Después de hablar un poco, el ambiente comenzó a cambiar y todos se notaban más animados; luego de un rato, la joven que estaba sentada al lado de Caleb se acercó para decirle algo, cuando terminó, él nos miró y dijo:
-De hecho, quisiera pedirles un favor, solo espero que puedan estar de acuerdo.
En respuesta, dije:
-Doctor Lara, tenemos años colaborando juntos así que usted díganos que necesita y buscaremos la manera de ayudarle.
El doctor Lara rio y nos dio las gracias, sin embargo, se notaba que lo que estaba a punto de pedirnos le daba un poco de vergüenza y Marta, al darse cuenta de que su marido estaba apenado, dijo:
-Bueno, la realidad es que nuestra sobrina se graduó de la Universidad recientemente y trabajar para el Corporativo Ayala es su sueño, tal vez sea tímida pero es muy inteligente y aunque sabemos que los criterios que tienen para contratar personal en su empresa son muy estrictos, nos gustaría saber si podrían darle un puesto.
No sabía qué contestar y me giré para ver a Álvaro: la contratación de empleados en el Corporativo siempre había sido muy rigurosa y cada uno de los postulantes eran cuidadosamente seleccionados por el Departamento de Recursos Humanos, el hecho de que el proceso de selección fuera tan detallado era porque, en primer lugar, el Corporativo cotizaba en las bolsa y la paga era muy alta en comparación con otras empresas; además, al trabajar con nosotros se podía adquirir bastante experiencia dentro de nuestro sector. Para poder trabajar en el Corporativo Ayala, también tuve que pasar por el mismo proceso, pero gracias a Jorge es que tuve la oportunidad de subir de puesto, aunque claro que también puse gran esfuerzo de mi parte.
Mientras yo pensaba en eso, la joven miraba a Álvaro con gran admiración. Una vez que Marta terminó de hablar, él no dijo nada, en cambio me miró y comenzó a servirme más sopa.
-Deberías comer más de esto, te ayudará a disminuir los nervios y a mejorar el sueño.
Yo me limité a asentir pero al mismo tiempo me preguntaba cómo es que iba a manejar la petición de Marta y Caleb; primero lo miró a él y luego se giró para ver a Marta y dijo:
-Para nosotros es un honor que nos contemplen de esa manera, sin embargo, como lo saben, hasta mi mujer tuvo que pasar por el proceso de selección hace un tiempo, así que si su sobrina quiere aplicar puede hacerlo en junio, ya que se llevará a cabo una feria de empleo.
Me sorprendió darme cuenta de cómo estaba tratando la situación, pues no tenía la intención de hacerle un favor a otros de buena voluntad; en realidad, lo que trataba de decirle a la joven era que si entraba a la empresa sería por sus propias habilidades. Luego de escucharlo, miré a Caleb, quien se notaba un tanto apenado y después a su sobrina, quien tampoco se miraba muy feliz con la respuesta , entonces no pude evitar decir:
-La señorita Lara se graduó de una muy buena Universidad, así que con sus conocimientos estoy segura de que terminaremos trabajando bajo el mismo techo.
Dicho eso, parecía que la joven se había animado un poco, entonces miró a Álvaro con timidez y preguntó:
-¿En serio?
Hoy en día, es normal que los jóvenes recién graduados de la Universidad tengan grandes expectativas sobre su futuro y Álvaro había sido muy directo con lo que quería decir, en esta situación creo que lo mejor sería que permaneciera callado y así fue, como no es de muchas palabras no dijo nada y la joven interpretó su silencio como un sí.
Después de una velada maravillosa, la cena llegó a su fin.
Cuando salimos del restaurante, tanto Caleb como Marta fueron muy educados, pero como me sentía un poco cansada y tenía frío, casi no hablé. De pronto, sentí calor sobre mis hombros, entonces levanté la vista y me encontré con Álvaro colocando un abrigo sobre mí, me sorprendí pero dije:
-¡Gracias!
Minutos después, un Cadillac color negro se estacionó frente al restaurante y un joven bien parecido bajó de él, luego miró a Caleb y a Marta y exclamó:
-¡Mamá, papá! ¡Para la próxima avíseme 30 minutos antes!
Marta lo tomó el brazo con ternura y nos miró a Álvaro y a mí.
-Él es nuestro hijo Felipe, se suponía que se uniría a la cena pero tuvo otras cosas que hacer, pero es maravilloso que se hayan encontrado aquí! , ¡Ya pueden conocerse!
Después de saludarlo y hablar un poco con él, me di cuenta de que Felipe me resultaba familiar pero no podía recordar dónde lo había visto antes; a lo que dijo Marta, trabaja en Créditos AC, lo que me llamó bastante la atención.
Como la cena ya había terminado y no había nada más que decir, nos despedimos y todos nos dirigimos a nuestros hogares. Después de subir al auto fruncí el ceño y me perdí mirando hacía el exterior, sin embargo, pude sentir como algo cálido tocaba una de mis manos, entonces desvié la mirada y me encontré con Álvaro estaba manejando con una mano y la otra la tenía sobre la mía.
-¡No es seguro que conduzcas así!
Me miró con una sonrisa y respondió:
-¿Te preocupas por mí?
<<¡Para nada!>>.
-¡Te recuerdo que yo también estoy en el auto y que estoy embarazada!
Entonces, su mirada se tornó sombría y sostuvo mi mano con más fuerza.
-No te preocupes, incluso so a mí me pasara algo y falleciera, me aseguraría de que tú y nuestro bebé estuvieran a salvo.
Lo escuché pero no dije nada, pues en ese momento no podía dejar de pensar en Felipe y en el Cadillac negro que se había estacionado frente a la empresa unas horas antes; como estaba lejos, no tuve oportunidad de ver el rostro del hombre que iba en aquel auto y por eso estaba creciendo en mí la inquietud/ curiosidad.
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Reticencias de amor
FanfictionConmocionada, me quedé de pie sin poder moverme luego de leer las dos palabras que aparecían en mis resultados de la ecografía. ≤¡Solo Sucedió una vez! ¿Cómo quedé embarazada? ¿que debo hacer ahora?≥
