Me empecé a reír con lo absurdo de su pregunta.
—¿Es que ahora eres tú el que necesita títulos? Además ¿como quieres que te presente? Aunque en realidad no somos nada, ni amigos.
—¿Nada?— me pregunto arqueando la ceja—¿Lo de ayer no significó nada?
—Que somos unos calientes— le dije riéndome.
—Estoy hablándote enserio.
—Relájate— le dije tomando una de sus manos.
—¿Por que le diste tu número?— dijo serio.
—¿Para que me llame?— le dije con sarcasmo.
Soltó un suspiro y se volteó a otro lado. Anthony realmente estaba enojado.
—¿De cuando acá eres tan celoso y posesivo conmigo?
Seguía sin responderme, tenía la vista perdida entre las luces de la ciudad. Tome su cara entre mis manos para que me viera.
—¿Que?— me pregunto.
—¿Por que estás enojado?— le pregunte haciendo un puchero.
—Por que si— trató de quitar mis manos de su cara pero se lo impedí.
—Dime.
—Me enojo conmigo debora, por que quiero reclamarte como Mía y que nadie te vea pero no tengo el derecho de hacerlo.
—Pues si, tienes toda la razón— solté su cara y me senté bien en mi silla.
Lo cual lo enojó mas. Cenamos en silencio y está situación me estaba incomodando. ¿Para esto me invitó a cenar? Cuando termine mi ultimo bocado, tome mi bolso y me paré.
—¿A donde vas?— me pregunto cuando vio que me estaba quitando su saco.
—A mi casa.
—¿Por que?
¿Es tonto o se hace?
—Por que no estoy agusto, estás molesto, no quieres ni hablarme. Toda la cena ha sido incomoda.
—Discúlpame— dijo tomándome de la mano.
—Ya estoy cansada de que me pidas disculpas.
Se paro y me abrazo.
—Me estoy volviendo loco— me dijo al oído.
—Yo no tengo la culpa— le dije quitándomelo de encima.— Vienes, pones mi mundo al revés, me haces tus escenas de celos absurdas. Enserio que no sé si estas tonto o te haces el tonto... Si estoy aquí es por que te quiero, por que estúpidamente aún quiero estar contigo pero tú estupido ego necesita escuchar un "Soy tuya" para que puedas estar tranquilo y no Anthony. Las cosas no van a ser así.
—Entiéndeme por favor.
—¿Que quieres que entienda? Que eres un machista que quiere tener dos mujeres en exclusividad.
—Es que Deb...
—Es que nada Anthony. Nunca debí haberte aceptado esta cena— tome mi bolso y salí.
Al salir del local, Anthony me alcanzó en la entrada. Me tomo de la mano, me giro y me beso. Eran tan cliché que quedaría perfecto para una película de romance.
—Déjame compensarte esta horrible noche, si?— dijo acariciando mi mejilla.
—¿Como vas a corregir esto?— le dije fingiendo molestia.
—Te voy a llevar a mi lugar especial— dijo dándome un beso en las manos.
—¿Donde es eso?
—Ya veras— me dijo jalándome de la mano para ir rumbo a su camioneta.
Manejo durante un buen rato. Estaba apunto de dormirme cuando llegamos a una casa que parecía un castillo.
—¿Que es aquí?— pregunte.
No me respondió nada. Bajo de la camioneta y me abrió la puerta para ayudarme a bajar. Sacó sus llaves y abrió la primera puerta, había unas escaleras angostas y otra puerta más. Al pasar esa puerta había otra puerta más pero está se abría con un código. ¿Que esconde aquí? ¿Acaso es la guarida de un Narcotraficante?
—Bienvenida a mi estudio de grabación— dijo dejándome pasar.— Este lugar es sagrado para mi, siéntete afortunada.
Era muy bonito, en color café y armaduras medievales, consolas de sonido, la mejor tecnología. Un precioso piano, guitarras de todo tipo. Realmente estaba impresionada.
—Ven, voy a darte una serenata— dijo sonriendo indicándome que me sentará en una silla.
Tomó una guitarra y se sentó frente a mi. Comenzó a tocar la guitarra y estaba anonadada viéndolo.
"Necesito de ti, Por qué tú tienes mi vida pero no es suficiente para ti y te alejaste de mi sin explicación, dime que te hice yo?... Tú me enseñaste a quererte, no hago más nada que amarte, pero no me enseñaste a estar sin ti. Si a alguien tú querías matas ¿por que a mi? Si lo que hago es amarte"
—¿Me las estás dedicando?— pregunte sonriendo.
Me sonrió moviendo su cabeza en afirmación y continuó con otra canción.
"Medicina de amor quiero de ti, Por qué tú eres la mujer que me puede curar mi cancer de amor. Que tan mal me porte mi corazón que me tiene tanto rencor y me ve muriendo por culpa de tu amor"
—¿Son canciones tuyas?— le pregunte sentándome en sus piernas. Tomó su guitarra y dejó a un lado.
—No, son canciones que me gustan de cantantes que yo admiro.
—¿Realmente disfrutas esto verdad?— le dije acariciando su cabello.
—Mucho. La música es mi vida, es una de las cosas que más amo.
—Gracias por traerme aquí. Pude ver un hombre diferente.
—¿Diferente?— pregunto frunciendo la frente.
—Si, vi un hombre sensible, romántico, y apasionado. Eres multifacético— le dije sonriendo.
—¿Y cuál es que habías visto?— pregunto acariciando mi muslo.
—Uno arriesgado, peligroso, posesivo, egocentrico... pero también apasionado pero en otro sentido, ¿Me explicó?
—No me gusta las palabras que utilizaste para describirme... suena al chico malo vestido de cuero montado en una motocicleta que siempre rompe corazones.
Me reí.
—No estás muy lejos de eso, solo te falta la motocicleta, pero aún así eres el malo que no dejó de querer— le dije sonriendo.
—Deb...
—¿Que?
—Quiero que tengamos algo... quiero seguir viéndote, poder besarte cuando esté contigo, tocarte, amarte... Se que me dejaste las cosas claras, pero mami... estoy dispuesto a jugar el juego que tú quieras, que tú pongas las reglas pero siempre y cuando no dañe lo que ya tengo.
—¿Vas a jugar mi juego aunque sea peligroso?— le susurre cerca de los labios.
—Si— dijo antes de besarme.
Voy a hacer lo que esté en mis manos para que sea solo mío, no me importa sobre quien tenga que pasar para quedarme con el hombre que se robó mi corazón.
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Clandestino / Romeo Santos
RomanceDespués de conocerse casualmente en una tienda, Debora y Anthony se reencuentran pero su relación se vuelve imposible por miedo a lastimar a los que los rodean.
