Se despertó pronto, sonriendo, con el único pensamiento de verla. Salió de la cama y se vistió sin percatarse de que era muchísimo más pronto de lo habitual.
Cuando salió al pasillo y escuchó el absoluto silencio que había fue cuando le dio por mirar la hora: eran las siete menos veinte y, evidentemente, todos dormían.
Dejó dormir a sus amigos y bajó a la cocina para desayunar. Se estaba tomando un café en la cocina mientras miraba por la ventana cuando unos finos brazos envolvieron su cintura por detrás.
—Buenos días —susurró Hermione medio dormida, apoyando la cara en su espalda. Draco sonrió y dejó el café en el alféizar para darse la vuelta.
—Buenos días, ¿has dormido bien? —preguntó inclinándose para besarla.
—Muy bien —se pasó la lengua por los labios—. Sabes a café... —buscó la cafetera y una vez localizada se echó una buena taza.
—¿Preparada para la caminata de hoy? —preguntó Draco dejando su taza en el fregadero.
—Solo espero que Theo no se pase...
Draco no contestó nada porque se oyeron bostezos y aparecieron Luna, Harry, Neville y Theo en la cocina.
—Buenos días a todos —canturreó Luna yendo directa a por café.
—Buenos días —dijo Hermione echando una última ojeada a Draco.
Theo y Luna se miraron cómplices al ver a sus amigos tan juntos pero no dijeron nada.
—¡Felicidades, Theo! —exclamó de pronto Neville.
—Sí, Theo, muchas felicidades —se unió Hermione.
—Gracias, chicos —todos se acercaron para abrazarle por turnos y después se sentaron a desayunar.
Una media hora más tarde, todos estaban preparados para la travesía que iban a realizar, cargados, como el día anterior, con mochilas con agua y comida.
Salieron de la casa y comenzaron a caminar por un camino de tierra. En cabeza iban Theo y Luna, detrás les seguían Blaise, Neville y Harry, después Ginny y Pansy y por último Draco y Hermione. Todos charlaban animadamente y recorrieron buena parte del camino admirando las vistas y sin darse cuenta de la distancia recorrida.
Como estaban en público, Hermione y Draco no hablaron de nada personal y aunque ambos se morían de ganas de estar juntos, se limitaban a sonrisas y pequeños roces en la mano.
A la una y cuarto llegaron a una pradera y Theo detuvo la marcha.
—¡Hemos llegado! —exclamó contento—. Esta es la Colina de los caballos, aquí paramos a comer y después se acabó el andar.
Se sentaron a la sombra de un árbol y comenzaron a comer alabando la ruta elegida por Theo que les había parecido fantástica.
Cuando acabaron de comer siguieron andando bordeando la colina y allí había un recinto con caballos.
—¡Mira, Harry! —chilló Ginny al verlos.
—Son preciosos —susurró fascinada Hermione.
—No sé quiénes habréis montado a caballo pero esto os va a encantar —sonrió Theo.
Siguieron al cumpleañero hasta una cuadras cercanas y allí encontraron a un chico de unos 20 años que se acercó a ellos.
—Hola, señor Nott, ¿cómo está? —estrechó la mano de Theo.
—Muy bien, Arión —se volvió hacia sus amigos y acercó al mozo de la cuadras—. Chicos, os presento a Arión Telpusa, el encargado de los caballos.
Todos saludaron al muchacho.
—Es muy guapo... —susurró Ginny en el oído de Hermione. Pero ella estaba mirando a Draco y no se enteró de nada.
—Bueno, Arión, te presento a Blaise Zabini —ambos se estrecharon las manos.
—Encantado —contestó Blaise.
—Pansy Parkinson —ella le miraba fascinada siendo de la misma opinión que Ginny.
—Pero me puedes llamar Pans —dijo rápidamente en un pestañeo sugerente que no le gustó nada a Blaise pero que hizo reír a Draco y Theo. Arión asintió turbado.
—Harry Potter —siguió diciendo Theo—, Ginny Weasley...
—Tus caballos son preciosos... —dijo fascinada mientras estrechaba su mano con efusividad.
—Gracias... —contestó algo cohibido.
—Neville Longbottom, Hermione Granger —el chico la saludó educadamente.
—Un placer, Arión —respondió.
—Y ya conoces a Draco Malfoy —ambos se saludaron y Arión se sintió algo intimidado por la apariencia que tenía Draco.
—Un gusto verte, Arión, ¿cómo estás? —preguntó Draco serio.
—Bien, señor Malfoy...
—Y a mi preciosa novia Luna Lovegood —finalizó Theo haciendo reír a Luna, que saludó al chico.
—Hola, Arión.
—Señorita Lovegood.
—Bueno, ya hechas las presentaciones vamos a montar —dijo Theo muy ufano.
—Bueno, a ver —habló Arión con mucha más firmeza que al presentarse, parecía que en su mundo de caballos estaba más cómodo—. ¿Quiénes tenéis experiencia montando a caballo? —preguntó.
Draco, Pansy, Theo, Luna y Blaise levantaron la mano.
—Pero yo tengo muchas ganas de tenerla —Ginny estaba verdaderamente eufórica y Harry rió ante la espontaneidad de su novia.
—Bueno, pues los señores Potter, Longbottom y las señoritas Granger y Weasley vendrán conmigo para que les enseñe y tengan unas monturas más fáciles mientras que Malfoy, Nott, Zabini, Parkinson y Lovegood podéis ir a aquellas cuadras —señaló las de su derecha—, donde encontraréis monturas más difíciles. Todos montaremos en Irish Cob, una raza de caballo muy fácil de manejar.
ESTÁS LEYENDO
Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
