Hermione se levantó esa mañana de diciembre con pesadez. Las vacaciones navideñas estaban resultando muy cansinas, había decidido quedarse en Hogwarts para estudiar para los EXTASIS y la soledad empezaba a cansarle.
Harry y Ron no habían vuelto a Hogwarts tras la batalla y Ginny había querido irse a su casa para ver a Harry. Así que estaba allí, sola.
Y no es que necesitase compañía para sobrevivir, era bastante independiente, pero es que no tenía a nadie con quien hablar de su desgracia... Y es que menuda desgracia. La vuelta al colegio conllevó cosas buenas y malas: volver a Hogwarts, el castillo, las clases, ver a Hagrid, estar con sus compañeros, aguantar a sus compañeras... Pero además ocasionó encontrarse con Malfoy.
Malfoy, Malfoy, Malfoy. Ese era su pensamiento constante. Desde que habían vuelto había sido muy amable con ella, disculpándose y siendo un compañero agradable, y claro... La cabeza de Hermione se había liado pero bien.
Desde que llegó a Hogwarts, en primero, siempre le había parecido que el chico era misterioso. Y soportó sus insultos porque realmente no le afectaban, seguía viendo algo extraño en él. Incluso cuando perdió los nervios y le golpeó seguía sin odiarle. No le salía, simplemente se asombraba de sus acciones.
Por algún extraño motivo, Draco Malfoy era misterioso y elegante y... Y endemoniadamente atractivo. Sí, solo a ella le podía parecer atractivo alguien que la odiaba... El caso era que mientras que él era borde y maleducado, su parte racional conseguía que entrase en razón, pero en el momento en el que dejó de ser un capullo integral, no había sido capaz de evitarlo: le gustaba mucho Malfoy y empezaba a sospechar que se había enamorado de él.
Por ello llevaba evitándole desde que comenzaron a hablar y a llevarse decentemente. No era capaz de aguantar una conversación con él, se agobiaba de la vergüenza.
Así que ese día acudió al Gran Comedor lo más pronto que pudo para así evitar cruzarse con él y después salió corriendo a la biblioteca y se sentó a leer en una mesa alejada.
Pero, paralelamente, a Draco Malfoy también le ocurría algo. Notaba el nerviosismo de la chica y eso solo hacía que le gustase más aún. Todos los días la buscaba, simplemente para verla o intercambiar un saludo, y desde que estaba de vacaciones, hablaban mucho más, a pesar de que ella siempre huía.
Ese día la buscó por los pasillos y en el Gran Comedor, pero no estaba. Draco la conocía, seguramente habría salido corriendo a la biblioteca.
Entró en la inmensa sala y la buscó con la mirada entre los estantes, en ese momento Hermione estaba buscando un libro en una estantería. Se acercó silenciosamente y se apoyó junto a ella.
—Buenos días —susurró provocando que Hermione diese un grito.
—¿Qué pretendes, Malfoy? ¿Matarme de un susto? —le miró molesta y él sonrió de lado.
—Simplemente venía a ver cómo estabas, deben ser las primeras Navidades que pasas sola —se apoyó sobre la estantería y Hermione se ruborizó. ¿Por qué tenía que preocuparse por ella?
—Bueno, están siendo algo aburridas. Pero da igual, tengo que estudiar... —abrazada a los libros, comenzó a andar en dirección a la mesa donde siempre se sentaba. Draco la siguió. Ella notó que la seguía porque junto a él viajaba un aura de olor a manzana fresca que delataba su presencia.
—No puede darte igual. Es más, no lo hace. Conozco tu cara, Granger, estás aburrida, deprimida, ¿nerviosa?... —mientras hablaba, Draco fue acercándose más a ella, hasta llegar a aprisionarla entre sus brazos y la mesa. Hermione tragó saliva.
—Malfoy... —su voz temblaba.
—¿Por qué te pones nerviosa? —se separó ligeramente al observar que temblaba.
—Yo... Tú... —balbuceó colorada como un tomate.
—¿Te pongo nerviosa yo? —una sombra de sorpresa rondó sus pupilas. Hermione asintió.
El chico se acercó un poco a su cara y ella cerró los ojos mientras sus mofletes adquirían un rojo carmesí brillante. De nuevo se separó de ella mientras una sonrisa se abría paso en su rostro.
—No me lo puedo creer, Granger —susurró pegándose a su oído—, te pongo nerviosa cuando me acerco, cierras los ojos —ella los abrió y se encontró con una mirada gris que la observaba fijamente de manera divertida—. Quieres que te bese —afirmó.
Hermione abrió la boca para protestar pero ningún sonido salió de ella. Estaba muda de la impresión de tener tan cerca a Draco Malfoy, y encima acertando con su mayor deseo en ese momento...
—No... —comenzó a decir.
—¿Estás segura? —se acercó tanto que Hermione notaba su aliento.
—Ss... —no era capaz de mentir, no le gustaba. Tampoco podía decir la verdad. Bueno, realmente no podía decir absolutamente nada, sus ojos eran hipnóticos y él... Él no dejaba de sonreír. Pero no solo con la boca, también lo hacían sus ojos.
—Voy a ser bueno y voy a ayudarte —el chico subió las cejas y Hermione despertó un poco de su ensoñación—. Sí, voy a ser bueno —volvió a acercarse a su oído y susurró de nuevo—: yo también quiero besarte —lo siguiente fue como una película: Draco sacó la cabeza de su oído y se quedó observando su reacción; Hermione abrió los ojos y la boca de la sorpresa y comenzó a buscar palabras que decir—. Creo que acabo de batir un récord, te he dejado sin palabras —Hermione abrió y cerró la boca como un pez fuera del agua sin ser capaz de contestar—. Vamos a ver si te las devuelvo... —y tomándola de las mejillas la besó. Y ella dejó de buscar palabras, y los nervios desaparecieron porque se los tragó él. Porque con ese beso estaba restableciendo su homeostasis.
Al poco separaron sus bocas, pero no sus respiraciones, ni sus cabezas, ni sus almas—. ¿Puedes hablar ahora? —susurró pasando los brazos por detrás de la espalda de la chica y apoyándose en la mesa.
—Sí... —suspiró.
—¿Y bien? —subió de nuevo las cejas.
—Quiero que me beses —respondió.
—Bueno, va con algo de retraso pero se acepta —sonrió divertido.
—De retraso nada —y pasando las manos por su pelo volvió a unir sus bocas.
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Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
