Me revolqué en la cama cuando desperté y enseguida vi a Álvaro observándome. Me quedé aturdida por un momento, pero después pregunté:
-¿Ya despertaste?
Él levantó las cejas y preguntó:
-¿Tienes hambre?
Acababa de despertar, así que no estaba hambrienta y negué con la cabeza. Me acomodé un poco, pero sentí un dolor muy fuerte en mi cintura y pude evitar fruncir el ceño.
-¿Qué sucede?
-Me duele mi cintura.
No sé por qué, pero sentía que mi bebé estaba creciendo demasiado rápido. Solo habían pasado seis meses, pero mi vientre había crecido bastante. Anoche, mientras me bañaba, observé mi vientre de cerca y noté algunas estrías en él que no eran agradables. Álvaro movió su mano hacía mi cintura y me ayudó a masajear el área.
-Deberías apuntarte a una clase de cuidados prenatal y hace un poco de yoga. Mañana te acompañaré.
Sentía algo de pereza, así que negué con la cabeza y dije:
-Será molesto ir al centro y regresar a casa todos los días.
-Entonces, ¿Qué tal si contratamos a un entrenador para que lo puedas hacer en casa?
Pensé en que Mayra también debería de hacerlo, así que volví a sacudir la cabeza.
-Esta bien. Lo pensaré después. Deberías ir y hacer lo que necesites hacer. Últimamente Mayra está libre, así que ella puede acompañarnos.
Álvaro frunció el ceño mientras continuaba masajeando la zona de mi cintura.
-¿Quién es tu esposo? ¿Ella o yo?
-¡Por supuesto que tú!
Me sentí mejor después de recibir su masaje, así que me giré para que pudiera masajear el otro lado.
-Tienes muchas cosas de las que encargarte en la empresa. Estaré bien si ella me acompaña. Además, ya estás muy ocupado. Deberías tomarte un tiempo libre y descansar un poco.
Las comisuras de sus labios formaron una sonrisa brillante mientras preguntaba:
-¿Estás preocupada por mí?
Asentí y respondí de forma casual:
-De todos modos, estar con Mayra no está tan mal.
-Dejaré a Gael y a Joel a cargo de los asuntos de la empresa. Además, pediré incapacidad por paternidad hasta que des a luz.
Álvaro terminó de hablar con una expresión seria en su rostro y después tomó su teléfono para hacer una llamada, pero lo detuve enseguida.
-Hablo en serio, Álvaro. Solo ve a trabajar como siempre. De todos modos, solo vamos a discutir si estás a mi lado todo el tiempo. Es mejor que trabajes y guardes dinero para el bebé.
Ya discutíamos muy seguido con tan solo vernos por la mañana y por la noche. No podía imaginarme lo que pasaría si nos quedáramos juntos todo el tiempo.
Una ligera sonrisa apareció en su rostro.
-¿Cuándo discutimos? Solo cuentas si ambos discutimos. ¿De verdad cuenta cómo discusiones? Además, soy el CEO de una gran empresa. ¿Crees que nos hará falta dinero si no trabajo por algunos meses?
Pues el tenía un buen punto. Con excepción de algunas cosas, yo era la única causando problemas cada vez que discutíamos. Él siempre me dejaba ser. Sin embargo, de verdad no quería que dejara de ir a trabajar. Luego de pausar por un momento, cambié de tema y pregunté:
-¿Hace unos día no dijiste que iríamos a Ciudad K?
Mi vientre crecía cada vez más. Temía que fuera un inconveniente si íbamos mucho tiempo después- Él se levantó y se puso su pijama antes de decir:
-Iremos en unos días. Deberíamos para familiarizarnos con el entorno primero. Luego hablaremos sobre mover la sede después de que des a luz.
En realidad, no habría muchos asuntos de la empresa en lo que pudiera involucrarme. Busqué mi teléfono por instinto cuando vi que Álvaro entró al baño, pero después de un rato me di cuenta de que lo dejé en los apartamentos Glenwood. Estaba aburrida, así que tomé el teléfono de Álvaro y me di cuenta que le había puesto contraseña a su teléfono. Rara vez había tomado su teléfono antes de esto, así que llamé hacia la puerta.
-¿Cuál es tu contraseña, Álvaro?
El sonido del agua dentro del baño se detuvo por un momento y se escuchó su voz ronca.
-¡La fecha de tu cumpleaños!
<<¿La fecha de mi cumpleaños?>> Inconscientemente la escribí y si funcionó. Un sentimiento indescriptible creció dentro de mí en un instante. Tal vez me sentí feliz pues mi ánimo mejoró un poco; sin embargo, me quedé sin palabras cuando vi lo que había en su teléfono. Además de algunas aplicaciones necesarias, no había nada más, ni siquiera aplicaciones para ver videos y pasar el tiempo.
Después de eso, descargué una aplicación de una red social, pero luego no pude evitar revisar su WhatsApp por curiosidad. Justo como lo esperé, no tenía muchos contactos guardados, solo un poco más de 50. Además de sus amigos y familia, el resto eran hombres exitosos de negocios. La mayoría de ellos tenían nombres guardados, pero de pronto vi a un contacto guardado como <<Tía>> y sin darme cuenta, me quedé congelada por un momento. <<¿Álvaro tiene otra tía? Jorge nunca la mencionó>>.
-¿Qué estás mirando?
La voz de Álvaro sonó detrás de mí. Volví a la realidad y lo vi secándose el cabello con una toalla mientras decía:
-¿Qué quieres comer? Lo prepararé para ti.
-Lo que sea -respondí y después levanté el teléfono frente a él-. ¿Tienes otra tía?
Álvaro asintió y dijo:
-Si. Vive en la Ciudad K. Planeaba llevarte a que la conocieras en un par de días.
-¿Por qué Jorge nunca ha hablado de ella antes? -No solo eso, pero tampoco ninguno de los Ayala la había mencionado.
-Ella dejó la familia Ayala cuando seguía siendo una adolescente estudiando en la Ciudad K. Rara vez viene a casa.
<<Pero, aunque rara vez viniera a casa, aun no tenía sentido que los Ayala no hablaran de ella>>. De pronto me di cuenta de que no había visitado a Jorge, a pesar de que había fallecido hace mucho tiempo. Puse el teléfono de Álvaro a un lado y después rodeé su cintura con mis brazos, levanté la mirada y sugerí:
-Álvaro, visitemos a Jorge antes de ir a Ciudad K.
La mano que estaba secando su teléfono se detuvo, pero enseguida asintió y dijo:
-De acuerdo.
Al escuchar eso, me levanté con una sonrisa y después tomé su rostro y le di un beso.
-Entonces, por favor despeja tu agenda con tiempo.
Él se quedó perplejo por lo que hice y yo me bajé de la cama enseguida para ir al baño.
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Reticencias de amor
FanfictionConmocionada, me quedé de pie sin poder moverme luego de leer las dos palabras que aparecían en mis resultados de la ecografía. ≤¡Solo Sucedió una vez! ¿Cómo quedé embarazada? ¿que debo hacer ahora?≥
