Al llegar a la casa de Anthony una enorme cosa peluda me brincó encima. Sin darme cuenta mi instinto fue refugiarme en los brazos de Anthony.
—Tranquila, No hace nada— dijo Anthony riéndose pero correspondiendo mi abrazo.—Es solo un perro.
—No me gustan los perros— dije alejándome de Anthony al sentir la mirada de nuestras parejas.
—Ven aquí goldo— dijo Anthony abrazando a su perro y trató de acercarlo a mi.
—No, no, no. No me acerques esa cosa— dije corriendo a lado de Cedin.
Anthony no dejaba de abrazar a su perro y se sentó junto a su novia. Sorprendentemente ninguno de los dos pregunto por qué nos habíamos tardado tanto.
—¿Por lo visto ya le tienes más confianza a Anthony, verdad?— me dijo la novia de Anthony mientras acariciaba su brazo.
—¿Por que lo dices?— pregunte a la defensiva.
—Por el perro— dijo riéndose.
—Ah... fue instinto de supervivencia... Amor yo creo que ya es hora de irnos— le dije a cedin.
—¿Por que no se quedan aquí?— dijo Anthony.
En verdad que este hombre no tenía límites.
—Prefiero irme a mi casa. Necesito un baño y...
—Necesitamos privacidad Ant— dijo Cedin interrumpiéndome.
Anthony estaba tomando agua y cuando escucho a cedin decir eso le hecho el agua encima a su novia y empezó a toser.
—¿Estas bien?— le pregunte riéndome.—pero mira Anthony como me la dejaste!— tome una servilleta y se la di a ella para que se limpiara la cara.
—Discúlpame mi amor— le dijo limpiándole la cara.
Sorprendentemente ella no se enojó, al contrario estaba riéndose. Esa es la diferencia entre ella y yo. Ella es paciente y Dulce... yo soy impaciente y amarga, somos todo lo contrario.
—Mira Deb... es demasiado tarde para que se vayan, quédense aquí, puedo prestarte ropa y puedes tomar un baño si es lo que quieres.
—¿Vives con Anthony?— fue lo primero que salió de mi boca sin ser consciente de lo que hacía.
—No... bueno, aveces suelo quedarme y pues tengo ropa aquí.
—Ah ya... pero igual prefiero irme a mi casa, no quiero molestar.
—No es molestia— dijo Anthony.
Ella se levantó y se metió por un pasillo para después salir con una toalla, una bata y unas pantuflas de toalla.
—Mira ven— dijo ella tomándome del brazo, sin dejar de ver a Anthony la seguí.
—Aquí es el baño... hay todo lo que necesitas... y te dejo estaba bata para cuando salgas.
—Gracias, eres demasiada linda— dije dándole un abrazo con remordimiento.
Mientras el agua caliente caía en mi cuerpo, me puse a reflexionar todo lo que estaba haciendo mal. Me sentía mal anímicamente. Aunque lo amaba, Anthony sacaba la peor parte de mi. Me poseía la lujuria, la envidia, la avaricia...
Me deje caer en el suelo y comencé a llorar. Estaba haciendo tantas cosas mal que tarde o temprano todo iba a explotar. Perdí la nación del tiempo.
Anthony abrió la puerta y a través de las puertas de cristal de la bañera me vio sentada escondida entre mis piernas sin dejar de llorar.
—¿Deb, estas bien?— dijo abriendo la puerta de cristal.
Levante la vista y vio mis ojos hinchados de tanto llorar. Anthony cerró las llaves del agua, tomó la bata, me envolvió en ella y me abrazo.
—¿Que pasa mi amor?— me dijo dándome un beso en la cabeza.
—Ya no puedo más, me siento una mala persona.
—Nena... No podemos hablar ahora— dijo tomando mi rostro entre sus manos.
—Entiendo... ¿Que haces acá?
—Tenías una hora acá... me preocupe.
—No deberías... te pueden ver y...
—Cedin se quedó dormido en el sillón y Fran está dormida en mi habitación.
—Ok... ¿Puedes prestarme un pantalón y una camisa? Tengo frío.
—Claro mi amor. Espérame acá, ya regreso.
—¿No se molestará tu novia, si me ve con tu ropa?— le pregunte cuando regreso.
—Para nada— dijo dándome un beso en la frente.
—Yo lo haría.
—Tú no eres ella y ella no es tú.
—Me sorprende tu inteligencia— le dije con sarcasmo.
Al ver que no se movía del baño, cambie delante de él. Total que podía ver que no conociera ya.
—¡Ay Dios mío!— dije al verme en el espejo con el maquillaje todo corrido.
Anthony empezó a reírse.
—¿Por que no me dijiste que parezco un monstruo?
—Para mi estas Bella— dijo sonriendo.
—Parezco una catrina.— dije limpiándome los ojos.
—¿Que es eso?
—Te falta cultura mi amor...
—Me gusta cuando me tratas con cariño— dijo abrazándome.
—Bueno... tú no tienes miedo a nada cierto? ¿No tienes miedo que entre tú novia o Cedin por esa puerta y nos encuentre en una posición comprometedora?
—No— dijo riéndose y después me beso en los labios.
—Debemos hablar Anthony. Esta situación va a volverme loca.
—Lo vamos a hacer, te lo prometo— dijo dándome un beso en la mano.
Asentí tome mi ropa doblada y salimos del baño.
—¿Quieres dormir con Cedin en el sillón o en la otra recámara?
—¿Vas a dormir con ella?— pregunte sabiendo la respuesta.
—No nena, voy a dormir acá con Cedin, ok? Quiero que estes tranquila. Ve a dormir a la otra habitación.
—Tienes cobijas? Hace frío acá afuera.
Se levantó y sacó dos cobijas, una para Cedin y otra para él. Le quite una y tape a cedin. Anthony no me quitaba la vista de encima. Me agache y le di un beso en la frente a cedin.
—Acuéstate— le dije a Anthony.
Me hizo caso. Extendí la cobija y lo tape. Me asegure que Cedin estuviera dormido y le di un beso en los labios a Anthony.
—Te amo— le susurré antes de irme a dormir.
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Clandestino / Romeo Santos
RomanceDespués de conocerse casualmente en una tienda, Debora y Anthony se reencuentran pero su relación se vuelve imposible por miedo a lastimar a los que los rodean.
