Por Dios, que manera de excitarse simplemente por recordar algo que ni siquiera había sido real. Había tenido que pararse a respirar grandes bocanadas de aire y a intentar relajarse porque el fuego interno que había sentido era como una hoguera, especialmente cuando él había tocado su frente con sus largos y fríos dedos.
Jamás había experimentado esa sensación de ardor incontrolable ni esas ganas de subirse encima de él y besarle hasta que todo el fuego hubiese sido apagado.
Y para colmo la imagen de Draco fumando. Que sí, que podía ser malísimo para la salud, pero es que con un cigarro en los labios estaba tan atractivo y sexy que al verle estaba segura de haber desencajado la mandíbula. Verle dar una calada y cerrar los ojos expulsando el humo por la boca, la misma que ella besaba en sus sueños, había supuesto otro golpe en el estómago y había sido incapaz de no acercarse a él, se había sentido atraída cual polilla a la luz.
Aprovechó que no la miraba para recorrer su cuerpo con los ojos y morderse el labio para ahogar un jadeo que quiso salir por sus labios al fijarse en sus manos. Parecería una loca pero las manos era una de las primeras cosas en las que se fijaba Hermione y es que las de Draco no podían ser más perfectas.
Una vez junto a él le observó, recreándose en cada detalle de su rostro, cada facción. Draco parecía ausente y serio por algo, con el cigarrillo entre los labios y los ojos cerrados. El calor súbito que se acrecentó en su interior le indicó que, por mucho que odiase el olor del tabaco, en ese momento le daría absolutamente igual a que supiese su boca, lo besaría sin dudarlo. Recorrió sus labios con la mirada y se dio cuenta de que en realidad no es que sus manos fuesen perfectas, es que todo él lo era, cada músculo, cada centímetro de piel, su ojos, su espalda... Tuvo que morderse el labio porque no dejaba de excitarse solo con mirarle, así que, para intentar despertar de su ensoñación antes de que el chico abriese los ojos, le quitó el cigarro de la boca de un manotazo.
El colmo de la estupidez había llegado cuando cogió y le dijo que olía bien. ¡Que olía bien! Es que si hubiese sido un poco más tonta habría nacido acelga. ¿Cómo se le había ocurrido decir que olía bien? Pues claro que lo hacía, olía tan bien que no era capaz de pensar porque le anulaba los sentidos pero de ahí a decírselo había un abismo. Suspiró sentada ya en el coche y le miró a través del cristal, se había quedado como sorprendido y volvía a llevarse un cigarro a la boca.
—Joder... –susurró al verle tan atractivo. Entonces él clavó sus ojos en ella, que apartó la mirada rápidamente para después volver a mirarle de reojo y ver como tiraba el paquete de tabaco a la papelera más cercana. Una oleada de un calor totalmente distinto al que le producía normalmente se extendió por su cuerpo al saber que había tirado su tabaco por ella y sonrió agradecida.
En ese momento suspiraba mirando por la ventanilla del coche el paisaje cada vez más verde.
Al ratito Luna repartió unos bocadillos para que comiesen y no pudo evitar observarle masticar. Hasta algo tan sencillo como comer lo hacía de manera elegante. No sabía qué ocurría pero era evidente que Draco provocaba algo en ella que nunca antes había sentido. Suspiró una vez más, notaba su mirada constante y penetrante y se distrajo con el paisaje, no quería mirarle porque cada vez que sus ojos conectaban se perdía en sus iris.
Tenía que empezar a plantearse que algo pasaba con Draco y que necesitaba superarlo de alguna manera. ¿Significaba esto que Draco le gustaba? No podía ser, a ella le había gustado Viktor Krum y nunca sintió nada igual e incluso había estado enamorada de Ron y ni de lejos tuvo una sensación parecida. No entendía nada, quizá solo era atracción física, una respuesta al evidente sex-appeal del chico que, por lo visto, le resultaba condenadamente atractivo. Estaba hecha un lío, no entendía nada y no le gustaba esa sensación.
Después de comer se apoyó en el cristal. Poco a poco fue quedándose dormida y pasó lo inevitable, los sueños volvieron a hacer su entrada triunfal.
Draco dejaba besos en su cuello y descendía lentamente en una suave tortura.
—¡Ah! —gimió cuando él posó sus labios en su pecho.
—Eres preciosa... —susurró volviendo a su boca y besándola con suavidad.
Ella intensificó el beso con fuerza y necesidad y Draco correspondió echándose más sobre su cuerpo.
—Draco... —murmuró con placer mientras él acariciaba sus caderas.
Él siguió besando cada centímetro de piel que se cruzaba y arrancando gemidos a la chica que tenía las manos enterradas en su pelo.
—Eres increíble... —dejó numerosos besos en su vientre, en la zona de su ombligo, haciendo que jadease.
—Por favor...
Ella estaba desnuda pero no podía saber si él lo estaba, tampoco le importaba, solo quería que esa tortura de lengua húmeda acabase de una vez.
—Eres maravillosa... —volvió a susurrar él besando la cara interna de sus muslos.
—¡Ah! —gritó al sentir los besos.
Pero así como había entrado en el mundo de los sueños, salió. Habían llegado a su destino y su sueño había finalizado antes de lo que habría querido. Lo primero que vio al abrir los ojos fue a Draco.
—Vamos, Hermione, hemos llegado —le susurró él meciéndola con calma.
—Voy, voy —murmuró medio dormida, molesta porque su sueño se hubiese escapado entre sus dedos como espuma de mar.
Él sonrió en un asentimiento y dejó que saliese del coche. Una sensación de calidez, muy semejante a la que había tenido cuando Draco había tirado el paquete de tabaco, se extendió por su pecho. No le molestaría en absoluto que su cara fuese lo primero que viese al despertar.
Se quedó con cara de boba imaginando como sería despertar a su lado hasta que los gritos de sus amigos alabando la casa la sacaron de su fantasía. ¿Pero qué estaba haciendo? ¿Qué era eso de dormir con él? ¿En qué momento esa idea había pasado por su mente?
Sacudiendo la cabeza para intentar alejar esos pensamientos, salió deprisa del coche para unirse a sus amigos.
ESTÁS LEYENDO
Dramione One Shots
FanfikceBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
