Me giré lentamente y me enfrente a ese hermoso moreno que estaba frente a mi.
—¡Hola!—le dije con timidez.
—Hola— dijo sonriendo.
—¿Como estas?— le pregunte.
—No tan bien como tú—
Me reí con nerviosismo.
—¿Que haces aquí?—pregunto al ver que no tenía nada que decirle.
—Soy la organizadora de la pasarela—le dije encogiendo los hombros.
—Mira que coincidencias—dijo aún sonriendo.
¿Por que sonríe así? Maldita sea, es hermoso.
—¿Con que cantante, no?
—Pensé que lo sabías— dijo riéndose.
—En realidad me imaginé de todo, menos esto... pero esta bien... por cierto venía agradecerte.
—¿Agradecerme?
—Si... sin saberlo has salvado mi carrera, no se, bajo qué términos veniste está noche o que fue lo que te dijeron pero gracias.
—Fue un favor para el promotor de mi gira, pero me alegra saber que hice algo bueno por ti—dijo frotando mi hombro lo cual me envió un escalofrío por todo el cuerpo.
No le dije nada me quede paralizada.
—Soy un poco impertinente lo siento, debes estar ocupada.
—Créeme lo único que me preocupaba era que el artista sorpresa estuviera aquí—le dije riéndome.
—Si no estas ocupada podemos tomar algo después del evento... para platicar, tenía mucho sin verte...
—Eh si...—Dije dudosa.
Sabía que estar con él a solas era peligroso.
—¿Donde estás hospedado o donde estarás?—Le pregunte.
—Dame tu número... pero igual puedo esperarte aquí... por mi no hay problema...— dijo sonriendo.
—¿Quieres ver la pasarela? Hay un privado a lado del dj, puedes verlo desde ahí... digo sin que te molesten ya vi que eres famoso—le dije riéndome.
—Aceptó.
Lo lleve hasta el privado y lo deje ahí, pero antes le anoté mi número, insistió mucho en eso. Baje y fui junto a Karim para preguntarle si había algún inconveniente pero resultó que no, todo iba de maravilla y lo mejor era ver a mi jefe con una sonrisa.
Voltee hacia arriba y Anthony estaba observándome, levantó su trago y brindó conmigo, a lo cual solo le respondí con una sonrisa.
Me quiere volver loca, estoy segura que es un enviado del diablo para que yo sucumba en las mieles del infierno.
Al terminar el desfile, estaba agotada, quería irme a descansar pero también quería estar con Anthony.
Él no espero a que yo subiera por el, él ya estaba esperándome en el pasillo de los camerinos.
—¿Nos vamos o cambiaron los planes?— me pregunto.
—Si, vamonos, solo recojo mi bolsa.
—Dime que es esta? No quiero haber tomado una bolso ajeno—dijo mostrándome mi bolsa.
—Si, es Mía— le dije riéndome.
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Clandestino / Romeo Santos
RomanceDespués de conocerse casualmente en una tienda, Debora y Anthony se reencuentran pero su relación se vuelve imposible por miedo a lastimar a los que los rodean.
