La fiesta de la novia de Anthony era un antro, obviamente tenían una sección reservada donde Anthony no estuviera expuesto. Cedin no aceptó mi negativa de ir así que sin ánimos opte por ponerme un vestido corto color rojo de lentejuelas y unas botas largas hasta la rodilla de color negro.
—Te ves hermosa— me dijo Cedin dándome un beso en los labios.
—Gracias— le dije sonriendo.
Cedin no tenía la culpa de tener la peor novia del mundo, esta noche iba a divertirme, iba a darle toda mi atención a mi novio. Ya que por obvias razones yo no sería el centro de atención de Anthony y tenía que evitar a toda costa sentirme mal por eso.
Al llegar al lugar anthony y su novia ya estaban ahí, estaban abrazados y eso fue como si una daga me atravesara el estómago.
—Hola, que bueno que veniste— me dijo ella abrazándome.
—No me lo podía perder— le dije abrazándola, fue entonces cuando hice contacto visual con Anthony y este me dio una sonrisa maliciosa. Maldito cabron.— Cedin y yo te compramos algo— le dije ofreciéndole una cajita.
—Gracias, no se hubieran molestado— dijo tomando la cajita. — me encanta muchas gracias— dijo abrazándome al ver el cadenita de oro, de no sé cuántos Kilates que Cedin le compro. Era tan Dulce que no podía odiarla, al contrario me hacía sentir la peor mujer del mundo.
Me limite a no acercarme a Anthony, solo lo salude de lejos y volví al lado de Cedin.
—Deb, acércate quiero una foto con todos— dijo la novia de Anthony.
Me acerqué y para mi mala fortuna quedé a lado de Anthony.
—Te ves preciosa— me dijo al oído mientras deslizaba una mano por mi cintura. Lo cual me desestabilizó.
Literal Anthony salió en la foto abrazando a sus dos mujeres mientras Cedin tonteaba con uno de sus amigos.
Todos estábamos como en un círculo, algunos sentados, otros parados... bebiendo, bailando, algunos platicando a gritos, no conocía a nadie más que a Anthony, a la novia y Cedin, me sentía un poco fuera de lugar. Anthony estaba sentado en unos de los sillón y su novia comenzó a bailarle provocativamente. Anthony no dejaba de sonreír lo que aunque quisiera evitarlo, me molesto.
—Voy al baño— le dije a cedin.
—¿Quieres que te acompañe?
—No está Bien amor, puedo ir sola, gracias— le dije dándole un beso en los labios.
Me dirigí al baño y me recargue en el lavabo, esto era demasiado para mi, pero tenia ir aprender a lidiar con ello.
Levante el rostro y vi mi reflejo... y a anthony detrás mío. Se acercó a mi y me tomo por la cintura.
—¿Por que tan solita? — me pregunto al oído.
—¿Que haces aquí?— le pregunte tratando de quitar sus manos de mi cintura pero me fue imposible.
No me respondió, se limitó a besar mi cuello, lo cual me hacía perder la compostura.
—Alguien puede venir— le dije tocando su cabello.
—Puse el seguro—dijo antes de girarme con brusquedad.
Me sonrió, toco mi mejilla y me acerco a él para besarme con intensidad, eran de esos besos que te dejan sin aliento.
—Deseaba hacer esto desde que te vi llegar— me dijo al oído para después morder mi lóbulo.
Me tomo por las caderas y me sentó en el lavabo mientras no dejaba de besarme. Recorrió con sus manos mis piernas hasta llegar al borde de mi vestido y prosiguió subiéndolas.
—No podemos— dije en un jadeo tratando de detenerlo.
—¿Por que no?— dijo metiendo sus manos debajo de mi vestido.
—Es demasiado descaro— le dije riéndome por qué sus caricias estaban haciéndome cosquillas.
Cuando sus manos llegaron a su destino, comenzó a bajar mi calzón x los cuales por cierto Cedin me había regalado.
—No, Anthony— le dije pero me ignoró.
Cuando lo sacó, lo levantó como si de un trofeo se tratara y sonrió para después guardarlo en la Bolsa de su saco.
Me mordí los labios mientras esperaba su siguiente movimiento. Esto era demasiado excitante.
Anthony empezó a desabrochar su cinturón y después el botón de su pantalón y deslizó en cierre.
—¿Enserio lo vamos a hacer?— le dije riéndome.
—¿Tu que crees?— dijo con esa maldita sonrisa que me derretía.
—Es peligroso.
—Me gusta el peligro— dijo acercándose a mi.
Me tomo por las caderas y me pego a su ereccion. Subió mi vestido y de un empujón entro en mi, lo cual me hizo soltar un gemido que Anthony tapo con su mano.
Sus movimientos eran tan deliciosos que me hacían delirar. Lo único que sabía era que amaba a este hombre que me estaba cogiendo en el baño de un bar mientras nuestras parejas estaban afuera esperándonos.
—Oh Dios mío— dije cuando estaba apunto de explotar.
Anthony mordió mi cuello y fue como si tocara el botón para hacerme explotar. Ambos explotamos. Anthony se recargó en mi pecho mientras recuperaba la respiración y yo daba ligeras caricias en su cabello.
—Te amo— le dije dándole un beso en la cabeza.
Se levantó y me sonrió.
—Debemos salir, van a sospechar— dijo abrochándose el pantalón.
Se vio en el espejo, me dio un beso y salió del baño.
Esta es demasiada locura para mi.
Me baje y me vi en el espejo, tenía el cabello súper desordenado, intenté aplacarlo y retoqué mi maquillaje. Saque de mi bolso mi perfume y me heche un poco, de seguro apestaba a sexo.
Me acomode el vestido y fue cuando recordé algo.
—Mierda, Mierda, mierda— dije saliendo del baño con urgencia.
ESTÁS LEYENDO
Clandestino / Romeo Santos
RomanceDespués de conocerse casualmente en una tienda, Debora y Anthony se reencuentran pero su relación se vuelve imposible por miedo a lastimar a los que los rodean.
