Capitulo 44

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Al llegar a mi casa me sentía abatida, cansada física y emocionalmente. ¿Por que tenía un haberme metido con Anthony? ¿Por qué le seguí el juego? No bastaba con eso, ahora también cargaba con el remordimiento de haber lastimado y humillado a un hombre de buen corazón.

Saque mi computadora y le escribí un correo a cedin, no puedo verle. No tengo el valor para enfrentarlo.

"Te pido perdón por no saber ser la mujer correcta para ti, por no ser la mujer indicada, por no ser suficiente para un gran hombre como lo eres tú."

"No puedo casarme contigo. Y no, no eres tú el problema. Soy yo, solo yo. Tú solo me has tratado como a una princesa, dando todo por mi, estando para mi, amándome y yo no he sabido balancear mi vida para poder ser parte de tu vida, no estoy preparada para dar un paso tan grande como este."

"Y no te doy la cara por que me muero de vergüenza... por qué me imagino como te sentiste ante tus amigos al yo rechazar tu propuesta. Estoy en un punto de vida en el cual no se lo que quiero, incluso creo que no estoy en capacidad de mantenerme en una relación...

Sabes que tengo un evento bastante especial en puerta, necesito mi espació. Tú más que nadie ha comprendido la importancia que tiene esto para mi. En cuanto pase el desfile te prometo que hablaremos y aclaremos nuestra situación.

Perdóname..."

No sabía que más decirle... No iba a ponerle estoy enamorada de otro hombre, no podía destrozarle más la vida.

Pero a la mierda.

Yo también estaba devastada. Perdí a mi novio y amante la misma noche.

Que ironía.

Cedin nunca respondió mi correo y Anthony no volvió a buscarme

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Cedin nunca respondió mi correo y Anthony no volvió a buscarme. Cuando termine con el desfile voy a reclutarme con las monjas de alguna congregación para no volver a saber de ningún hombre.

Hoy era el gran día y para ser sincera todo esto me había ayudado a no caer en depresión, era tanto el trabajo que no tenía tiempo para llorar por Anthony... pero el maldito desfile me recordaba a él a cada segundo por qué estaba inspirado en él.

Todo iba perfecto... había muchos famosos entre los invitados. La colección de la marca que nos había contratado era divina y los modelos más. ¿Por que no pude fijarme en uno de ellos? Y no en un hombre prohibido para mi.

Estaba anonada cuando salió el artista sorpresa... era un rapero canadiense. Era muy apuesto y me gustaba su música... pero más él.

—¿Estas buscando a Alguien más rico y famoso que tú ex?

Conocía esa maldita voz. Voltee y lo fulmine con la mirada y regrese mi vista al escenario. No tenía idea de qué hacía aquí.

—No seas ridiculo Anthony. Yo ni siquiera sabía que eras "famoso".

—Puedo presentártelo si quieres— dijo refiriéndose a Drake.

—No necesito que me presentes a nadie. Gracias. ¿Que haces aquí?

—Me invitaron.

—¿Quien? Por qué yo no te puse en la lista de invitados.

—No lo se. A mi me llegó la invitación y vine... por qué sabía que te iba a encontrar aquí.

—No me arruines el día por favor— le dije afrontándolo.

—Necesitamos hablar.

—Ya deje las cosas claras.

—Las dejaste tu, no yo.

—El silencio dice más que lo puedas decir.

—Los hombres tardamos más en digerir las cosas. Dame la oportunidad de que hablemos— me suplico y ante esos ojitos tan bonitos no podía negarme.

—Después del desfile— le dije antes de darme la vuelta e irme.

Fui con mi jefe para asegurarme que todo fuera bien y para mi buena suerte se encontraba con el sexy rapero que había amenizado la noche.

—Deb, te presento a Drake— dijo mi jefe.

—Aubrey, mucho gusto— dijo el rapero dándome la mano.

—El gusto es mío— dije sonriendo.

—Drake habla poco español— dijo mi jefe.

—Oh... podemos hablar en inglés por mi no hay problema— dije sonriendo.

—No, no, estoy practicando mi español— dijo Drake.

—Cuando gustes puedo ayudarte a practicarlo— le dije sonriendo.

—¿Él que?— dijo sonriendo coquetamente.

—El español— le dije riéndome.

Gire el rostro y vi a Anthony viéndome fijamente. Estaba molesto.

—¿De donde eres?— le pregunte a Drake prestándole más atención ahora sabiendo que Anthony estaba como halcón desde una esquina.

—Vivo en Canadá. ¿Tu aquí?

—Si, bueno... no aquí, pero si en Nueva York— le dije riéndome.

—Me caes bien— dijo Drake tocándo mi hombro.

—Tu a mi... por qué decidiste aprender español?— tenía que mantener su atención , quería poner a Anthony celoso.

—Hace tiempo grabe una canción con Romeo Santos... le dije bueno yo quiero cantar en español... y se dio.

Al escuchar su nombre no pude evitar hacer cara de disgusto. ¿En todo tenía que estar metido este hombre?

—Ahora hace poco grabe otra con Bad bunny— dijo riéndose.

—No se cuál es— le dije riéndome.

Se acercó a mi pasando una mano por mi cintura y me cantó al oído.

—Yo se que tú eres Mía, Mía...

—Me la permites un Segundo— dijo Anthony jalándome de la mano.

No me dio tiempo a nada, Anthony me llevaba por un pasillo a pasos acelerados. Abrió una puerta y entramos ahí.

—Estoy trabajando Carajo! — le dije molesta al soltarme de su agarre.

—¿Te pagan por coquetearle a aubrey?— dijo molesto.

—¿Estas celoso?— le pregunte burlándome.

—Bastante debora. Bastante.

—Pues acostúmbrate. Por qué tú y yo, ya no somos nada. Nunca lo fuimos.

—Eres Mía debora, Mía. Tú y yo somos todo— dijo antes de besarme con desmedida pasión.

Clandestino / Romeo Santos Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora