjalo, Rebecca.
Tome un gran suspiro de alivio Al escuchar su respuesta.
<Al menos , no me va a pedir que aborte al bebé>
-¡No! -Rebecca se puso emocional de nuevo y sus lágrimas comenzaron a salir de forma incontrolable, tirando de la camisa de Álvaro -. Alvi, prometiste que me cuidarias. Después de que mi hermano falleciera, fuiste la única persona en quien podía depender. -Apunto hacia mi, inhalando -. Si da a luz a tu bebé, no te vas a divorciar de ella, ¿Verdad? ¿Vas a cumplir tu palabra y me vas a cuidar por siempre? Tendrás tu propia familia, pero yo no tendré nada. No quiero terminar sola.
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Reticencias de amor
FanfictionConmocionada, me quedé de pie sin poder moverme luego de leer las dos palabras que aparecían en mis resultados de la ecografía. ≤¡Solo Sucedió una vez! ¿Cómo quedé embarazada? ¿que debo hacer ahora?≥
