—¡Sorpresa mamá! —chilló Scorpius sin poder guardar silencio más tiempo. Hermione abrió la boca y los ojos desmesuradamente y en menos de un segundo todos se habían acercado a abrazarla. Draco observaba la escena feliz cuando Theo se acercó a él.
—Pareces tú más feliz que ella —pasó un brazo por sus hombros.
—Es que estoy tan feliz por todo lo que está logrando... —suspiró—. No hace nada que no suponga estar orgulloso —Theo sonrió, en otro momento se habría burlado de él cariñosamente, porque la cara que se le ponía al observar a su mujer era un cuadro, pero sabía lo muchísimo que quería a Hermione y lo feliz que le hacían los logros de ella y en ese momento decidió dejarlo pasar.
Mientras, Hermione estaba abrazada a sus padres, que no dejaban de decir lo orgullosos que estaban de ella. Todo esto con Scorpius y Rose adheridos a su madre como si fuesen imanes. Para cuando se abrazó a Luna tanto ella como Jean lloraban de emoción así que Theo aprovechó para charlar con los niños, que hacía un montón que no veía, y de paso para preguntar por sus hijos.
Hans se acercó a Draco, que seguía sin levantar la vista de Hermione completamente ilusionado.
—Está radiante —sus palabras hicieron que el rubio diese un respingo y mirase a su suegro, que sonreía casi tan feliz como él—. Está radiante, rebosa felicidad, y todo es gracias a ti.
—No es gracias a mí, ella es quien ha conseguido este logro.
—Pero ella no está así de feliz por el cargo, eso simplemente es otro paso en su carrera que, aunque seguramente no se lo esperaba, es previsible porque es una mujer brillante. Pero ella no sonríe así por eso —ambos observaron a Hermione—. Esa sonrisa, que de no ser por sus orejas daría la vuelta a su cabeza, es porque nos tiene aquí a todos, y eso, hijo, es gracias a ti —su sonrisa era totalmente sincera y Draco estaba hasta emocionado.
—Yo... —no era capaz de decirle nada a ese hombre.
—Mira, Draco, nunca te lo he dicho pero... Muchas gracias por aparecer en la vida de Hermione, de verdad, nada la hace tan feliz como tú, con diferencia eres lo mejor que le ha podido pasar —Draco se apresuró a secarse una lágrima porque aquello le estaba emocionando—. Yo la conozco, la conozco bien, y la manera en la que te mira va más allá de ser única porque esté enamorada de ti, es otro nivel. Y por cómo la quieres yo solo puedo darte las gracias, gracias por hacerla feliz, por quererla y por darme a mis nietos —ambos se abrazaron.
—Gracias a ti, Hans, gracias a ti y a Jean. Gracias por crear a la persona más maravillosa de la Tierra en el momento preciso, justo para ponerla en mi camino —dijo él cuando se separó de su suegro.
—¿Qué pasa? —preguntó Jean al verles tan emocionados.
—Nada, cariño, ven, dejémosles que hablen —y se fue junto a su mujer dejando a Draco con Hermione y Luna.
—Literalmente soy la tercera rueda y la sujetavelas de esto —ambos rieron por la frase de la chica—. Ahora os veo —y se fue tras el resto del grupo, que les habían dejado solos.
—Otra vez lo has vuelto a hacer —afirmó Hermione acercándose.
—¿El qué? —preguntó Draco secando las lágrimas que aún quedaban en su rostro.
—Ser el mejor marido del universo —no podía dejar de mirarle.
—Solo quería que tuvieses a tu familia el día de tu nombramiento —explicó, ella sonreía con los ojos, totalmente brillantes.
—Te quiero —rápidamente se pegó a él y le besó.
—Y yo a ti —la abrazó y besó su cabeza varias veces.
—¿Qué te has hablado con mi padre? —preguntó sin soltarse.
—Nos hemos dado las gracias.
—Lo de él lo entiendo pero, ¿por qué le has dado tú las gracias?
—Porque gracias a tus padres puedo estar ahora mismo abrazando al amor de mi vida —contestó. Ella dio un sollozo y le abrazó más fuerte.
—Eres un moñas —dijo medio llorando haciendo que Draco riese.
—Sí, la verdad es que sí —volvió a besar su cabeza.
—Te quiero tantísimo... —se separó y le volvió a besar.
—Yo sí que te quiero —acarició su mejilla con el pulgar—. Estoy muy orgulloso de ti.
—Ya me lo has dicho —dijo ella enrojeciendo ante las palabras y la mirada de su marido.
—Lo sé, pero no puedo dejar de decirlo porque es cierto.
—¿Me acompañas arriba a prepararme? —preguntó tímidamente. Draco asintió y besó su frente.
—Vamos, hay que vestirse de gala —dijo guiñando el ojo. Subieron de nuevo al despacho.
—Oye, ¿mis padres y los niños dónde...? —preguntó percatándose de que ni siquiera sabía dónde se habían metido.
—Ellos se han ido con Theo y Luna para prepararse, está todo previsto —ella sonrió y le dio un beso en la mejilla.
—Gracias otra vez, cariño.
—Todo es poco —besó su cabeza y Hermione no pudo evitar sonreír como una idiota.
—Deja de decirme estás cosas que al final lloro, vamos —pasaron a una sala adyacente al despacho de Kingsley, donde estaban esperando la ropa y los zapatos que se iban a poner y visitieron con nerviosismo.
—Ya está —dijo Draco al acabar de subir la cremallera del vestido de Hermione—. Preciosa, como siempre.
—Vale —contestó suspirando.
—¿Nerviosa? —la abrazó y ella asintió—. Pues respira hondo porque lo vas a hacer tan bien que no hace falta que aparezcan tus nervios.
—No lo puedo evitar —susurró.
—Lo sé —besó su cabeza—, los nervios no son una chaqueta que te puedes quitar y poner, pero intenta respirar hondo porque si ralentizas tu respiración los latidos cardíacos también van más despacio —ella le hizo caso y se sintió un poco mejor, aunque a decir verdad estar abrazada a él era lo más relajante del mundo.
—¿Dónde vas a estar? —preguntó separándose.
—En primera fila, con los niños, tus padres, Theo, Luna, Potter y Ginny —colocó detrás de su oreja el mechón de pelo que ella enredaba cuando estaba nerviosa.
—Vale, te miraré probablemente cuando hable —confesó, él rió y la besó.
—Lo harás magníficamente —en ese momento entraron Kingsley y Richard.
—Deséame suerte —le pidió a Draco antes de irse con ellos.
—No la necesitas, pero yo te la deseo igualmente. Mucha suerte, cariño —besó su frente y se marchó con el resto de su familia y amigos.
ESTÁS LEYENDO
Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
