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Tenía listas mis maletas y las de mi hijo, no quería ir pero tenía que mantenerme positiva y alejarme de mi familia lo más pronto posible o por lo menos eso tenía que hacerle creer a anthony.

–Mi amor... tengo que ir rápido al estudio surgió un problema. ¿Te veo en aeropuerto? – me pregunto anthony un tanto apurado.

–¿Todo bien?

–Si, nada grave– se acercó y me dio un beso en la frente.–¿Te veo allá?

–¿Puedes llevar contigo a Matías? Conmigo está muy llorón– mi hijo tenía días comportándose raro conmigo, como si le cayera mal.

Lo vi contrariado pero hizo lo que le pedí.

Termine de arreglar los últimos detalles, me bañe, me puse algo cómodo para poder viajar. Un pantalón de mezclilla y una blusa blanca. Últimamente me sentía inflamada, cansada, espero no enfermarme en medio de la gira.

Hice tiempo viendo mi computadora y esperé que fuera hora en la que tenía que salir rumbo al aeropuerto. Puse una alarma por que en los últimos días parecía que tenía narcolepsia, donde quiera me quedaba dormida.

Sonó la alarma y con ayuda subí mis maletas a la camioneta para ir rumbo al aeropuerto. Las calles estaban un poco solas, lo que es bastante raro aquí, llegamos en menos tiempo. Tome mi bolso, me arme de valor y baje de la camioneta.

–Bienvenida señorita Debora– me saludo un joven que me esperaba en el inicio de las escaleras del avión.

–Gracias– asentí y proseguir a subir al avión.

–Por fin llegas....

Narra anthony.

Tenía un asunto que arreglar en el estudio, surgió un inconveniente y tenía que ir antes de salir a abordar el avión pero a Deb se le ocurrió la grandiosa idea de que me llevara a Matías. No me estorba ni nada... es mi hijo, pero aveces me detiene para hacer ciertas cosas como partirle la cara a la persona que filtro algunos fragmentos de una canción que estaba apunto de lanzar.

Estaba tan molesto pero mi hijo no tenía la culpa de todo esto. Ni tampoco tiene la culpa de preferir a su papá que a su mamá. Cuando resolví mi problema fuimos directo al aeropuerto en donde nos reuniríamos con Deb.

Matias y yo subimos al avión... El reloj avanza y debora no llegaba, eso empezaba a desesperarme. La llame y su teléfono me enviaba a buzón directamente.

–Papi...

–¿Eh?– Mi mente estaba en otro lado cuando Matías llamó mi atención.

–mami ijo que te diera eto cuando etuvieramos en avión– me dio un papel doblado en 4 partes.

"Anthony, se que no te gusta la forma en que soluciono las cosas pero tengo que hacerlo. No voy a arriesgarme en ponerlos en peligro una vez mas a mi hijo y a ti por mi errores del pasado. Sobra decirte que cuides de él mientras yo no esté por que se que lo harás.

Confía en mi. Todo saldrá bien.

Te amo."

Tome el papel y lo apreté en mi puño. Una vez más me hacía esto, me hacía a un lado, le importaba poco mi opinión y hacía lo que se le daba la gana aunque se pusiera en peligro. Estaba tan furioso.

Que Dios la bendiga y que haga lo que quiera. Yo voy a cuidar de mi hijo pero espero tenga claro que cuando regrese lo nuestro va a llegar a su final.

Narra Debora.

Me senté frente a ryan el cual sonreía victorioso pero no sabe que yo soy la que ganara esta batalla.

–¿Cual es el plan?– pregunte mientras tomaba un poco de agua.

–Comeremos con mi papá, le diremos que nos comprometimos y listo–Sonrió complacido.

–¿Es todo?

–Por el momento...

–Ryan... yo estoy con alguien... no puedo estar jugando contigo a la pareja feliz– tenía que mostrar un poco de resistencia.

–Vas a casarte conmigo Debora, te guste o no. Son solo papeles, no compartiremos... a menos que quieras recordar viejos tiempos– sonrió y a mi me dieron nauseas de recordar el pasado.

–Anthony no puede saber acerca de nuestro trato... Yo firmo y tú guardas el secreto– me mostraba preocupada ante él.

–Por supuesto, quédate tranquila.

–No tengo un anillo– le mostré mi mano. Sonrió y busco algo en su bolsillo.

–Será más creíble si te doy el anillo de mi abuela– saco el anillo y lo deslizo por mi mano. Era precioso, voy a quedármelo en venganza.

El vuelo fue corto pero bastante incómodo. Sentir la mirada de ryan puesta en mi, me llenaba de rabia y asco.

Subimos a la camioneta y fuimos directo a la finca del padre de ryan. Era una casa de campo bastante lujosa, incluso tenían animales como caballos, vacas, etc. Tenía hectáreas enormes de jardines incluso había un pequeño viñedo. Si ryan hubiera sido Bueno conmigo esta sería la herencia de mi hijo "No nacido" haha. Ojalá pudiera hacerle pagar cada cosa por la que me hizo pasar.

–Debes verte feliz y enamorada– me susurro al oído y me tomo de la mano.

Subimos unas enormes escaleras y llegamos a una puerta de madera con cristal.

–Bienvenidos– Nos recibió una señora que hizo una reverencia al vernos. ¿En que año estamos por Dios?– El señor los espera en el comedor trasero.

–Gracias Elvira– ryan le sonrió hipócritamente y me dio un jalón para que lo siguiera.

Lo odiabaaaaaa, mucho, bastante. Quería darle en la cabeza con la figura de caballo de madera que estaba sobre uno de los muebles.

–Recuerda nuestro trato Honey, no me quieres ver enojado princesa– estaba viéndome directo los ojos mientras acomodaba un mechón de cabello detrás de mi oreja.

Asentí y el muy estupido me beso. Quería abofetearlo pero su padre apareció por el umbral de la puerta.

–Pero que sorpresa– sonrió y abrió sus brazos para abrazarnos.

Sorpresa la que se van a llevar ustedes–pensé.

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Aviso parroquial:

Ya no podré continual la historia aquí por que llegue a los 200 capítulos y no puedo publicar mas. Tendría que borrar y unir capítulos pero la verdad amo cada uno de sus comentarios.

Entren a mi perfil y busquen la continuación de la historia para que la agregan a su biblioteca. Allá nos vemos. "Clandestino (Continuación)

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⏰ Última actualización: Jan 04, 2021 ⏰

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Clandestino / Romeo Santos Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora