A las ocho de la mañana del día siguiente Theo pasó cuarto por cuarto despertando a todos. Y a las ocho y media, ya desayunados, duchados y vestidos, sus amigos esperaban en el patio trasero de la casa a que el cumpleañero les instruyera.
—Muy bien, damas y caballeros, espero que estéis listos para escalar.
—No entiendo porque tenemos que madrugar tanto... —protestó Blaise.
—Porque vamos a ir hasta una zona cercana para escalar las mejores rocas. Voy a daros el equipo para que vayáis acostumbrándoos a llevarlo.
Fue uno por uno colocándoles un arnés y entregándoles poleas y cuerdas.
—¿Cómo sabes tanto de escalada a lo muggle? —preguntó Hermione sorprendida por la destreza de Theo.
—De pequeño venía aquí todos los veranos y apenas solíamos usar la magia —comentó mientras preparaba su equipación—. Mi abuelo decía que los magos estábamos tan acostumbrados a depender de la magia para todo que si nos la quitaban nos ahogábamos en un vaso de agua, así que él me enseñó a hacer un montón de cosas para no ser tan dependiente.
—Pues un gran hombre tu abuelo —murmuró sorprendida.
—Pues sí, se llevó una gran decepción con las ideas racistas de mi padre al unirse a Voldemort —terminó de colocarle las correas y volvió a mirar a Hermione.
—Pero seguro que está orgulloso de su nieto, el Slytherin que domina las cosas muggles —sonrió Hermione.
—Eso espero. Aunque la semana pasada le llevé un pudding de higos y no pareció muy contento con mis dotes culinarias —bromeó—. ¿Respiras bien? —preguntó. Hermione cogió aire y asintió.
—Sí, todo está bien —respondió con una sonrisa.
—Perfecto —dijo dando una palmadita en su brazo antes de seguir para ponerle el arnés a Neville.
Cuando le llegó el turno a Draco este estaba muy serio.
—Ya me lo he puesto —comentó mientras Theo observaba como ya llevaba el arnés colocado.
—Ya lo veo... —comprobó que estuviese todo bien puesto—. ¿Qué te pasa? —preguntó.
—Estás muy cariñoso con Hermione... —masculló molesto.
—No puedo creer que estés celoso —Theo dio una carcajada, por suerte el resto ya tenían todos el arnés puesto y estaban conversando tranquilamente, así que nadie le oyó.
—No estoy... —pero la punzada en su estómago indicó que sí estaba celoso.
—Sí que lo estás, no me niegues eso que te conozco, pero tranquilo, no voy a liarme con Hermione, yo quiero a Luna —Theo sonreía divertido.
—Puede que lo esté... Joder, Theo, no sé qué me pasa, yo nunca he estado celoso por ninguna chica y ahora tengo celos de ti, que eres mi amigo y que tienes novia —Draco suspiró mientras Theo ponía ambas manos en su cuello para mirarle.
—Colega, o te sinceras con ella o vas a seguir en este plan más tiempo —tiró de la correa que tenía frente a él—. ¿Respiras bien?
—Sí —contestó Draco distraído.
—¿Seguro? No me apetece que te mueras.
—No me digas qué hacer —rebatió. Theo negó con la cabeza.
—Habla con Hermione —y dejándole en su mar de dudas se volvió hacia el resto—. Bueno, vámonos.
Echaron a andar detrás de Theo, que iba charlando con Blaise y Pansy. Draco se esperó al final para alcanzar a Hermione.
—¿Nerviosa? —le preguntó. Irónicamente él era el que estaba como un flan por hablar con ella.
—¿Por escalar? Bueno, un poquito, principalmente porque las alturas no me gustan mucho —comentó notando como, nuevamente, volvía a estar sola con Draco. Una sensación extraña anudó en su estómago—. ¿Tú ya has escalado?
—Sí, he venido con Theo varias veces, es un apasionado de los deportes de montaña —respondió sintiendo una extraña felicidad, como cada vez que hablaba con ella.
—Bueno, mejor, así si me caigo me recoges antes de que me mate —no lo pensó, simplemente salió por su boca.
—Bueno, aunque estaré encantado en evitar que te partas la cabeza contra el suelo, la función de evitar la caída es de esto —tiró de su arnés y ella contuvo la respiración.
—Es cierto... Pero siempre puede fallar —mentalmente se estaba golpeando por no callarse, no sabía que era lo que la impulsaba a decir esas cosas.
Draco se sorprendió al verla tan lanzada pero considerando aquello una buena señal únicamente ensanchó su sonrisa.
—En ese caso seré su segundo arnés, señorita Granger —contestó haciendo una exagerada reverencia que la hizo reír.
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Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
