-¡Bien, entonces será mañana! -dijo Mayra y colgó de inmediato.
El taxi se detuvo frente al hotel, pagué y al bajar con Nicolás no pude evitar molestarme cuando miré las escaleras que tenía por delante.
<<¡Qué extraño es este hotel! ¿En verdad era necesario construir escalones justo en la entrada?>>
Me quejé en silencio y poco a poco Nicolás y yo fuimos subiendo, para mi buena suerte me había puesto zapatos cómodos así que no fue tan cansado. A mitad del camino mi teléfono comenzó a sonar y metí la mano dentro de mi bolso para contestarlo, pero en eso, Nicolás me rodeó la cintura con una de sus manos; de manera instintiva lo alejé de mí olvidando que íbamos subiendo las escaleras, por lo que Nicolás terminó cayendo. Mi primera reacción fue quedarme paralizada y aturdida por lo que acaba de suceder, no fue hasta que los hombres de seguridad se acercaron a auxiliarlo que reaccioné.
-¡Hay que llevarlo a un hospital!
<<Espero que no se haya lastimado...>>
Con ayuda de los hombre, Nicolás y yo llegamos a un hospital sin problemas y después de que el médico hiciera el chequeo pertinente, se dedujo que solo había sufrido golpes menores en la cabeza pero que a pesar de eso, tendría que ser hospitalizado por unos cuantos días. Luego de un rato, Nicolás seguía sin despertar, el médico afirmaba no estar seguro de lo que pudo haber pasado así que me dijo que regresará mañana por la mañana para ver si recuperaba la conciencia; sin embargo, dado que la cabeza de Nicolás estaba vendada, el médico pidió que alguien se quedará con él y decidí hacerlo yo.
Cuando Mayra volvió a llamar ya era de madrugada y yo estaba cabeceando fuera de la habitación de Nicolás.
-¡Samara, hay que ir de compras! -dijo Mayra cuando contesté, la escuche muy animada lo que me decía que estaba ebria.
Ya había amanecido, así que bostecé y luego contesté:
-Mayra, ¿en dónde estás? <<¿Volvería a beber sola?>>
-Estoy en la avenida Southvale, ¡ven, hay que ir de compras juntas!
No pude evitar sentir preocupación al saber que estaba bebiendo en una ciudad desconocida, pero como Nicolás seguía conectado al catéter, no me podía ir. Lo pensé por un rato y hablé con Mayra por unos cuantos minutos, luego de colgar llamé de inmediato al Gael.
-¿Bueno? -respondió adormilado. Al parecer lo había despertado.
Me sentí muy apenada pero aun así contesté:
-Doctor Ceja, ¿podría hacerme un enorme favor? Mi mejor amiga está en la avenida Southvale y creo que está ebria, ¿podría ir por ella? Es que en estos momentos estoy muy ocupada.
Luego de un pequeño silencio del otro lado de la línea, Gael dijo:
-Si, solo dame su número, estaré ahí en un rato.
Suspiré aliviada y me dispuse a agradecerle desde el fondo de mi corazón; al colgar, le envié rápidamente el número de teléfono de Mayra. Después de todo lo que había sucedido, me volví a acomodar sobre el asiento y me quedé dormida.
A la mañana siguiente, Nicolás despertó.
-¿Por qué estoy en el hospital? -preguntó confundido.
Sonreí.
-Anoche bebiste demasiado y te caíste de las escaleras , por eso tuve que llevarte al hospital.
Frunció el ceño y preguntó:
-¿Me caí por mi culpa?
Asentí en respuesta, me sentía culpable. De repente, a Nicolás se le escapó una pequeña risa.
-Samara, recuerdo que fuiste tú quien me empujo, ¿te sientes culpable?
No pude contestar de inmediato, luego de pensarlo dije:
-¡En primer lugar, por qué bebiste tanto! -Lo miré fijamente y agregué-: Usa bien tu cerebro y si ya estás mejor, hay que irnos.
Para empezar, el viaje de negocios ya era relativamente corto de tiempo , pero ahora que él había tenido el accidente, terminamos por retrasarnos. Tiempo después llegó el médico y volvió a revisarlo, le hizo chequeo rápido y determinó que ya estaba bien y que podría irse luego de cambiarle vendaje de la cabeza; luego de un rato se le dio de alta y él insistía con que yo debía asumir la responsabilidad de lo que había sucedido.
Para esto, yo no tenía ni el tiempo ni la paciencia para estar escuchando sus payasadas y nos fuimos directamente a la empresa para mostrarle a Horacio las pruebas del desfalco; Horacio se sorprendió bastante al escuchar las noticias y de inmediato solicitó una investigación para el Departamento de Finanzas y para el resto de los departamentos importantes. Como no había sido un problema tan grande, después de que Nicolás terminó el informe final y de que yo revisará el funcionamiento general de la empresa y algunos reportes, nuestro viaje de negocios había finalizado. Y a teníamos que regresar a Ciudad J, pero Nicolás insistió en que antes de irnos teníamos que comer algo delicioso, así que terminamos en el mejor restaurante de toda Ciudad A. En eso llamé a Mayra para invitarla a salir y luego de varios timbres, por fin contestó; se escuchaba algo adormilada.
-¿Bueno?
<<¿Cómo podía seguir durmiendo a estas horas?>>
-¿Ya despertaste? sino, ¡Hazlo! Ahora estoy en el mejor restaurante de Ciudad A.
-Ajá -respondió- ,adelántate, estaré ahí pronto.
Estaba a punto de colgar cuando de pronto escuché la voz de un hombre cerca de ella.
-¿Despertaste?
<<¡Maldita sea! ¿Durmió con alguien anoche? Pensé que estaba ebria>>.
-Señorita Murillo, por favor dígame ¿Qué está pasando?
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Reticencias de amor
FanfictionConmocionada, me quedé de pie sin poder moverme luego de leer las dos palabras que aparecían en mis resultados de la ecografía. ≤¡Solo Sucedió una vez! ¿Cómo quedé embarazada? ¿que debo hacer ahora?≥
