Había llegado el momento, el día en el que desvelarían a todo Hogwarts que estaban juntos. La sorpresa iba a ser importante, estaba segura de la cara que iban a poner todos. Soltó un suspiró nervioso frente al espejo, había momentos en los que le daba tanto miedo el qué dirán que solo quería correr, pero luego recordaba a Draco... Le quería mucho, realmente estaba muy enamorada de él.
Dejó el peine y se estiró la falda: había llegado el momento. Harry, Ginny y Ron ya habían bajado a desayunar así que no tuvo que esperar. Cuando llegó a las puertas del Gran Comedor vio a Draco aparecer por el pasillo y una sonrisa nerviosa se instaló en su cara.
—Hola —susurró cuando él llegó a su altura.
—¿Nerviosa? —preguntó acariciando su mejilla.
—Un poco, pero da igual, vamos allá —se tomaron de la mano y, con muchos nervios pero mucha ilusión, abrieron las puertas y pasaron.
Todo el mundo se volvió para mirarlos y se oyeron varios gritos ahogados y numerosos susurros.
—¿Son Malfoy y Granger?
—¿Ese es el odioso mortífago?
—¿Por qué está Hermione con el hurón?
Pero ellos les ignoraron, simplemente se miraron el uno al otro. Él no se acercó, esperó, pestañeó y siguió esperando. Ella sonrió pequeño, bajito, sin querer. Y Draco siguió esperando, no se acercó, no rompió los límites, solo esperó, porque a veces las esperas valen la pena y ella se acercó y sonrió en voz alta y él se acercó también. Y se besaron.
Fue un beso casto, breve, simplemente simbolizaron así lo que llevaban callando mucho tiempo.
Todo el mundo alucinó: los de Gryffindor se quedaron boquiabiertos y algunos comenzaron a balbucear cosas sin sentido. Harry y Ron, sin embargo, estaban estupefactos y el pelirrojo tenía la cara del mismo color que su cabello. Ginny, por el contrario, sonrió, ya sabía lo que le pasaba a su amiga, al igual que Luna y Theodore Nott. El resto de Slytherin, por el contrario, se limitó a mirar a Draco con curiosidad y asco, nada nuevo. Los demás alumnos del Gran Comedor se limitaron a cuchichear y hasta los profesores se quedaron impresionados.
Ante el silencio que se había producido, Hermione y Draco no pudieron evitar sonrojarse ligeramente. Por ello, Ginny y Luna comenzaron a aplaudir, y Theo se animó con rapidez. Y de un codazo, sus amigos Pansy, Astoria y Blaise también empezaron a aplaudir. Y les siguió Harry, y con él todos los Gryffindor, menos Ron. Y también McGonagall y Hagrid y Slughorn y el resto de profesores. Y en un momento prácticamente todo el Gran Comedor aplaudía a esa pareja que, a pesar de ser diferentes, habían conseguido atreverse y dar el paso. Y lo habían logrado con ese beso, el beso de la verdad.
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Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
