Las cosas solo se volverían mas complicadas si fuera a enterarse de la verdad. La situación entre nosotros tres empeorarían con la llegada de este bebé. Por ello, pensé que la mejor opción era irme y así todos ganamos.
Me desespere al estacionar el auto afuera del Chalé porque subir a Álvaro no iba a ser fácil . Luego de contemplarlo por un instante, acomode el vehículo, camine hacia el asiento pasajero y abrí la puerta.
-Álvaro. -Le llame, tirando de su manga y se despertó de inmediato al escuchar su nombre. Su estómago quizás le iba a dar un mal momento por todo el whiskey que había bebido .
El hombre abrió los ojos despacio y me miró antes de escanear sus alrededores.
-¿Me trajiste aquí?
Asentí sin estar segura de si ya estaba sobrio o ebrio.
-Bájate . Es tarde. -Ya era de madrugada y estar embarazada no me daba la energía para quedarme despierta con el. Álvaro se sentó derecho, sin mostrar intención de bajar del auto. Sus ojos oscuros parecían indefensos, pero sabía que estaba en un estado voluble. Después de pensarlo bien, hablé -Quieres que te ayude a bajar?
-Voy a tomar el sol un rato -respondió y se sentó sin hacer movimientos. Me quede sorprendida. ¿Tomar el sol? ¿Ahora? ¿Que tan ebrio estaba?
-De acuerdo. Tómate tu tiempo. -Me sentí muy mal por quedarme con el afuera y entré al Chalé. Regrese a la habitación y me acoste en la cama. Sin embargo, el silencio viniendo desde la sala comenzó a llenarme de preocupación. ¿Que tal si decidía salir y accidentarse? Luego de pelear con mis propios pensamientos, me levante y baje las escaleras. Para mi sorpresa, Álvaro estaba acostado en el sofá de la sala y por fin pude dormir en paz.
Después de una larga noche, me quede dormida y desperté hasta mediodía.
Con la cita de Caleb en mente, me metí a bañar rápidamente y salí por la puerta. Para cuando llegue al trabajo, Caleb ya estaba esperándome en la oficina y me sonrió de forma apologética al verme.
-Lamento molestarla, Señorita Arias.
-Al haber llegado corriendo, calme mi respiración e hice que Estela le sirviera un vaso de agua . Una vez que se lo dió, firmamos el contrato y los acuerdos de cesión. Al terminar, Caleb ofreció-. Ya es mediodía y supongo que no has comido , ¿Verdad Señoritas Arias? ¿Que tal si comemos juntos? Mi esposa ha querido agradecerle, ¿Tiene tiempo?
En realidad, no tenía planes, pero noté a Estela mirándome como si quisiera decirme algo. Le sonreí al hombre y rechace su oferta.
-Es usted muy amable . Dr. Lara. Yo soy la que debería agradecerle, pero me temo que tengo algo de que encargarme. Podemos vernos algún otro día.
Al escuchar esto, Caleb se fue luego de darme cumplidos y voltee a ver a Estela.
-El señor Ayala quiere verla en su oficina -dijo.
¿Verme? Fruncí el ceño, sintiendo confundida.
-¿Nuestro departamento ha hecho algo malo? -Normalmente, Álvaro no me llama por problemas personales a menos que fuera algo relacionado al trabajo. Estela asintió.
-El departamento de Finanzas se acercó al señor Ayala con respecto al problema del Dr. Lara y no parece estar muy contento. Por eso, quiere que vaya a su oficina.
-De acuerdo - respondí y subí al último piso. La oficina de Álvaro daba la misma vibra fría y firme que el. La atmósfera se sentía escalofriante incluso en Verano; se veía helada y desagradable. La puerta de la sala de junta estaba cerrada y Josué me vio.
El señor Ayala está en una junta con el señor Quintana y el Dr. ceja, Señorita Arias.
Asentí y pensé:
<Si el doctor Ceja es Gael, Entonces ¿el señor Quintana es Joel?>
Camine hacia el sofá y me senté. Mire mi reloj y era tarde. Me había salido de la casa, apresurada sin comer nada y ahora tenía hambre , Josué me sirvió un vaso de agua y con tono frío, comentó:
-Espere un momento , por favor. El señor Ayala saldrá en media hora.
Tome el vaso y deje de lado su frente frío, preguntándome:
-¿El señor Ayala ha estado bebiendo muy seguido, Señor Cedillo? -Mayra mencionó que Álvaro había estado visitando su bar con frecuencia y no pude evitar tratar de averiguar la razón. Al escuchar mi pregunta, Josué se quedó quieto por un momento antes de responder.
-Supongo que el Señor Ayala no ha estado de buen humor.
-¿Porque? -Ño había forma de que Álvaro se molestara por un bebé. Casi siempre era algo relacionado con Rebecca. Al verme mirándolo con curiosidad, Josué tosió ligeramente.
-Tampoco estoy seguro.
Me quede en silencio . Este chico rió. Estaba siendo honesto. Me quede dormida poco a poco y al escuchar voces después de lo que parecía una eternidad, intenté lo mejor para sentarme derecha.
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Reticencias de amor
FanfictionConmocionada, me quedé de pie sin poder moverme luego de leer las dos palabras que aparecían en mis resultados de la ecografía. ≤¡Solo Sucedió una vez! ¿Cómo quedé embarazada? ¿que debo hacer ahora?≥
