Ambos tomamos un par de sorbos y después dije:
-Si tienes oportunidad, deberías construir tu carrera aquí en Ciudad J. Todos estamos aquí, así que alguien podría cuidar de ti en el futuro.
No importa cuántas personas llegan y se van a la vida de una persona, solo algunos amigos se quedaran a su lado. Si se separan por mucho tiempo, entonces el vínculo desaparecería para siempre.
Javier se tomó el resto del vino y era obvio que solo lo estaba haciendo porque estaba de mal humor.
-Ya veremos en el futuro. Siento un poco de envidia de tu amistad con Mayra. No importa lo que suceda, ustedes no se van a separar. Aunque no tienes familia ahora, ambas siguen teniendo su lealtad de su lado.
Mayra ya no era simplemente mi amiga. Ya éramos familia.
El vino que estábamos bebiendo estaba bastante fuerte, así que paré después de algunos sorbos. Comencé a preocuparme cuando Javier se terminó una botella entera después de un rato.
-¡Suficiente! Este vino es demasiado fuerte.
Sus mejillas estaban sonrojadas, luciendo un poco mareado. Después, extendió la mano para abrir la otra botella, pero su voz seguía sonando clara cuando dijo:
-Estaré bien mientras no me mate. Igual, ¡dudo que a alguien le importe si muero!
Luego de decir eso, comenzó a tomarse el vino de un trago. Sus ojos se pusieron rojos mientras decía:
-Los humanos son seres ridículos. Te insultan y te humillan cuando no te necesitan, pero cuando les eres útil, vienen y te ruegan como un perro patético. ¿No es ridículo?
No podía entender lo que decía y solo podía escuchar en silencio pues no sabía que decir. Sin embargo, Mayra se despertó y preguntó desde el sofá:
-¿Tu familia en Ciudad K te pidió que volvieras?
Era obvio que sus palabras estaban dirigidas hacia Javier. Él entrecerró sus ojos rojos y asintió.
-Todos ellos son una familia de monstruos codiciosos y despiadados. Forzaron la muerte de mi madre y ahora quieren que cure a ese bastardo. ¡Vaya estupidez!
Aun no podía entender lo que decía, así que miré a Mayra en señal de ayuda.
-¿Qué está sucediendo?
Ella tomó un sorbo de agua y se sostuvo la frente.
-Javier es el hijo ilegítimo de un hombre de negocios con dinero en la ciudad K. Hace 5 años, su madre lo llevó a Ciudad K y le rogó a los Castro que lo aceptaran en su familia. Sin embargo, ellos se negaron y los echaron. Por lo que dice, parece que los castro están listos para aceptarlo ahora.
-Creo....creo que no sé nada sobre esto.
-Claro que no lo sabes. Casi te vuelves loca cuando te entraste lo que le pasó a tu abuela en ese entonces. Incluso si te hubiéramos contado, era probable que no hubieras registrado nada de lo que decía.
Observé a Javier; su rostro lucía sombrío mientras se recargaba en el sofá. Todos en este mundo tenía sus propias batallas, ya fuera algo físico o mental. Yo no sabía mucho sobre consolar a la gente, así que me quedé en silencio a su lado. Por desgracia, teníamos que vencer esas batallas por nuestra cuenta.
Miré la hora y me di cuenta de que ya pasaba de la media noche. Al notar que Javier estaba ebrio, me levanté y lo ayudé a llegar a la cama. Mayra se levantó enseguida y me ayudó. Después, miró la hora y preguntó:
-¿No te llamó el señor Ayala?
-Mi teléfono se quedó sin batería -dije después de sacudir la cabeza. Mayra frunció el ceño al escuchar eso y dijo:
-Entonces será mejor que vayas a casa enseguida. Yo me encargaré de esto.
-No hay problema. Ya le dije a Álvaro que dormiré en los departamentos Glenwood esta tarde -respondí mientras metía a Javier a la cama.
Al notar las ojeras bajo los ojos de Mayra, no pude evitar preguntar:
-¿No has estado durmiendo bien últimamente?
Mayra asintió con cansancio.
-Parece que este bebé está aquí para torturarme. Estoy sufriendo bastante por su culpa.
Todas las mujeres embarazadas tenían reacciones diferentes. Yo tuve muy poca reacción y mis náuseas mañaneras no duraron mucho.
-Vámonos. Deberíamos ir a casa ahora -dije e hice una pausa momentánea.
Llegamos al departamento después de un momento pues no estaba muy lejos. Ya eran la 1:00 am. Cuando nos acostamos. Ambas estábamos exhaustas y nos quedamos dormidas después de unos momentos. A la tarde siguiente, desayuné con Mayra después de regresar al chalé. Había estado tanteando todo el tiempo y solo me di cuenta de que había dejado el bolso y el teléfono en los apartamentos Glenwood cuando llegué al chalé.
No había nadie en la sala cuando abrí la puerta. <<El adicto al trabajo de Álvaro debe haberse ido a su empresa y parece que la señora Hernández también ha salido>>.
Después de cambiarme los zapatos, me dirigí al estudio para leer algunos libros de paternidad. Sin embargo, el fuerte olor a tabaco me ahogó en cuanto abrí la puerta del estudio. Era de día, pero todas las cortinas de la habitación estaban cerradas, haciendo que la habitación luciera siniestramente oscura.
-¿Álvaro? -dije cuando vi una chispa en la oscuridad.
<<¡Todavía debe estar fumando!>> Extendí la mano para encender las luces y al instante me encontré con su mirada fría. Su rostro lucía sombrío mientras ordenaba:
-¡Apágala!
<<¿Qué le sucede?>> Fruncí el ceño y me acerqué a él.
-¿No dormiste bien anoche?-Podía oler el leve aroma del alcohol en él y sin darme cuenta, fruncí las cejas-. ¿Por qué bebiste?
Álvaro se quedó en silencio mientras sus ojos oscuros se clavaban en mi alma. Después, apagó su cigarrillo y preguntó:
-¿Adónde fuiste anoche?
-A los apartamentos Glenwood -respondí con el ceño fruncido-. Te lo dije ayer.
-¡Ja! -su voz sonaba baja y ronca, y sus palabras estaban llenas de hostilidad-. ¿Qué más me estás ocultando, Samara?
Me frustré por el olor a tabaco que había en la habitación y su mirada fija comenzó a causarme dolor de cabeza.
-¿Qué podría ser que no sepas ya? Solo hay esas pocas personas en mi vida. Pregúntame directamente si quieres saber algo. No hay necesidad de ser así.
-Entonces, ¿realmente me lo dirás si te lo preguntó?
Tal vez era porque estuvo despierto toda la noche, pero sus ojos estaban rojos y podía ver los comienzos de su barba en el mentón.
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Reticencias de amor
FanfictionConmocionada, me quedé de pie sin poder moverme luego de leer las dos palabras que aparecían en mis resultados de la ecografía. ≤¡Solo Sucedió una vez! ¿Cómo quedé embarazada? ¿que debo hacer ahora?≥
