—Ay, Ginny, no sé qué hacer... Me da miedo... —repetía angustiada por octava vez Hermione.
—¿Por qué? Son tus amigos, lo entenderán.
—No estoy tan segura de ello. Harry y Draco no se llevan bien.
—Harry es tu mejor amigo, lo hará por ti.
—¿Tú crees? Sí, ¿no? Sí, Harry es bueno... —contestó dudosa.
—¡Qué sí!, que lo comprenderá —Ginny estaba exasperada.
—Ya... Pero Ron... Ron le odia, los errores cometidos por Draco no van a ser fáciles de olvidar para él. Y a Harry al menos le respeta pero es que encima considera que es un bruto y un patán.
—Y lleva razón.
—¡Ay, Ginny! Que es tu hermano... —Hermione se llevó las manos a la cabeza.
—¿Y qué? Es un idiota. Malfoy podrá ser muchas cosas, pero de tonto no tiene un pelo. Por cierto, hablando de tu chico...
—¡Ginny! —cortó Hermione avergonzada al llamarle así.
—¿¡Qué!? Es tu novio ¿no? —la castaña asintió—. Pues eso. Le has preguntado a tu chico qué opina acerca de que te dé miedo decírselo a tus amigos.
—Sí, dice que solo lo debo hacer si estoy preparada.
—¿Y lo estás?
—Es que no lo sé. Tengo mucho miedo.
—Pero, ¿de qué? ¿Qué es lo peor que puede pasar? —Ginny se levantó hastiada.
—Pues que me dejen de hablar.
—Mira si hiciesen eso no serían amigos de verdad —su pelirroja amiga llevaba razón.
—Está bien, se lo diré —y con algo más de determinación, salió de su cuarto directa a buscar a los chicos.
Ellos estaban en el patio, con Neville y Luna, jugando a los naipes explosivos.
—Ey, chicos —todos se volvieron a mirarla.
—Hola, Hermione, ¿juegas con nosotros? —preguntó Neville.
—No, ahora no. Simplemente venía a deciros que... —no soportó las miradas curiosas de sus amigos—. Que luego, cuando acabéis, os espero en... En las escaleras, quiero hablar con vosotros.
Todos la miraron con extrañeza pero asintieron y entonces se marchó en busca de Draco. Estaba en el Gran Comedor, almorzando algo. Le hizo una seña y el chico salió.
—Hola —dejó un besó sobre su frente a modo de saludo.
—Hola, Draco... —de los nervios que llevaban le tembló la voz.
—¿Qué pasa? —la miró preocupado.
—Voy a decírselo, luego, ven conmigo —dijo atropelladamente.
—Sí, claro, evidentemente voy contigo —la abrazó y ella se relajó un poco.
—Tengo mucho miedo —susurró con la cabeza escondida en su pecho. A él le sorprendió que tuviese más miedo por enfrentarse a sus amigos que por luchar contra Voldemort.
—Eres muy valiente —susurró mientras dejaba besos por su cabeza—. Yo no sé si podría.
—Seguro que sí, tú eres perfecto en todo —contestó agarrada como una niña pequeña.
—Anda, no digas tonterías —sonrió con cariño y la besó en los labios—. Vamos, te acompaño a soltar la bomba.
Ambos fueron andando hasta las escaleras y Draco se sentó.
—He quedado aquí con ellos. Espérame, tengo que ir al baño. Con tantos nervios me hago pis —Hermione se marchó corriendo al baño y él esperó.
Al minuto aparecieron Harry, Ginny, Ron, Luna y Neville.
—¿Qué haces aquí, Malfoy? —preguntó Harry colocándose las gafas al verle.
—Espero —el tono de ambos era neutro, así como sus miradas. Luna y Neville miraban con una curiosidad amable, Ginny saludaba sonriente y Ron destilaba chispas por los ojos.
—Pues hemos quedado aquí con Hermione así que pírate —espetó el pelirrojo.
—Disculpa, Weasley inútil, estas escaleras no son de tu propiedad así que no me voy a ir a ningún sitio —respondió en un tono frío y cruel. Ron iba a decir algo pero Luna habló pausadamente.
—¿Qué pretendes, Draco Malfoy? —su mirada amable provocó una igual en el rubio que incluso sonrió levemente.
—Espero a alguien.
—¿A quién va a esperar este? Si está más solo que... —comenzó a decir con desprecio Ron cuando llegó Hermione y se sentó en el escalón de encima al que estaba Draco.
—Hola —susurró mientras observaba a sus amigos, que miraban la escena impactados.
—¿Preparada? —preguntó girándose y mirándola. Ella asintió así que directamente la besó en la boca. Mantuvo sus labios unidos en un suave beso unos segundos, después se separó y se miraron sonrientes. Se quedaron embobados contemplándose hasta que se oyó una tosecita, proveniente de Ginny, y Draco se giró y contempló a Harry con la boca abierta, a Neville y Luna con sonrisas curiosas, a Ron rojo como su pelo y a Ginny con una sonrisa enigmática. Hermione pasó los brazos alrededor de su cuello, se apoyó en su cabeza y cerró los ojos. Se sentía tan liberada y a gusto... —¡Sorpresa! —exclamó Draco divertido.
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Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
