Ducha revitalizante

7.1K 307 5
                                        

  Salió cansado del trabajo, no tanto física como mentalmente. Solo tenía ganas de llegar a casa, donde sabía que le esperaría Hermione. Se mentalizó descansando abrazado a ella y consiguió las fuerzas necesarias para guardar todo y salir prácticamente corriendo de allí.

  Como era tan tarde entró intentando no hacer ruido por si Hermione dormía. Subió en silencio las escaleras y entró al dormitorio.
  —Hola —saludó su novia desde la cama, él miró en la oscuridad.
  —Hola, ¿cómo es que estás despierta? —pasó al baño y encendió la luz, necesitaba ducharse antes de dormir.
  —No he sido capaz de dormir. Te echaba de menos —Draco sintió que la ternura le desbordaba y sonrió antes de acercarse y besarla con ganas.
  —Yo también a ti. Me ducho y en seguida vengo a acostarme —dejó un último beso sobre sus labios, cogió su pijama de debajo de la almohada y desapareció en el baño.

  Se quitó los zapatos, los calcetines, la camisa y los pantalones. Su ropa estaba asquerosa, tenía manchas de tinta y sudor.
  —Que descuidado estoy con la pluma —murmuró examinando una mancha particularmente grande en el puño de su camisa. En ese momento la puerta se abrió y, al ver entrar a Hermione, Draco dejó la camisa junto al resto de ropa—. ¿Qué...? —empezó a decir. Pero no pudo continuar porque Hermione se lanzó sobre él y comenzó a besarlo con urgencia. Draco no pudo evitar responder ante semejante entusiasmo pero fue capaz de separarse, con férrea fuerza de voluntad, y frenar a su novia —Hermione, espera. Me tengo que duchar, estoy asqueroso.
  —Me da igual —y volvió a besarlo.
  La entrega apasionada de la chica le volvió loco. La abrazó por la cadera y ella, de un salto, se enganchó a su cintura sin soltarle. Se apoyó en la pared mientras la sujetaba por el culo y dejó que ella hiciese lo que quisiese.

  Cuando Hermione decidió que ya le había besado lo suficiente en la boca, comenzó a repartir besos por su cuello y su mandíbula y entonces, ante la situación que se le planteaba en determinadas partes de su cuerpo, notó que eso no podía continuar ni así ni ahí. Sin soltarla y mientras besaba su cuello y su oreja y ella soltaba suspiros, fue andando lentamente hacia la cama y se inclinó depositándola allí.

  Se dedicó a dejar que ella fuese quien explorase su boca y mientras desabrochó la camisa del pijama que llevaba y le quitó la ropa interior. Una vez la hubo desnudado, volvió a la postura previa y regresó con ella en brazos y besándola hasta el cuarto de baño. Al llegar allí, la dejó en el suelo y se separó. Hermione, que había estado tan concentrada en besar a su novio que ni siquiera había notado que ya no llevaba ropa, protestó cuando este se separó.
  —Espera, voy a abrir el agua —Draco se dio la vuelta y metió la mano en la ducha y encendió el grifo poniéndolo a alta temperatura. Intentó colocar la alcachofa de la ducha de nuevo arriba pero Hermione, que al parecer le tenía muchas ganas, se pegó a su espalda y mientras le abrazaba y repartía besos por sus omóplatos, bajó las manos hasta introducirlas en sus calzoncillos y, con una lentitud que se le antojó exasperante, los bajó. Él exhaló un gruñido de placer al sencillo roce que eso supuso y se los quitó echándolos junto a la ropa anterior, después se volvió y comenzó a besarla con algo más de ferocidad. La abrazó con cuidado y dio unos pasos cautelosos hacia la ducha para no resbalar. Una vez dentro, cerró la mampara y aprovechó que, nuevamente, Hermione estaba bastante interesada en limpiarle la boca con su lengua, para enchufar agua caliente hacia la pared tras la espalda de la chica.

  Una vez hecho esto, cortó el agua y se acercó lo más que pudo a ella. Eso provocó que su entrepierna, que ya estaba dispuesta para la acción, entrase en contacto con la de la chica, obteniendo un gemido por parte de ambos. Hermione no lo soportó más y se encaramó cual koala. Él dio unos pasos en dirección a la pared para apoyarla mientras acababa con esos preliminares tan agónicos.
  —¡Draco, espera...! —la chica esperaba impactar contra la fría pared pero cuando su espalda la rozó, esta estaba calentita.
  —Le he echado agua caliente —susurró él con una sonrisa de lado.
  Ella también sonrió y le besó mientras con una mano colocaba su miembro. Una vez ambos estuvieron preparados, él entró despacio y comenzó a moverse lentamente. Hermione no podía esperar mucho más así que se apoyó sobre sus fuertes hombros y aceleró el movimiento. Unas cuantas embestidas después ambos llegaron al clímax y, a pesar del cansancio, él la mantuvo en vilo y salió de ella dejándola con cuidado en el suelo, después besó su frente y se apoyó en la pared en la que, momentos antes acaban de hacer el amor.
  —Hola, cariño, ¿ya has llegado? —susurró ella con una sonrisa y apoyándose sobre la pálida espalda de Draco. Él dio una carcajada.
  —Sí, eso parece —se dio la vuelta y la besó con delicadeza—. Anda, vamos a ducharnos que si ya lo necesitaba antes, ahora ya... —ella dio una risita y volvió a abrir el grifo.
  —Ven —le acercó a ella, le dio la vuelta y le dio unos golpecitos en el hombro para que se sentarse en el suelo de la ducha, después, se echó champú en la mano y comenzó a lavarle el pelo. Automáticamente él se relajó.
  —Gracias —susurró en un ronroneo.

  Lavó su cabeza y después, de nuevo en pie, cogió la esponja y repitió el proceso para enjabonar su cuerpo. Él se dejó mientras se sentía completamente relajado. Cuando acabó, Draco tomó el relevo y fue él quien lavó con cariño su esponjoso pelo y la enjabonó.

  Cuando ambos estaban ya duchados, él abrió la mampara y cogió ambos albornoces. Después se secaron y se pusieron el pijama. A pesar del cansado día que Draco había tenido, Hermione parecía más cansada que él y prácticamente se arrastró hasta la cama.
  —Buenas noches —dijo en un bostezo mientras le abrazaba.
  —Buenas noches —contestó él besando su cabeza y cayendo en un profundo y placentero sueño que envolvió a ambos.

Dramione One ShotsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora