Algo no acababa de gustarle, y para su desgracia, sus presentimientos solían estar acertados. No sabía que le pasaba a Draco pero llevaba unos días muy raro y empezaba a temerse lo peor.
Era inevitable que tuviese miedo, al fin y al cabo él era muy atractivo y con una simple sonrisa podía lograr que cualquiera acabase babeando a sus pies. Ciertamente no era lo mismo que antes de la guerra pero aun así podía estar con casi cualquier chica.
Y luego estaba ella, que por mucho que fuese apreciada poularmente, los chicos que se interesaban por ella se reducían a impresentables que solo buscaban fama y a Ron. De todas formas, en todo el tiempo que llevaba saliendo con Draco él siempre había hecho que se sintiese querida y valorada, parecía mentira como era capaz de infundirle valor y confianza con algo tan sencillo como abrazarla... Definitivamente sentirle tan alejado esos últimos días volvía a hacer que aflorasen sus inseguridades.
Su relación a decir verdad iba viento en popa, todo parecía fluir correctamente: seguía ilusionada como el primer día y le quería a rabiar, y él le demostraba continuamente que también la quería, sus complicidades eran continuas, vivían entre bromas y se compenetraban perfectamente en la cama. Al empezar a trabajar en el Ministerio de Magia no tenía tiempo de mucho y Draco estaba también bastante ocupado, pero aun así eso no impidió que se vieran ya que aprovechaban para comer juntos o verse en los descansos. Y para colmo, desde hacía medio año, se habían mudado los dos al apartamento de Hermione para vivir juntos y todo parecía ir estupendamente... Hasta la semana anterior. Una noche, ambos habían trabajado hasta tarde y se habían quedado un rato charlando en su despacho. Y realmente no sabía qué le había dicho pero desde ese momento él estaba muy serio, y aunque seguía siendo el mismo de siempre, le notaba más frío que de costumbre.
Inevitable se había puesto a pensar en lo peor y no dejaba de repetirse que Draco la iba a dejar.
Quizá todo habría continuado en especulaciones inseguras de no haber sido ese día. No era un día cualquiera y debería haber estado todo el día ilusionada y emocionada... Como otros años. Pero no, en su lugar se sentía una completa estúpida porque él no había dado ninguna muestra de acordarse. No tenía sentido, Draco era la persona más detallista de la Tierra, no podía haber olvidado su aniversario. No cuando los otros dos habían sido tan maravillosos.
Le parecía increíble que llevasen tres años enteros saliendo, pero estaba tan dolida por el hecho de que no se acordase que llevaba todo el día con un humor de perros.
Se estiró en la silla y miró el reloj: las 18:59. Oficialmente podía irse a casa pero no sabía si quería hacerlo. No había visto a Draco en todo el día y no le apetecía nada en absoluto hablar con él después de que hubiese olvidado su maldito aniversario.
Suspiró y se levantó para marcharse, solo quería una ducha caliente y meterse en la cama a ver si podía olvidar ese funesto día, ya hablaría con su novio en otro momento.
Recogió los papeles que tenía en la mesa y los metió en su maletín, agarró su abrigo y salió del despacho. De nuevo volvió a sentir una soledad terrible porque normalmente, cuando él acababa antes, siempre se pasaba a recogerla. Supuso que ese día estaría ocupado, y lo supuso con todas sus fuerzas porque el resto de opciones le producían unas espantosas ganas de llorar.
Recorrió el camino hasta el ascensor como si sus pies pesasen una tonelada y esperó pacientemente a que las puertas se abrieran.
No dejaba de repetirse que seguía sin saber qué había pasado en esa última semana, qué había dicho o hecho para que él estuviese así. Cansada, más emocional que físicamente, se metió en el ascensor y se dio la vuelta, pero, cuando las puertas se cerraron y se suponía que tenía que descender, el ascensor no se movió y se percató de que había una nota pegada al interior de las puertas.
Se extrañó y, dejando sus cosas en el suelo, la despegó. Era un pedazo de papel doblado que tenía escrita una fras bastante ambigua:
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Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
