❤Capítulo 66 :Una fiesta de presentación en Archer Hall❤

174 29 17
                                        

Archer Hall, Mayo 1919

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Archer Hall, Mayo 1919

Las noticias sobre la verdadera identidad de la huésped que habían alojado los Cornwell en Dunnottar Park corrieron como la pólvora, sobre todo porque los Archer se encargaron de hacer saber a la buena sociedad escocesa que iban a celebrar por todo lo alto, en  honor de las hermanas mellizas el feliz reencuentro familiar.

Thomas Archer en persona había sido el principal impulsor de aquella idea que lejos de amilanarlo, le había insuflado una nueva ilusión a su vida, una nueva alegría tras constatar que el legado de su Loreena, seguía vivo en la figura de su nieta recién hallada y descubierta. Clarice estaba radiante de felicidad, Scott había llorado abrazado a su niña querida y Gilbert había tenido que necesitar de todo su autocontrol para no ceder a las emociones, que intensas, casi incontenibles, como una cascada salvaje habían conseguido desequilibrarlo durante días. Candy por otra parte, no podía estar, ni sentirse más más feliz. Ella dejaba que las emociones fluyeran con naturalidad y se sentía plena, dichosa; no solo porque su gran familia ya estaba al completo, sino porque creía que la vida no podía ser más generosa. Todo ello le contó a Albert en la carta que pensaba enviarle en cuanto supiera a dónde dirigir sus misivas.

Hacía ya casi un par de meses, desde que se habían despedido. Y sentía el peso de su ausencia como una losa. Tampoco le hacía gracia tener a Stephan como huésped en Archer Hall. Pero formaban parte de la familia política de su hermano Gilbert y poco podía hacer al respecto. Se fijaba no obstante,  en que Stephan parecía más que interesado en su hermana melliza quien ahora se dejaba  acompañar por él en el jardín. Eso la reconfortó y por otra parte, también le hizo reflexionar sobre lo caprichoso del amor y sus consecuencias en la vida de las personas.

Los Bruce no tardaron mucho en hacer su aparición. Tanto el tío Ben, como James de Argyll se presentaron en Archer Hall para interesarse por la enferma. Ariadna estaba radiante, lucía un embarazo de casi cinco meses y la tía Leticia había traído consigo a los niños Jamie y Lissie, quienes no solo querían jugar con los hermanos pequeños de Stephan, si no que también tenían curiosidad por conocer a su nueva prima Marnie. 

Atrás habían quedado aquellos días repletos de emociones donde ella se había abrazado a su hermana Candy, llorando, pidiéndole disculpas por sus malos modales iniciales.

—No, Marnie...no hay nada que perdonar. Tú has sido víctima de abusos, de sufrimientos inimaginables;  era el dolor era el que hablaba por ti, no tú... no lo olvides. Ahora ya nada, ni nadie te va a volver a hacer daño. Estás en casa, con los tuyos, a salvo de todo mal. 

Marnie se limpió las lágrimas con un pañuelo de tela. 

—Gracias, me siento afortunada de teneros— dijo con la voz ahogada—. Todavía no doy crédito.

Candy sentía una gran ternura por ella, no podía evitar querer protegerla a toda cosa.

—No, hermana. Los afortunados somos nosotros, de haberte recuperado. Debemos de agradecerle esto a mi amado William Albert Ardlay, él ha sido el verdadero artífice de nuestra felicidad; él y la señora Villiers han sido determinantes para que este milagro sucediera— añadió Candy limpiándose las lágrimas que con generosidad habían rodado por sus sonrosadas mejillas. 

Esmeraldas bajo un cielo sin nubes [Libro 2 ] Tu destino: Mi suerte  [Libro 3]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora