Theo dejó una interminable lista sobre la mesa y suspiró con cansancio.
—Mira Draco, hay que elegir un hotel para la despedida de soltero ya, te casas en dos días. ¡Elige uno de una maldita vez! —exclamó molesto.
—Elegiría uno si no fuesen todos una opción nefasta —respondió mientras se endulzaba el té con tranquilidad.
—Detesto que estés tan tranquilo —bufó dejándose caer en el sofá junto a Luna.
Todos estaban sentados en el salón de la casa de Theo y Luna, tomando té y ultimando detalles de las despedidas de soltero.
—A ver, Draco, ¿qué tal este? "Hotel Bonaventure" —sugirió Neville.
—Ese es un gran hotel —respondió el aludido.
—¡Bien! —exclamó Theo dando una palmada e incorporándose efusivo—. Lo celebraremos ahí.
—No, ahí no lo haremos —respondió Draco calmado.
—¿Por qué? —sollozó Theo asesinando a su mejor amigo con la mirada.
—Fui a ese hotel con Hermione hace... ¿Cuánto, cariño? —se volvió hacia ella, que lo meditó.
—Hará dos años —respondió mientras se ponía ligeramente colorada.
—Sí... Pues eso, fuimos hace dos años.
—¿Y qué? —inquirió Luna.
—Bueno... Hermione y yo ya no somos bienvenidos en ese hotel en particular... En toda la eternidad, sí, esas fueron las palabras exactas del gerente —hizo un ademán restándole importancia—. Pero bueno, no le culpo por pensar que somos inmortales, en algunas civilizaciones preclásicas yo sería considerado como un dios —Hermione le golpeó suavemente en el brazo y él sonrió.
—Pero ¿qué hicisteis para que os prohibiesen regresar? —preguntó extrañado Harry.
—La cama se rompió —contestó Draco con naturalidad.
—¿¡Qué!? —exclamó Theo mientras todos menos los novios reían.
—No, no es lo que pensáis... —murmuró Hermione algo avergonzada.
—Os lo explicaré —intercedió Draco—. Resulta que esa noche habíamos estado apostando todo el rato cosas absurdas, y cuando llegamos a la habitación pues...
—A mí se me ocurrió retarle a que no era capaz de tocar el techo saltando en la cama —musitó Hermione llevándose una mano a la cara com disgusto.
—Y ya sabéis que yo nunca rechazo apuestas que sé que puedo ganar —al acabar de hablar sonrió divertido.
—¿Pero por qué no lo reparásteis? —preguntó Ginny.
—Porque no tuvimos tiempo, las varitas estaban en la maleta y en cuanto el tonto este se subió y saltó, la cama se partió y el estruendo fue enorme. A los dos minutos el gerente apareció y el resto lo podéis imaginar —explicó Hermione mientras Draco sonreía.
—Vale, pues entonces este hotel tampoco... —suspiró Theo. Ser el encargado de la despedida de soltero de Draco Malfoy era un dolor de cabeza asegurado.
—Cariño, ¿y si lo hacéis aquí ? —le preguntó Luna.
—Creía que aquí lo hacíais vosotras —respondió.
—No, vamos a ir a casa de Harry y Ginny —Theo sonrió.
—¡Pues ya está! La novia a casa de Ginny y el dios de las civilizaciones preclásicas —se burló— aquí.
—Me parece bien —admitió Draco. Theo sonrió y abrazó a Luna.
—Gracias, Lunita —besó a su mujer rápidamente y cogió de nuevo la interminable lista—. Muy bien, podemos tachar de la lista 'Lugar para la despedida de soltero' —murmuró mientras eliminaba eso de la hoja.
—¿Qué más te falta? —preguntó Hermione inclinándose para mirar.
—No mucho, solo decidir a quién va a invitar y qué disfraz quiere ponerse —contestó.
—No me voy a poner ningún disfraz —aseguró Draco.
—Vamos Draquín, todo el mundo se disfraza en su despedida de soltero —Harry, Neville y Ginny rieron ante la cara de espanto que puso Draco.
—De eso nada, no voy a hacerlo ni muerto. Puedes ahorrártelo —ante la mirada asesina del novio, Theo tachó 'disfraz' de la lista.
—Bueno, dado que eres más aburrido que Binns, solo faltan los invitados —resopló.
—Vosotros tres y Blaise.
—¿Solo? —Theo frunció el ceño.
—¿A quién más pretendes que invite?
—No sé... Hermione, ¿quién va a la tuya? —ella parpadeó un par de veces.
—Pues... Ginny, Luna, Hannah, Pansy, Angelina y Fleur —contó. La numerosa respuesta hizo que Theo mirase a Draco con cara de obviedad.
—¿No estarás pensando en que añada a los dos Weasley? —inquirió el rubio alzando una ceja.
—¿Por qué no? Os lleváis bien.
—Pues sí pero... —notó que Hermione entrelazaba la mano con la suya—. Bueno, pues que vengan también. Pero ya puestos que venga Teddy.
—Pero es que tiene 7 años...
—Pero va con su tío y su padrino, no le pasará nada —rebatió mirando Harry, que asintió conforme.
—Sabes que a Blaise no le va a gustar eso, ¿verdad?
—Claro que lo sé, pero así me aseguro de que no trate de emborracharme y de que no invite a stripers ni nada parecido —Neville rió con el comentario—. Y además es mi boda y mi despedida de soltero, invito a quien quiero —su protesta final sonó a argumento de niño pequeño y Hermione no pudo evitar sonreír.
—Buen plan —le susurró mientras el resto comenzaban a charlar.
—Lo sé, no pienso dejar que por su culpa me presente en la boda resacoso —contestó mirándola con una sonrisa.
—Yo espero que Ginny no me obligue a beber —se lamentó mirando a su amiga, que en ese momento hablaba con Harry.
—Pues para poner un seguro puedes invitar a tu madre, o a la mía, o a la señora Weasley —Hermione dio una risita.
—Molly y Arthur van a quedarse con James, Fred y Frank esa noche y no pienso estar con nuestras madres, están desquiciadas con la boda, suficiente tengo con aguantar sus idas y venidas con el vestido —resopló.
—Vaya... Te han jodido bien... —Hermione se apoyó en su hombro y él la abrazó de lado.
—¿Te cuento un secreto?
—Claro —besó su cabeza.
—No quiero tener despedida de soltera —susurró. Él se separó y la miró sorprendido.
—Vaya... Creía que era el único que no quería...
—¿Tú tampoco quieres? —se sorprendió la chica.
—No... Me da pereza, yo solo quiero estar contigo, que nos casemos y ya está —ella sonrió.
—Pienso lo mismo... ¿Y sabes lo peor? Que esta es nuestra última noche juntos antes de la boda, ya no te vuelvo a ver hasta que nos casemos —se abrazó a Draco, que se apoyó en pelo.
—Es una mierda... No quiero separarme de ti —murmuró.
—Ni yo.
—Cariño... ¿Qué te parece si... Bueno, si nos vamos a casa?
—Me parece bien, estoy de los preparativos hasta las narices, solo te quiero a ti —contestó separándose de golpe.
—Bien —respondió besando su frente para después levantarse—. Señores, mi prometida y yo nos vamos —declaró al resto de sus amigos mientras tendía la mano para ayudar a Hermione a ponerse de pie.
—¿A dónde vais? —preguntó Theo extrañado.
—A casa, a celebrar la despedida de soltero que de verdad me apetece —respondió antes de abrazar a Hermione y desaparecerse.
———————————
Llevaban todo el día tumbados en la cama, abrazados, arropados, charlando y besándose como si fuese lo único que necesitasen en la vida.
—¿Alguna vez has pensado en mudarte? —preguntó Hermione, mirándole tumbada encima de él, con la barbilla sobre su pecho.
—Sí... Bueno, a veces, cuando pienso en el futuro. ¿Por qué, quieres mudarte? —ella lo pensó.
—No lo sé, por una parte adoro nuestro apartamento —contestó—. Pero luego pienso en si... Bueno, en que si tenemos hijos este sitio es muy pequeño.
—Yo también pienso en nuestros hijos... —confesó el chico.
—¿Eso es bueno? —preguntó Hermione con una leve risita.
—Si por malo te refieres a que odie a los niños, no, no es el caso —ella sonrió—. Es solo que... Bueno, tengo unas ganas increíbles de que tengamos hijos.
—¿En serio? —se incorporó y le observó de cerca.
—Sí, me muero por tener en brazos una mini Hermione a la que abrazar —la sonrisa que compuso su prometido fue tan tierna que no pudo evitar lanzarse a besarlo.
—Te quiero —susurró sin separarse apenas.
—Y yo a ti, futura señora Malfoy —acarició sus narices y volvió a besarla.
—————-—-————
—No quiero levantarme, me niego —protestaba Hermione abrazada al cuerpo de Draco como si fuese un oso.
—Cariño, van a venir a buscarnos en nada, tenemos que vestirnos y prepararnos... —intentó razonar con ella.
Hermione se negaba a dejarle escapar, llevaba reteniéndole desde que se habían despertado y eso había sido hacía un largo rato.
—Pero no quiero separarme más... —musitó escondida en su cuello. Él notó que ella se encogía y no le gustó nada.
—Cariño, suéltame un poco —ella no aflojaba el agarre—. Amor, necesito que te sueltes para poder mirarte —ella dejó de hacer tanta fuerza y se incorporó un poco. Draco pudo ver que estaba más triste de lo que debería.
—No quiero que te vayas...
—Ey —se apresuró a abrazarla y besar su cabeza—. ¿Qué pasa? ¿Por qué te lo tomas así?
—Es que... La última vez que estuvimos tanto tiempo sin vernos fue en la guerra —murmuró con un hilo de voz, aferrada a su cuello. Draco pasó la mano por su espalda.
—Pero Hermione... —tuvo que hacer algo de fuerza para separarla.
—Lo siento, es que... —pero no dijo nada más porque él la besó.
—No digas nada —susurró—. Lo entiendo —besó su frente y la abrazó de nuevo.
—Qué ridículo... Ni un día me siento capaz de separarme de ti... —se lamentó.
—Bueno, yo tampoco quiero hacerlo... —Hermione le miró y sonrió levemente.
—Te quiero tanto...
—Y yo —acarició su mejilla—. Pero ahora tenemos que movernos —ella hizo un mohín y le dio un beso antes de soltarle.
—Está bien...
———————————
El timbre sonó y Hermione se acercó a abrir.
—Buenos días, futura señora Malfoy —Luna besó su mejilla y pasó.
—Buenos días, Luna —saludó Draco al verla.
—Hola... —canturreó—. Bueno, Herms, ¿lista?
—¿Ya nos vamos? —preguntó en un suspiro.
—Sí, Theo viene ahora a por ti, Draco, está comprando no sé qué —respondió.
—Está bien... —respondió Hermione y se acercó a Draco—. Adiós, cariño, disfruta de tu despedida de soltero —le abrazó con fuerza.
—Lo mismo digo —se besaron como si fuesen a separarse por años.
—Venga anda, que os vais a ver mañana —suspiró Luna.
—Sí, pero por la tarde, prácticamente faltan dos días... —refunfuñó Hermione aferrada al cuello de Draco.
—Vamos... —ella puso los ojos en blanco y volvió a mirar a su prometido.
—Te quiero —le dijo con cara de pena. Él volvió a besarla.
—Yo también te quiero —se acercó a su oído—. La próxima vez que estemos a solas será la primera vez que hagamos el amor como marido y mujer —susurró. Hermione se rió y le besó una última vez.
—Ahora no podré dejar de pensar en eso —Draco sonrió.
—Te amo —besó su frente.
—Venga, vamos... Merlín santo, me vais a dar diabetes —insistió Luna tirando de ella.
—Odio las despedidas... —masculló mientras ambas salían.
—La que yo te tengo preparada te encantará —replicó la otra.
Draco observó como su prometida se desaparecía con Luna y se apoyó en el marco de la puerta para esperar a Theo. Tenía tantas ganas de que llegase el día de su boda que solo podía pensar en Hermione.
—Draquín —saludó Theo apareciendo frente a él.
—¿Nos vamos ya? —preguntó al ver a su mejor amigo.
—¿Listo para una despedida de soltero espectacular? —Draco suspiró.
—Vamos a ver qué tienes planeado —respondió sonriendo y pasando el brazo por sus hombros.
Solo faltaba un día para un cambio espectacular en su vida pero aun así iba a aprovechar la despedida.
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Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
