—¡Vamos cariño! A las once vienen Theo y Luna a buscarnos —gritó Hermione desde el cuarto de baño. Draco se removió en la cama con pesar. Ella, al no recibir respuesta, sacó la cabeza por la puerta y sonrió al verle abrazado a la almohada—. Draco... —canturreó acercándose. Se sentó en la cama y comenzó a besar su espalda.
—Mmm... —murmuró medio dormido.
—Cariño... —siguió besando su espalda hasta que él se giró.
—Buenos días —tiró de ella y la tumbó encima de él para besarla. Hermione tuvo que controlarse porque sabía de la actividad mañanera de Draco y si entraban en su juego no saldrían de la cama.
—No —se separó—, nada de besos. Tenemos mil cosas que hacer hoy y tú ni te has duchado —él puso un puchero y ella sonrió antes de besarle rápidamente y salir de la cama.
—Jodido Blaise, mira que casarse hoy... —protestó sentándose y buscando sus zapatillas de andar por casa.
—Deja de protestar. Mientras te duchas haré la cama, el desayuno esta abajo preparado. Te quiero limpio, vestido y comido en veinte minutos porque tenemos que ir a por los anillos, que eres el padrino —le dijo mientras le señalaba con el dedo. Él sonrió de medio lado y se levantó para abrazarla. El contraste entre Draco, con todos los pelos revueltos y en calzoncillos, con Hermione, totalmente preparada, era gracioso.
—No te preocupes que sabes que soy rápido —la besó despacio y de nuevo tuvo que frenarle.
—Haz el favor de estarte quieto, que si no sabes de sobra que no nos da tiempo —él sonrió socarrón y ella le golpeó. Draco era verdaderamente insaciable.
—Vale, vale, ya paro —dejó de abrazarla y levantó los brazos en gesto de paz.
—Ducha, ropa, desayuno. ¡Vamos! —él asintió algo más serio y se dio la vuelta para coger ropa del armario.
—Hermione, ¿cuándo nos cambiamos con la ropa de la boda? —preguntó desde dentro del vestidor.
—Después de comer, tanto tu traje como mi vestido están en el despacho para que no se arruguen —respondió estirando la sábana.
—Anda deja eso, que yo lo hago —dijo abrazándola por la espalda—. Ve mientras a comprobar que todos vayan bien de tiempo —la besó rápidamente.
—¿Seguro? ¿Te dará tiempo? —preguntó no muy convencida.
—Que sí, vete —ella asintió con una sonrisa y le besó antes de desaparecerse.
Draco terminó de hacer la cama y entró en el baño a ducharse. Fue pisar el suelo de la ducha y automáticamente comenzó a pensar en el día que les sobrevenía. Siempre le pasaba, el rato de la ducha era el mejor para pensar. "Vale, a ver, ahora vamos a por los anillos; a las dos comemos con los Nott y los Longbottom, que encima hay que coger un traslador porque está un poco lejos—se enjabonó el cuerpo con rapidez—; a las cinco tenemos que ir al Ministerio porque tengo que firmar, joder ya piso ese lugar hasta en fin de semana —se aclaró y cogió el champú—, y después nos vamos hasta la casa de Holmes, donde Pansy quiere casarse, que habrá que coger otro traslador para ir, Merlín santo, qué pereza; a las siete y media es la boda y a las ocho y media empieza el banquete".
Terminó de aclararse el pelo y salió de la ducha. Se secó rápidamente con la toalla y se puso los calzoncillos y los pantalones. Salió del baño y pasó por la habitación a medio vestir buscando una camisa. Tras una ardua decisión que duró dos segundos, agarró la primera que pilló y se la puso. Al ir a ponerse los calcetines y los zapatos se dio cuenta de que Hermione le había subido el desayuno y se lo había dejado en una bandeja. Sonrió con cariño y se apresuró a morder una tostada y a tomarse el café al tiempo que se abrochaba los botones. Entró en el vestidor y cogió el reloj de bolsillo de diario y miró la hora: aún eran las doce menos veinticinco.
En ese momento sonó un 'pop' y supuso que Hermione acaba de volver. Al no oírla salió del vestidor y la vio quieta y con los ojos cerrados.
—¿Estás bien? —ella abrió los ojos y asintió.
—Sí, es solo que detesto aparecerme —se acercó a él—. ¿Ya estás listo? —preguntó sorprendida.
—Me hablas como si normalmente tardase una hora en ducharme y he tardado quince minutos —refunfuñó metiéndose la camisa por dentro de los pantalones y buscando una chaqueta.
—No sueles tardar, pero igualmente me aseguro —ella entró en el baño y con un rápido movimiento de varita lo colocó todo.
—¿La azul o la negra? —preguntó cogiendo dos chaquetas, una con cada mano
—Si te vas a poner corbata la negra, si vas sin nada la azul —dejó la negra en una percha y cerró las puertas del vestidor.
—¿Cómo van todos?
—Bien, Neville ha tenido un accidente y se ha tirado un tintero en el traje pero entre Hannah y Theo han podido limpiarlo.
—¿Está Theo con ellos? —se colocó el reloj en la trabilla del pantalón.
—¿Cómo puedes dormir solo en calzoncillos y no tener frío? —preguntó cogiendo sus boxers y echándolos al cesto de la ropa sucia.
—¿Sabes que realmente como más calentito se duerme es desnudo pero tapado? —entró en el baño y se echó colonia.
—¿Y te funciona? —preguntó curiosa.
—Cariño, duermo contigo, ni aunque viviésemos en Laponia dejaría de estar caliente —sonrió sugerentemente y ella puso los ojos en blanco.
—Pervertido —murmuró.
—Si no quieres saberlo, ¿para qué preguntas? —se carcajeó. Hermione le dio un puñetazo en el hombro.
—Y sí, Theo estaba con ellos porque estaba revisando que todo fuese correctamente, como he hecho yo.
—Pues ya estoy, vamos en busca de los anillos —Draco la abrazó.
—Vamos —se mordió el labio y cerró los ojos cuando ambos se desaparecieron.
ESTÁS LEYENDO
Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
